jueves, 24 de agosto de 2023

EL CER EN LA FAJA DE LAS FLORES

En una actividad fuera del programa oficial del club, doce miembros del Centro Excursionista Ribagorza realizamos la semana pasada una excursión a la Faja de las Flores, en Ordesa. Fue un itinerario circular con inicio y final en la Pradera, con subida por las clavijas de Cotatuero y descenso por la Fajeta.

Los doce excursionistas salimos de Graus a las 5.30 horas y nos dirigimos en coche hasta Torla, donde llegamos poco antes de la 7 horas. Allí cogimos el autobús que durante el verano lleva a la Pradera, desde donde empezamos el recorrido a pie. En la parte más oriental de la Pradera, junto a la hornacina con una imagen de la Virgen del Pilar, tomamos un sendero a nuestra izquierda que se dirige al circo de Cotatuero. El camino asciende sin tregua por un bello bosque de hayas y pinos hasta llegar a las paredes del circo, que solo permiten continuar subiendo si se pasa por las clavijas de Cotatuero.

Equipados con los arneses que llevábamos en las mochilas y con el obligatorio casco, iniciamos el ascenso por una chimenea rocosa con algunas clavijas iniciales y con diversas trepadas de no mucha dificultad. Llegamos así a la línea de clavijas en una zona de paredes verticales y aéreas, pero equipada con una sirga o línea de vida que permite anclar los mosquetones de los arneses. Pasamos este tramo, con mayor o menor tensión según la experiencia de cada uno en estos trances, y llegamos a la parte alta del circo, con las cascadas casi secas, donde hicimos un descanso y tomamos algo de comer.

Tras la parada, seguimos ascendiendo sin pausa por terreno rocoso bastante empinado hasta alcanzar un collado, desde el que divisamos preciosas vistas del cañón de Ordesa, el Taillón, la Brecha de Roldán, el Casco, el Cilindro, Monte Perdido y el pico Añisclo, entre otros. En esta parte del camino vimos muchas flores de nieve o edelwéis. Girando hacia el oeste, llegamos al inicio de la impresionante Faja de las Flores.

Se trata de un estrecho sendero, aunque sin peligro si se camina con atención, que durante casi cuatro kilómetros transita a una altitud de unos 2400 m. y que permite contemplar impresionantes vistas aéreas del valle de Ordesa. Terminada la faja, paramos a comer en los llanos de Salardons, donde recibimos la visita de tres sarrios que se nos acercaron muchísimo y pudimos fotografiar.

Después del descanso, iniciamos el descenso, que puede hacerse por dos caminos que luego confluyen: las clavijas de Carriata o La Fajeta, un sendero de pronunciada y escalonada bajada, con un tramo estrecho que le da nombre. Elegimos esta segunda opción y, con cuidado en algunos puntos, bajamos hasta un sendero ya más cómodo que nos devolvió a la pradera de Ordesa, donde cerramos el itinerario circular. Fueron 16 km, con 1150 m. de desnivel y nueve horas de recorrido con paradas.




 

domingo, 20 de agosto de 2023

EL NIÑO DEL GALLO NEGRO


El niño del gallo negro es la primera novela de la escritora alemana Stefanie vor Schulte (Hannover, 1974). Galardonado con el prestigioso Premio Mara Cassens al mejor debut literario en lengua alemana en 2021, el libro ha tenido un gran éxito en Alemania y ha sido traducido a varios idiomas. Stefanie vor Schulte es escenógrafa y diseñadora de vestuario y el año pasado publicó su segunda novela Schlangen im Garten, que aún no ha sido publicada en nuestro país. El niño del gallo negro ha sido editada recientemente en español por Seix Barral, con traducción de Lidia Tirado.

El niño del gallo negro es una novela difícil de catalogar. Ambientada en una cronológicamente imprecisa Edad Media, se trata de un relato oscuro y a la vez lírico y poético, que podría inscribirse en el género de la fábula con fondo histórico e incluso ser considerada en cierta manera como un cuento de hadas. La síntesis argumental que la editorial Seix Barral ha elaborado para su promoción es bastante precisa y certera: “Desde que su padre asesinó a su madre y a sus hermanos, Martin —de apenas once años— vive solo en una choza. Su única compañía es un gallo que siempre se queda dormido y se olvida de cantarle al sol en las mañanas; con él ha forjado una hermosa e inquebrantable amistad. Su oscuro pasado lleva a los aldeanos a pensar que está poseído, pero Martin es un niño con una inteligencia poco común y una desinteresada inclinación por el bien. Aunque la mala fortuna lo ha acompañado siempre, en el pintor que ha venido de lejos para restaurar la vieja iglesia del pueblo, Martin encontrará a un amigo que sabrá reconocer tanto sus poderes especiales como los de su inseparable gallo negro. Ambientado en un mundo pseudomedieval, El niño del gallo negro es un bello y oscuro cuento de hadas sobre un muchacho inocente y solitario que crece en un mundo hostil y cruel con los indefensos, rodeado de pueblerinos ignorantes, caballeros siniestros, en un reino controlado por una princesa desquiciada”.

