domingo, 31 de marzo de 2013

UN HITO DE LA NOVELA NEGRA


                              
Los amigos de Eddie Coyle.  George V. Higgins. Libros del Asteroide. 2011. 202 páginas.

Los amigos de Eddie Coyle es uno de los libros más influyentes de la novela negra norteamericana del pasado siglo. Publicada en Estados Unidos en 1970, fue la primera narración de George V. Higgins (1939-1999), un fiscal, policía y periodista que escribió después veintiséis novelas más, ninguna de las cuales alcanzó la relevancia de esta sobresaliente ópera prima.

Los amigos de Eddie Coyle –traducida en su versión española como El confidente– fue llevada al cine por Peter Yates en 1973, interpretada por Robert Mitchum en su papel principal. Recientemente también ha sido llevada a las pantallas Mátalos, suavemente, otra de las primeras obras de George V. Higgins. De Los amigos de Eddie Coyle creo que había una edición española de 1973 con el título de El chivato, que hoy debe de ser muy difícil de encontrar. Con muy buen criterio, Libros del Asteroide reeditó a finales de 2011 esta novela básica del género negro.

Pese a beber en las fuentes fundamentales de la narrativa policiaca estadounidense, Los amigos de Eddie Coyle es una novela negra diferente y singular, y constituye en buena medida un hito y un punto de inflexión en este género narrativo, con influencia también en el cine posterior y en directores actuales como Quintin Tarantino o Guy Ritchie. La singularidad más destacable de la novela de Higgins son los diálogos, que sostienen casi por sí solos toda la arquitectura del relato. Además,  Higgins huye de las convenciones del género y presenta una historia con muchos personajes, en la que gangsters y delincuentes se mezclan con una policía que se nutre de soplones y chivatos para avanzar en sus investigaciones. Ambientada en el Boston de los años sesenta  –con breves pinceladas de fondo en que aparecen los Panteras Negras, los Hare Krishna y algunos hippies y melenudos de la época–, Los amigos de Eddie Coyle retrata el mundo sórdido del hampa de los barrios bajos y la despiadada lucha por la supervivencia en unas relaciones humanas en las que nadie puede fiarse de nadie.

Eddie Coyle es un delincuente de medio pelo que espera un juicio por un delito de contrabando de alcohol. Su miedo a la cárcel le lleva a pensar en la delación de algunos de los muchos conocidos suyos que actúan al margen de la ley para intentar evitar o aminorar su condena. La narración transcurre en muy pocos días y se organiza en una rápida sucesión de treinta capítulos, que constituyen en muchos momentos secuencias cronológicamente casi simultáneas. El resultado es una novela absorbente, que tiene algo de tragedia griega en el inevitable destino de su joven y desamparado protagonista.

Carlos Bravo Suárez       
            

domingo, 24 de marzo de 2013

LOS CUENTOS DE DON DELILLO



       El ángel Esmeralda. Don DeLillo. Seix Barral. 2012. 235 páginas.

Don DeLillo (Nueva York, 1936) es uno de los escritores más prestigiosos del panorama narrativo actual. Con una quincena de novelas a sus espaldas, el autor estadounidense, del que no hace mucho también se publicó en España su breve obra teatral en un solo volumen, ha reunido ahora sus mejores cuentos en El ángel Esmeralda.

El ángel Esmeralda contiene nueve relatos breves, seleccionados por el propio autor y ordenados cronológicamente ente 1979 y 2011. DeLillo trata aquí muchos de sus temas más frecuentes y encuentra en la narración breve un vehículo adecuado para su prosa original y a veces casi literariamente poética. Los cuentos del autor norteamericano no siguen las pautas convencionales del género y ninguno de ellos tiene un final cerrado. Como él mismo ha manifestado en alguna entrevista, sus relatos más que acabarse solo se interrumpen, y dejan por tanto en el lector la sensación de que la historia continúa fuera de las páginas del libro.

