domingo, 28 de diciembre de 2025

"MESOPOTAMIA", UNA INTRÉPIDA MUJER EN LA FORJA DEL ORIENTE PRÓXIMO ACTUAL

Olivier Guez (Estrasburgo, 1974) es escritor y periodista, colaborador en grandes medios internacionales, como “The New York Times”, “Le Monde” o “Frankfurter Allgemeine Zeitung”. Es autor de varios ensayos geopolíticos y guionista de la película “El caso Fritz Bauer”, en torno al fiscal alemán que persiguió a numerosos nazis. En 2017 publicó “La desaparición de Josef Mengele”, gran éxito de ventas y reseñada en su momento en esta sección, donde aborda la vida clandestina del médico y criminal de guerra nazi desde que llegó al Buenos Aires peronista hasta su muerte. Ahora, también en Tusquets, y con traducción de Juan Manuel Salmerón Arjona, vuelve a la novela histórica con una monumental biografía de Gertrude Bell, una intrépida y fascinante mujer que, al servicio de la corona británica, contribuyó de manera decisiva a la configuración de las fronteras de Oriente Próximo tras la Primera Guerra Mundial.

Gertrude Bell (Durham, Inglaterra,1868 - Bagdad,1926) fue arqueóloga, viajera impenitente, geógrafa y escritora. Nacida en una rica familia de la alta burguesía industrial inglesa, viajó desde muy joven por buena parte del mundo y, principalmente, por los extensos territorios árabes de Oriente Próximo. Participó en excavaciones arqueológicas en Mesopotamia, donde hizo amistad con su compatriota T. E. Lawrence (Lawrence de Arabia) y conoció profundamente la geografía y las costumbres de las tribus árabes que, secularmente enfrentadas entre sí, habitaban la zona. Por ello, puso sus conocimientos al servicio de la Corona y trabajó denodadamente en defensa de los intereses del imperio británico, como espía en un principio y como miembro destacado de la administración inglesa después. Bell se debatió siempre entre sus simpatías por los árabes y el servicio a los intereses de su país. Y aunque intentó conciliar ambas tendencias, la segunda siempre acabó prevaleciendo sobre la primera.

Tras el final de la Primera Guerra Mundial, los extensos territorios árabes que habían pertenecido al desmoronado imperio turco otomano fueron controlados por Gran Bretaña y -en menor medida- por Francia. Gertrude Bell fue la única mujer que participó en la Conferencia de El Cairo de 1921, organizada por Winston Churchill, y contribuyó destacadamente en la configuración de las fronteras de los nuevos países árabes que se crearon en aquel momento y han llegado a nuestros días. Especialmente obra suya fue la creación de Irak, nuevo país en el que, por insistencia suya, se incluyeron tres zonas tan diferentes y enfrentadas como el norte kurdo, el centro sunita  y el sur chiita, con capitales respectivas en Mosul, Bagdad y Basora. También contribuyó decisivamente a coronar al rey Faisal como primer monarca del recién creado país.

Olivier Guez ha logrado en “Mesopotamia” un perfecto equilibrio entre la composición biográfica, con evidentes toques novelescos, y el ensayo histórico, fielmente documentado, sobre los intereses geopolíticos del imperio británico, en su afán por controlar a las diferentes facciones árabes y mitigar sus crecientes deseos de emanciparse de la tutela inglesa. En lo biográfico, aparte de la intervención política, conocemos muchos aspectos de su vida más íntima y personal de Gertrude Bell. La prematura muerte de la madre y su estrecha relación con su padre, cuyo consejo siempre solicita y acepta; su soltería permanente, a pesar de algunos romances infructuosos; su osadía viajera al adentrarse en zonas del desierto arábigo a las que pocos occidentales, y mucho menos mujeres, se habían atrevido a penetrar; la aparente contradicción entre su actitud independiente y pionera (fue la primera mujer licenciada, con matrícula de honor, en Historia Moderna por la Universidad de Oxford) y su conservadurismo político que la llevó a estar en contra del sufragio femenino...

Escrita en tercera persona en una prosa nítida, amena y precisa, la novela va alternando, de manera aleatoria, lugares y fechas en la vida de Gertrude. Los hechos transcurren entre 1871 y 1926 y los lugares de referencia, además de algunos ingleses, son Basora, Persia, Ispahán, Bagdad, Región del Éufrates Medio, Konya, El Cairo, Desierto del Néyed y la isla de Lemnos. Un aspecto interesante de la novela es la comparación entre Gertrud Bell y Lawrence de Arabia, cuya amistad se mantuvo inalterada desde sus tiempos jóvenes. En el epílogo, Olivier Guez destaca cómo el éxito comercial de su libro “Los siete pilares de la sabiduría” y su posterior adaptación cinematográfica convirtieron a Lawrence en una leyenda que eclipsó durante décadas la de Gertrude Bell. También de la vida de esta se hizo, en 2015, una película titulada “La reina del desierto” que, a pesar de estar dirigida por Werner Herzog y protagonizada por Nicole Kidman, no resultó demasiado afortunada y pasó prácticamente desapercibida.

“Mesopotamia”, que se lee con la intriga y el interés de una novela, pone en el lugar que se merece la vida y la importancia de una mujer excepcional, que supo abrirse camino, sin renunciar nunca a sí misma ni a sus principios, en un mundo absolutamente dominado por los hombres.