Estamos, pues, ante una novela que fluctúa entre el relato con fondo más o menos histórico, en una Edad Media presidida por el hambre, la guerra, la superstición, la ignorancia y la crueldad (“los cadáveres gotean de los árboles como manzanas fermentadas”), y la fábula o el cuento, en que un muchacho bondadoso, cuyo compañero inseparable es un gallo negro con algunas cualidades humanas, se enfrenta a toda la siniestra maldad que lo rodea. Martín es un niño de inteligencia poco común, que parece destinado a luchar contra las fuerzas malignas que dominan el territorio en que vive y que causaron la locura de su padre que llevó a la muerte al resto de su familia. Sin embargo, como bien indica el crítico Santiago Díaz Benavides, “los aldeanos, imbuidos de supersticiones y temores, lo consideran poseído por fuerzas oscuras”. La llegada del pintor que debe restaurar la iglesia de su lugar de nacimiento da un giro a la trama y convierte la novela en un relato itinerante de ida y vuelta, en el que el niño (“un rayo de luz en tiempos oscuros”) y su inseparable gallo negro abandonan su pueblo para vivir múltiples aventuras en un paisaje desolado presidido por una devastadora ruina física y moral. Como si de un Quijote y un Sancho Panza se tratara, niño y gallo se enfrentarán a la siniestra hostilidad que los rodea.

Aunque en El niño del gallo negro encontramos muchas reminiscencias de las novelas de aventuras, incluidas las novelas de caballería, y las fabulas y cuentos ambientados en la Edad Media, la autora del libro ha señalado en una entrevista reciente dos sorprendentes fuentes de inspiración en la génesis de su novela: La carretera, del recientemente fallecido Cormac McCarthy, y la película Biutuful, del cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu.

Con una prosa de bellas descripciones, por momentos poética y siempre inquietante y evocadora, Stefanie vor Schulte ha construido un atractivo y  sugerente relato que reflexiona sobre la condición humana y se enmarca en el esquema clásico de la lucha entre el bien y el mal, en el que permanece viva la esperanza de la victoria final de la luz sobre las tinieblas. No es de extrañar que la novela haya sido tan bien recibida por la crítica y los lectores alemanes y que Stefanie vor Schulte sea considerada como una de las nuevas y más prometedoras plumas de la literatura de su país. Esperemos que el futuro confirme estos buenos augurios.

El niño del gallo negro. Stefanie vor Schulte. Seix Barral. 2023. 200 páginas.

lunes, 7 de agosto de 2023

LA CHICA QUE VIVE AL FINAL DEL CAMINO


 

La exquisita editorial Impedimenta acaba de publicar en nuestro país “La chica que vive al final del camino”, una novela de culto del llamado gótico norteamericano cuya edición originaria en Estados Unidos data de 1973. De esta novela clásica de la literatura de misterio estadounidense solo había una edición española en Círculo de Lectores, del año 1974, con el título de “La niña de las tinieblas” y hoy muy difícil de encontrar.

El autor de la novela es Laird Koenig, escritor y guionista de cine, nacido en Seattle en 1927 y fallecido el pasado 30 de junio en California. Además de “The Little Girl Who Lives Down The Lane”, Koenig  escribió también, en 1970 y en colaboración con Peter L. Dixon, la novela “The Children Are Watching”, de la que hay edición española de 1974 en Noguer con el título de “Los niños vigilan”. Impedimenta anuncia ahora la próxima edición de esta primera novela de Laird Koenig, hoy prácticamente inencontrable en su traducción española.

De las dos novelas conocidas de Koenig se hicieron en su momento adaptaciones cinematográficas. “The Children Are Watching” fue llevada a la gran pantalla en 1978 con el título “Attention, les enfants regardent”, producida y protagonizada por Alain Delon. Su segunda novela, “La chica que vive al final del camino”, también fue llevada al cine en 1976, protagonizada por una jovencísima Jodie Foster, Mort Shuman y Martin Sheen, y con el guion del propio autor del libro. La reciente edición española de la novela ha sido traducida del inglés por el escritor Jon Bilbao, cuya obra narrativa ha sido editada también por Impedimenta y de quien hemos reseñado aquí varios de sus libros. 