En el titulado Creación, una pareja  parece no poder salir de una isla tropical a la que ha ido de vacaciones. La historia recuerda en cierta manera a El ángel exterminador de Buñuel, aunque con un desarrollo bien diferente. En Momentos humanos de la Tercera Guerra mundial, a dos astronautas que deben bombardear la tierra les sorprende la presencia en su nave de unas voces radiofónicas de cincuenta años atrás. El corredor relata un suceso en un parque en que un personaje está haciendo footing y las interpretaciones diferentes que del mismo hecho hacen el propio corredor y una mujer que también lo ha presenciado. En El acróbata de marfil, una joven vive una sucesión de terremotos en la ciudad de Atenas. El ángel Esmeralda es el relato que da título al libro y narra un acto de extrema violencia en el barrio neoyorquino de El Bronx, donde dos monjas intentan ayudar a una pléyade de personajes marginales, entre los que se encuentra la niña llamada Esmeralda. Baader-Meinhof narra el encuentro de un hombre y una mujer durante una exposición de fotografías sobre el suicidio en la cárcel de los miembros de esta banda terrorista alemana de los años setenta. Medianoche en Dostoievski es un extraño relato sobre la obsesión de dos universitarios por averiguar la identidad de un extravagante y solitario personaje. La hoz y el martillo es un sorprendente cuento sobre una cárcel de delincuentes económicos y un programa televisivo sobre la crisis actual presentado por dos niñas. Cierra el libro La hambrienta, cuyo protagonista es un hombre solitario que se pasa la vida viendo películas en diversos cines de Nueva York en los que descubre a una mujer que parece tener su misma afición. Siguiendo con la aproximación a otras artes, el libro contiene un par de ilustraciones en blanco y negro referidas a dos de sus relatos y que, según su autor, fueron el punto de inspiración de los mismos.

También con sus cuentos Don DeLillo demuestra ser uno de los mejores escritores actuales. Sus lectores estamos de enhorabuena porque en los inicios de este 2013 Seix Barral acaba de reeditar Americana, la novela con la que DeLillo comenzó en 1971 su ya larga andadura literaria.

Carlos Bravo Suárez

domingo, 17 de marzo de 2013

INTEMPERIE


    
Intemperie. Jesús Carrasco. Seix Barral. 2013. 213 páginas.

Intemperie es la primera novela de Jesús Carrasco (Badajoz, 1972). Esta ópera prima del escritor extremeño afincado en Sevilla se anuncia como uno de los más importantes lanzamientos editoriales de este año. Tras el éxito obtenido por el libro en la pasada feria de Frankfurt, sus derechos han sido ya vendidos a más de una docena de países.

Intemperie es un relato seco, intenso, incisivo, desnudo, sin concesiones de ningún tipo. Absolutamente carente de antropónimos y fechas, sin una sola referencia histórica ni geográfica en sus páginas. Un niño huye de su casa y se esconde en un agujero de la partida de hombres que lo anda buscando. Cuando sale de su escondite, se abre ante él una inmensa y árida llanura, castigada por una sequía pertinaz e inmisericorde, un sol implacable y un calor asfixiante. Solo encontrará a un viejo pastor que busca alimento para sus cabras por el páramo seco, desierto y hostil. Con él aprenderá a sufrir y a sobrevivir en un mundo inmoral y violento.

La novela logra atrapar al lector desde el principio y crear una atmósfera de desasosiego e inquietud permanentes. Y todo ello con muy pocos personajes –cuatro únicamente intervienen en el relato–, descripciones rápidas y precisas y unos diálogos lacónicos y escasos. Otra novela de iniciación de un niño, en este caso víctima desde el principio de un mundo dominado por una violencia descarnada y la más absoluta falta de moral y de principios, pero que sin embargo logrará la ayuda de un viejo solitario que deambula con sus cabras por ese territorio inhóspito y cruel.

Pocas veces un debut literario ha tenido tan buena acogida general. La escritura de Jesús Carrasco ha sido comparada con la de Faulkner, Coetzee o Cormac McCarthy y sus desolados paisajes desiertos. Entre los escritores españoles puede establecerse algún paralelismo con algunas obras de Miguel Delibes, con quien el escritor extremeño parece compartir su conocimiento del lenguaje y de la realidad del campo en todos sus detalles.