 “Mesopotamia”. Olivier Guez. Tusquets Ediciones. 2025. 360 páginas

 

domingo, 14 de diciembre de 2025

"EL SUEÑO DEL JAGUAR", UNA ÉPICA SAGA FAMILIAR ENVUELTA EN REALISMO MÁGICO

Miguel Bonnefoy (París, 1986) es un escritor francés de padre chileno y madre venezolana. Estudió Literatura en La Sorbona y, como hijo de diplomático, ha vivido en diferentes lugares del mundo. Su obra literaria se ha publicado en más de una veintena de países y obtenido numerosos premios y reconocimientos. Aunque domina perfectamente el español, escribe sus libros en lengua francesa. Entre sus novelas destacan “El viaje de Octavio” (2015), “Azúcar negro” (2017) o “El inventor” (2023). Esta última publicada en España por Libros del Asteroide, que también ha publicado recientemente en nuestro país su más reciente novela, “El sueño del jaguar”, ganadora del Gran Premio de Novela de la Academia Francesa y del Premio Femina, y traducida del francés por Regina López Muñoz.

“El sueño del jaguar” recorre cien años de historia venezolana a través de cuatro personajes pertenecientes a tres generaciones de una familia excepcional de aquel país caribeño. La novela se estructura en cuatro partes, una para cada uno de estos personajes: el matrimonio compuesto por Antonio y Ana María, la hija Venezuela y el nieto Cristóbal. El primer personaje de la novela es Antonio. La novela se inicia con esta frase: “Al tercer día de su vida, Antonio Borjas Romero fue abandonado en los escalones de una iglesia, en una calle que hoy lleva su nombre. Una mujer, a la que todos conocían como la muda Teresa, que pedía limosna a la puerta de esa iglesia de Maracaibo recogió y crio al recién nacido. El niño creció en la pobreza y sobrevivió trabajando como vendedor de cigarrillos, estibador y mozo en un burdel, antes de convertirse en uno de los cirujanos más ilustres de su país y fundador de la Universidad de Zulia, en Maracaibo, de la que fue muchos años su rector. Ana María Rodríguez procedía de una familia de clase media baja y terminó también siendo una de las primeras mujeres médico (ginecóloga) de Venezuela y la primera del estado de Zulia. Estos dos personajes excepcionales se enamoran en su época de estudiantes, se casan y tienen una hija a la que ponen de nombre Venezuela, que, sin embargo, abandonará su país para cumplir su sueño de irse a París. Allí nace su hijo Cristóbal, que va a cerrar el círculo para volver a Venezuela y escribir la historia de sus abuelos y de su madre y, como fondo, la del siglo XX del convulso país sudamericano.

Como el propio autor ha contado, “El sueño del jaguar” relata la historia, con generosas licencias literarias, de su familia materna. Antonio Borjas Romero y Ana Mará Rodríguez fueron sus abuelos y él es el Cristóbal de la novela, que viaja de Francia a Venezuela para investigar sus orígenes familiares y escribir el libro que estamos reseñando. De fondo, hay prácticamente un siglo de la historia de Venezuela. Antonio Borjas Romero viene al mundo en un Maracaibo pobre y atrasado: “Los niños vivían en cueros en los palafitos e iban de aquí para allá sobre el esqueleto de un millar de troncos de árboles constantemente recompuestos, chapoteando en la superficie del lago como los “palazos” de Venecia, lo que en otros tiempos había inspirado a los navegantes venecianos a afirmar que allí reconocían a una “pequeña Venecia”, una “venezziola”, una Venezuela”. Pero un día un extraño géiser provocó un diluvio negro y llovió petróleo durante nueve días seguidos. El oro negro cambió la economía del país y a Maracaibo llegaron compañías petrolíferas extranjeras y trabajadores de todas partes.

 En el libro, hace referencia a otros momentos de la turbulenta historia venezolana, como al decenio de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Justo el día de su caída nace la hija de Antonio y Ana María, la gente grita por las calles “¡Viva Venezuela!” y en ese instante los padres deciden poner a su hija el nombre del país. Otro momento de especial bonanza para la economía del país es la crisis del petróleo de 1973, que provoca la subida de su precio y una mayor exportación del venezolano. El dinero corre en abundancia y los nuevos ricos dilapidan su riqueza a manos llenas (“Ta barato, dame dos”). También hay referencia a la revolución chavista. Recibida con esperanza en un primer momento por muchos sectores, acabó cayendo en la misma corrupción que criticaba y provocó deficiencias económicas profundas, inseguridad, inflación, penurias y el exilio de millones de personas. El propio Cristóbal vivió esa decepción y se cayó del guindo: “Jamás se le había pasado por la cabeza que la corrupción pudiera crecer a sus anchas, hija del exceso, en la tierra húmeda de las revoluciones, alimentada por quienes la combatían, en los mismos despachos donde se proclamaba su destrucción, en boca de los dirigentes más progresistas. No imaginaba que la corrupción no era patrimonio exclusivo de los regímenes imperialistas, sino que estaba por todas partes”.

El libro está escrito en una prosa rica y luminosa, y nos sumerge en las selvas, la exuberancia y la loca desmesura caribeñas, con un estilo que recuerda por completo a Gabriel García Márquez y su famoso realismo mágico. Una magnífica novela, tanto por lo que cuenta como por la manera de contarlo.

“El sueño del jaguar”. Miguel Bonnefoy. Libros del Asteroide. 2025. 272 páginas