“La chica que vive al final del camino” transcurre en una pequeña población del nordeste de Estados Unidos muy próxima al Océano Atlántico. En una de esas casas típicas de algunas localidades de Nueva Inglaterra, con porche, escaleras de madera, jardín trasero, chimenea y amplios ventanales, se han instalado un importante poeta inglés, con varios libros publicados, y su hija de trece años. La niña, llamada Rynn, es lectora de la poeta Emily Dickinson y muestra una inteligencia y una perspicacia muy superiores a las propias de la edad. Al padre, que supuestamente está siempre encerrado en su cuarto escribiendo o traduciendo, nadie consigue verlo. Eso levanta las sospechas de la señora Hallet, su casera, y su psicopático hijo Frank, pertenecientes a una bien situada y poderosa familia autóctona empeñada en marcar siempre distancias con los emigrantes que llegan al lugar. La niña recibe cada vez más inoportunas visitas de ambos y de un policía de origen italiano, que pretende protegerla de las malas intenciones del pervertido Frank Hallet. Un joven cojo y aprendiz de mago se convierte en aliado y amigo íntimo de Rynn.

La novela se inscribe literariamente en el llamado género gótico norteamericano. Según escribe Eduardo Suárez Fernández-Miranda, en la revista “Cine y Literatura”, al referirse a esta novela, “el gótico en literatura y, más concretamente, el gótico suburbano norteamericano, tiene como características fundamentales mostrar en sus obras que la engañosa tranquilidad y monotonía domésticas que parecían ser señal distintiva de los suburbios no eran sino un tenue velo que cubría los secretos macabros y sobrenaturales que acechaban en el interior de los hogares”. De todas maneras, no hay nada sobrenatural ni mágico en esta novela, que, en mi opinión, podría adscribirse con toda propiedad y sin más en la literatura de misterio. Laird Koenig juega de manera magistral con los tiempos y los ritmos de la tensión e intriga crecientes y rodea siempre el relato de una calculada ambigüedad, que alcanza su punto máximo en el desenlace de la novela.

“La chica que vive al final del camino” es, desde luego, un clásico atemporal de la literatura estadounidense y, a pesar de los cincuenta años transcurridos desde su publicación, su lectura no pierde un ápice de interés y mantiene intacta una calidad literaria excepcional. Con muy pocos personajes y un espacio narrativo que se reduce principalmente a la casa, con sus espacios interiores y las luces y sombras que se proyectan desde el exterior, Laird Koenig consiguió crear con esta novela una verdadera obra maestra de la literatura de misterio, en la que no deja de subyacer, en cualquier caso, una crítica latente a la sociedad estadounidense, que pretende esconder y tapar algunos ominosos vicios de quienes pertenecen a las familias que detentan el poder económico y social.

Hay que agradecer a la editorial Impedimenta su buen gusto literario al publicar en nuestro país esta magnífica narración en el cincuenta aniversario de su edición original en Estaos Unidos. Estaremos atentos a la anunciada próxima publicación de la primera y anterior novela del recientemente fallecido Laird Koenig.

“La chica que vive al final del camino”. Laird Koenig. Impedimenta. 2023. 272 páginas.

jueves, 27 de julio de 2023

EXCURSIÓN A LA TUCA DEL PORT DE VIELLA Y AL LAC REDON

El Centro Excursionista Ribagorza realizó el pasado sábado una excursión circular desde el antiguo Hospital de Viella, en el valle de Arán, pasando por el Port de Viella, la Tuca del Port de Viella y el Lago o Estanh Redon. En la actividad participamos 27 excursionistas, en una mañana algo ventosa y progresivamente nublada, pero con muy buena temperatura para caminar. 

Los participantes salimos de Graus a las 6.30 horas y nos dirigimos por carretera con nuestros vehículos hasta la boca sur del Túnel de Viella. En el aparcamiento habilitado junto al antiguo hospital de peregrinos (Espitau de Vielha o de Sant Nicolau en aranés) iniciamos nuestra caminata a las 7.45 horas. Tomamos una pista que lleva hacia el valle de Mulleres, pero a los pocos metros nos desviamos a la derecha para ascender por un sendero que transita entre bloques de piedras, un pequeño bosque de abetos y algún arroyo que atravesamos. Posteriormente, llegamos a un espacio más abierto, con verdes prados de montaña, donde se conservan algunos búnkeres construidos durante la postguerra española. Allí hicimos un pequeño descanso.