Estamos, pues, ante un relato duro y cargado de violencia pero no exento de lirismo. Una novela que transciende desde su misma concepción cualquier vinculación temporal o geográfica y que, si no fuera por la presencia momentánea de una moto, podría situarse en cualquier instante de la historia. Una travesía por un desierto de reminiscencias casi bíblicas que lleva a un niño y a un anciano en busca de una tierra menos implacable, hostil y desagradecida que aquélla que les ha tocado habitar.

Carlos Bravo Suárez

domingo, 10 de marzo de 2013

MÁS MODIANO



Flores de ruina / Perro de primavera. Patrick Modiano. El Aleph. 2012. 188 páginas.

Hace pocas semanas escribí en esta sección una reseña de Barrio perdido, una novela corta de Patrick Modiano publicada recientemente por Cabaret Voltaire. Decía entonces que poco a poco se va completando la edición en nuestro país de la extensa obra narrativa de este magnífico escritor francés. A esa meritoria y encomiable labor se ha sumado El Aleph Editores con la también reciente publicación en un solo volumen de “Flores de ruina” y “Perro de primavera”, dos novelitas cortas  –casi dos cuentos–  de Modiano que todavía permanecían inéditas en España.

Flores de ruina y Perro de primavera fueron publicadas en Francia en 1991 y 1993 respectivamente y, aunque tal vez pueden considerarse dos obras menores dentro de la producción literaria de Modiano, contienen casi todas las características del singular universo literario del escritor francés. Por descontado, ambos relatos están ambientados en París y sus personajes recorren sin parar las calles y plazas de la capital del país vecino. El principal tema de Flores de ruina y Perro de primavera es, como habitualmente en Modiano, la memoria y los recuerdos de juventud del protagonista, que también aquí narra en primera persona e incorpora muchos elementos autobiográficos del propio autor. Una memoria siempre fragmentada y caprichosa, ligada a encuentros urbanos muchas veces volátiles y fugaces en los que el azar juega siempre un papel importante. Los narradores se enfrascan en la imposible tarea de reconstruir un pasado del que solo pueden reunir fragmentos y piezas sueltas que componen un mosaico siempre incompleto. El tema de la Ocupación, también tan frecuente en Modiano, aparece aquí de nuevo, sobre todo en Flores de ruina. En las dos novelas, encontramos los ambientes melancólicos y a veces opresivos contados con la prosa elíptica y elegante que caracteriza a toda la narrativa del escritor galo.

Flores de ruina se inicia con el recuerdo del suicidio de un joven matrimonio parisino tras una extraña noche en algunos restaurantes y salas de baile de París. Treinta años después, en la década de los sesenta, el narrador intenta reconstruir aquel hecho y buscar sus causas. En esa búsqueda, se topa con el recuerdo de un extraño personaje que al parecer ha suplantado a otro desaparecido, tal vez en el periodo de la Ocupación, y recuerda también el momento en que conoció a la que fue su primera novia. En “Perro de primavera”, el narrador rememora su relación en la primavera de 1964, justo antes de comenzar a dedicarse a la escritura, con un enigmático fotógrafo, llamado Francis Cansen, que había sido amigo de Robert Capa y que acaba abandonando la capital francesa y desapareciendo de una manera inesperada y brusca.

Flores de ruina y Perro de primavera son dos deliciosas novelas cortas que sumergen de nuevo al lector en el singular, y ciertamente algo obsesivo, universo literario de Patrick Modiano.

Carlos Bravo Suárez

domingo, 3 de marzo de 2013

ABSOLUCIÓN


Absolución. Luis Landero. Tusquets Editores. 2012. 318 páginas.

Luis Landero (Alburquerque, 1948) es uno de los nombres importantes de la literatura española de las últimas décadas. Sus dos primeras novelas, Juegos de la edad tardía y Caballeros de fortuna, situaron bastante alto el listón de la calidad literaria en su obra narrativa. Algunos críticos consideraron sus narraciones posteriores, sobre todo las dos últimas, algo por debajo de ese fulgurante comienzo. Sin embargo, con su séptima y reciente novela Absolución, el escritor extremeño afincado en Madrid ha recuperado el favor general de la crítica y seguramente de la mayoría de sus lectores.

Absolución narra la historia de Lino desde su infancia hasta el momento en que un incidente inesperado le impide casarse con su novia Clara pocos días antes de que fuera a celebrarse su boda. Lino se ha caracterizado siempre por ser un hombre dubitativo, que no consigue asentarse en ninguna parte porque acaba huyendo siempre de todas. La absoluta soledad y las incomodidades que tiene que vivir tras el incidente que desencadena su última huida le hacen ver las cosas de otra manera y parecen suponer su aterrizaje definitivo en la madurez. Puede decirse por ello que Absolución tiene mucho de novela de iniciación y aprendizaje.

En ese camino del protagonista hacia su madurez hay también algo, sobre todo en la última parte del libro, de road movie o de novela de viaje por una Castilla de raigambre cervantina y machadiana. En su recorrido físico y vital, Lino encuentra algunos personajes sumamente interesantes y en parte contradictorios entre sí. Uno de ellos es el señor Levin, un hombre físicamente poco atractivo que vivió una bella historia de amor con una mujer más joven que luego lo abandonó y cuyo regreso siempre ha estado esperando. Los otros dos personajes destacados del libro son Olmedo y Gálvez. El primero vive como agricultor en un pueblo castellano, entre la amargura y la resignación ante un mundo que considera dominado por la ambición desmesurada y el mal gusto. Sin embargo, Gálvez es un tipo inteligente y vividor, activo a la vez que reflexivo, que se ha adaptado al presente y trabaja para un importante grupo empresarial aunque ese trabajo le haya supuesto el divorcio de su esposa.

La novela se mueve en un logrado y muy interesante equilibrio entre el realismo y la fabula. La prosa de Landero es rica y de gran calidad literaria. Y el vocabulario es siempre el preciso y exacto. Como el autor de la novela, el personaje Lino es un hombre preocupado por el lenguaje y su vida está marcada por palabras clave como contingencia, tedio o ironía. Si alguien pensaba que Landero no iba a volver al nivel de sus inicios literarios, Absolución parece desmentirlo por completo.

Carlos Bravo Suárez

domingo, 24 de febrero de 2013

DEMONIOS FAMILIARES


                               
 Nada se opone a la noche. Delphine de Vigan. Anagrama. 2012. 376 páginas.

Nada se opone a la noche ha tenido un enorme éxito en Francia. Ha logrado numerosos premios literarios y ha alcanzado unas ventas de más de medio millón de ejemplares. Su autora es Delphine de Vigan, nacida en Boulogne-Billancourt en 1966 y residente en París, que había publicado anteriormente media docena de novelas de las que creo que solo dos han sido hasta ahora traducidas al español.

Nada se opone a la noche es una crónica familiar de una gran fuerza literaria. En una cierta estructura circular, la novela comienza y finaliza con el encuentro por parte de la narradora del cadáver de su madre que se ha suicidado. A partir de este momento, la autora del libro inicia toda una investigación para reconstruir la vida de Lucile, su progenitora, desde que era una niña cuya precoz belleza le lleva a realizar numerosos anuncios publicitarios hasta su caída en sucesivas crisis de locura que desembocan en su autodestrucción final. En esa reconstrucción del pasado, se traza un recorrido cronológico a lo largo de tres generaciones de una familia francesa en la que junto a momentos de felicidad se viven varias tragedias y algunos episodios turbios y oscuros.

La novela se divide en tres partes. En la primera, se narra en tercera persona la infancia de Lucile y sus numerosos hermanos y la relación de todos ellos con sus padres, Liane y Georges, los abuelos maternos de la narradora. En la segunda parte, ahora en primera persona, se cuenta el nacimiento de la propia Delphine y de su hermana y la inestable vida sentimental y laboral de su madre, con su progresivo deslizamiento hacia el desequilibrio psicológico. En la última parte, se narran los últimos años de Lucile, ya abuela, y la alternancia de recuperaciones emocionales y momentos de decaimiento que hacen presagiar un final que, en cualquier caso, el lector ya conoce desde el principio del relato.