Seguimos luego en subida en diagonal por nuestra derecha hasta el Puerto de Viella (Port de Vielha), a 2424 m. de altitud. Desde allí hay magníficas vistas, entre otras montañas, de la Forcanada y del Aneto y las Maladetas con sus respectivos glaciares, que pudimos contemplar entre algunas nieblas. El camino de bajada nos hubiera llevado a Viella, pero nosotros seguimos ascendiendo por un sendero a nuestra derecha hasta alcanzar en pocos minutos la Tuca del Puerto de Viella (Tuca deth Port de Vielha), situada a 2602 m  de altitud. Allí hicimos una larga parada para comer algo, hacer algunas fotos y disfrutar del paisaje. A nuestros pies, podíamos ver en toda su belleza el Lago Redondo o Lac o Estanh Redon (sin tilde en aranés), al que íbamos a descender.

Tras el descanso, bajamos por un sendero más o menos claro al Estanh Redon, que rodeamos por su lado derecho hasta su desagüe. Desde allí, continuamos por senda muy evidente hasta conectar con el GR-11 que viene del refugio de la Restanca y los lagos y el puerto de Rius. Tras fuerte bajada y atravesando un bosque de viejas hayas en su parte final, llegamos de nuevo al Hospital de Viella, donde terminamos nuestro recorrido. Fueron 12,5 km, con un desnivel acumulado de 980 m., en los que invertimos siete horas contando las paradas.


domingo, 16 de julio de 2023

LA NOCHE SIEMPRE LLEGA


“La noche siempre llega” es la segunda novela que se publica en España del escritor estadounidense Willy Vlautin (Reno, Nevada, 1967), miembro y compositor del magnífico grupo de country-rock The Delines. Vlautin fundó también hace unos años Richmond Fontaine, un grupo musical de culto que permaneció activo entre 1994 y 2016.  Afincado desde hace tiempo en Portland, Oregon, el polifacético artista es autor de las novelas "Vida de motel", "Northline" y "Lean on Pete". “Vida de motel”, que fue editada en español por Belacqua en 2007, fue llevada al cine con Emile Hirsch, Dakota Fanning y Stephen Dorff en el reparto. En palabras del escritor John Connolly, Vlautin convierte sus novelas en dulces baladas “tristes, inquietantes y extrañamente hermosas”. Su última novela responde absolutamente a esta definición. “La noche siempre llega” ha sido recientemente editada en España por Seix Barral, con traducción del inglés del también escritor Jesús Carrasco, autor, entre otras, de la exitosa novela “Intemperie”.

“La noche siempre llega” es una magnífica novela, dura e intensa, ambientada en la ciudad estadounidense de Portland, una urbe en continua metamorfosis. La protagonista, un logradísimo personaje literario femenino, es la joven Lynette, que vive en una antigua casa de alquiler con su alcoholizada madre con quien tiene una relación tormentosa y un hermano discapacitado al que tiene que cuidar, ya que apenas recibe ayudas sociales por parte del estado. La vida de Lynette, que llega a trabajar en tres sitios a la vez, ha sido difícil desde su adolescencia y se complica especialmente cuando intenta reunir dinero para comprar la modesta casa en la que vive con su familia y tener así por fin algo propio y asegurarse una situación medianamente digna en el futuro. Cuando su plan se viene abajo, Lynette, en un intento por salvar la situación, se embarcará en una odisea desesperada de cuarenta y ocho horas trepidantes a través de una ciudad en la que reina la codicia y la ambición.

Willy Vlautin consigue construir un relato contundente, áspero y tenso, que combina excepcionalmente la intriga y el suspense con los aspectos sociales de un sistema que condena a la precariedad económica y laboral a los sectores más desfavorecidos de la sociedad. Una historia dura pero llena de lucha y esperanza. El eje central de la novela es la denodada y heroica batalla personal de Lynette por salir adelante y conseguir su modesto sueño. Una novela urbana y un viaje al fondo de la noche, poblada de siniestros personajes capaces de todo por conseguir saciar su egoísmo y su necesidad. La propia urgencia económica de la protagonista la lleva a reiniciar sus contactos con antiguos conocidos suyos de dudosa moralidad a los que conoció en su juventud rebelde cuando tuvo que abandonar prematuramente su casa familiar.