A la vez que cuenta la historia de su familia, y más en particular de su madre, la autora reflexiona sobre el propio proceso de creación de la novela y los problemas, dudas e inquietudes que le surgen a la hora de abordar literariamente todas las informaciones, que va recopilando a través de diferentes fuentes, y sobre la conveniencia o no de publicar una realidad que a veces se revela como demasiado escabrosa e íntima. En cualquier caso, Delphine de Vigan, aun sabiendo que nunca nada es definitivamente cierto y pese a darle a su historia la forma abierta a la ficción de una novela, parece no renunciar en ningún momento a la búsqueda de la auténtica verdad familiar asumiendo  todas sus consecuencias.

Escrita en un estilo directo, con numerosos paralelismos y coordinaciones, Nada se opone a la noche –cuyo título procede de la canción Osez Joséphine del cantante francés Alain Bashung– parece haber sido concebida como una confesión de intenciones catárticas por su autora, que construye una magnífica historia familiar llena de autenticidad, realismo y belleza.

Carlos Bravo Suárez

domingo, 17 de febrero de 2013

DE LA MONTAÑA Y EL AMOR


                                           
  De la montaña y el amor. Javier Arruga. Desnivel. 2012. 222 páginas.

El Premio Desnivel de Literatura es el más importante que se concede anualmente en nuestro país a las mejores obras literarias que tienen como tema principal el alpinismo y el mundo de la montaña. En su edición del pasado año, el galardón recayó en la novela De la montaña y el amor, del escritor aragonés Javier Arruga (Perdiguera, 1970). Profesor de Lengua y Literatura y antropólogo, Arruga es también autor de los libros En el país de los cucutes. Un viaje a pie por los Monegros (2010) y Primavera en la Guarguera. Un viaje a pie por el Pirineo aniquilado (Premio Félix de Azara 2012) que, junto al todavía no publicado Montes universales, gentes universales. Un viaje a pie por Teruel resiste, componen su Trilogía aragonesa.

De la montaña y el amor es una novela dividida en tres partes. La primera está escrita a modo de un cuaderno de viaje redactado por un montañero español que está realizando un trecking por el Nepal. A través de Shankar, su guía autóctono, conocemos muchos aspectos de la cultura nepalí y de la situación política, religiosa y social de aquel país centroasiático. Se destacan principalmente la pobreza en la que viven sus habitantes y la existencia de una guerra civil con la guerrilla maoísta que añade todavía más sufrimientos e incomodidad a la población. En esta parte más descriptiva del relato, en la línea de la literatura de viajes, se añaden las reflexiones personales del narrador que se debate entre mantener la completa libertad que le proporciona la vida en la montaña o renunciar en parte a ella para someterse a las obligaciones familiares que supondrá su  próxima paternidad.

La segunda parte del libro narra la dramática ascensión al K2 de una cordada aragonesa y otra vasca. La situación del grupo se complica cuando uno de sus componentes sufre un edema pulmonar y sus compañeros deben decidir entre auxiliarlo o continuar hasta alcanzar la cima. Se manifiestan entonces diferentes maneras de vivir la montaña: la de aquellos que la consideran solo un medio, y anteponen a ella la camaradería y el interés del grupo, y la de quienes quieren culminar sus objetivos al precio que sea. La presencia de la muerte hará reflexionar a los montañeros y dejará abierta una puerta a la inquietud y al misterio. En la tercera parte del libro confluyen y se resuelven favorablemente las dos líneas narrativas anteriores.

 De la montaña y del amor –que tal vez tiene más de lo primero que de lo segundo–  es una novela realista y verosímil, tanto por la documentación previa del autor en el tema tratado como por los diálogos de los personajes, que pretenden reflejar de manera fiel el lenguaje coloquial de buena parte de los montañeros de nuestros días.

Carlos Bravo Suárez