Uno de los temas que laten en el fondo de la novela y condicionan económicamente a la protagonista es el llamado fenómeno de la gentrificación, un proceso de rehabilitación urbanística y social de una zona urbana deprimida o deteriorada, que provoca un desplazamiento paulatino de los vecinos empobrecidos del barrio por otros de un nivel social y económico más alto. Es decir, el problema del encarecimiento del precio de la vivienda que lleva a las gentes con menos poder adquisitivo a dedicar casi todos sus recursos al pago del lugar en que viven y, generalmente, a su expulsión a las zonas más marginales de las grandes ciudades. También el consumismo desenfrenado, ahí vemos al personaje de la madre, gastándose el dinero ahorrado para la vivienda en la compra de un coche que no necesita, es otra de las críticas latentes del libro.

Me ha gustado mucho esta novela, sucinta pero muy incisiva y densa, con algunas notables reminiscencias de autores tan admirados como John Steinbeck, Raymond Carver o Denis Johnson, y de algunos escritores de novela negra con tintes sociales, que muestra la otra cara del sueño americano y las dificultades laborales para salir a flote de las clases urbanas más desfavorecidos, pero también de los estragos de la droga y la lucha por la vida en un mundo presidido por la codicia y la supervivencia a cualquier precio. Coincido en buena medida con Jesús Carrasco, el traductor de la novela, en que “La noche siempre llega” es “uno de los libros más conmovedoramente humanos que he leído en muchos años”. Me gusta mucho Willy Vlautin como músico y, tras  la lectura esta novela, me gusta también mucho como escritor. Habrá que estar atento tanto a sus nuevas entregas musicales como a las literarias.

   “La noche siempre llega”. Willy Vlautin. Seix Barral. 2023. 188 páginas

jueves, 6 de julio de 2023

EXCURSIÓN NOCTURNA DESDE EJEP AL CASTILLO DEL MON DE PERARRÚA

 

El Centro Excursionista Ribagorza realizó el pasado fin de semana, por primera vez en su historia con este formato, una excursión completamente nocturna, de 20 km de distancia, durante la madrugada del domingo, desde las 0.45 hasta las 6.45 horas, con un recorrido desde la localidad ribagorzana de Ejep hasta el castillo medieval del Mon de Perarrúa, con vuelta a Ejep pasando por la ermita de San Sebastián. Al final de la excursión, los caminantes disfrutamos, ya entrado el día, de un suculento almuerzo en la Plaza Mayor de Ejep, junto a la iglesia parroquial de San Pedro.

Los diecinueve participantes en la caminata salimos de Graus a las 12.30 horas para dirigirnos en nuestros vehículos a la cercana localidad de Ejep (Ixep en el habla ribagorzana), donde comenzamos a andar a las 0.45 horas. Con la luna llena presidiendo el cielo estrellado, casi no era necesario llevar los frontales que, sin embargo, algunos portaban encendidos para iluminar mejor el camino algo irregular y con algunos charcos en varios tramos. Siguiendo el PR-HU49, tomamos una pista de tierra que lleva al Castillo del Mon de Perarrúa. Dejamos a nuestra izquierda, algo más arriba del camino, el despoblado Arués y, ya siempre por la pista, llegamos al Mon de Perarrúa, una localidad despoblada, cuyas casas, alguna de ellas habitada con frecuencia, se hallan diseminadas y separadas unas de otras. Dejamos a la derecha las casas Collada y Castán y llegamos a la casa Molí, en un cruce de caminos. Continuamos hacia el castillo medieval, con las sombras a nuestra izquierda de las antiguas escuelas y la casa Sancerni.

El castillo medieval del Mon de Perarrúa era el objetivo principal de nuestro recorrido. Se trata de un conjunto compuesto por los restos de una gran torre troncocónica, que data del siglo XI, y de la iglesia de San Clemente ya del siglo XVIII. Iluminado el recinto durante nuestra visita, hicimos allí una larga parada, accediendo a su parte interior por una plataforma metálica con escaleras que fue añadida en la restauración realizada hace unos años.

Tras el receso, retornamos por el mismo camino de la ida. Sin embargo, antes de llegar a Ejep, nos desviamos para visitar, ya con la primera claridad del alba, la ermita de San Sebastián, famosa por contener en el interior de uno de sus muros el tronco de una gran carrasca que parece emerger de la construcción. Ya por sendero, y con los primeros rayos de sol, llegamos a Ejep a las 6.45 horas. El recorrido había sido de 20 km, con 270 m. de desnivel acumulado y un tiempo invertido de seis horas incluyendo las paradas.

En la Plaza Mayor del pueblo, algunos compañeros que no estuvieron en la excursión ya tenían preparadas las mesas para el almuerzo. Los veintidós comensales dimos buena cuenta de las ensaladas, los huevos fritos, la longaniza y las trenzas de postre antes de regresar a Graus sobre las 9.30 horas. Venciendo placenteramente al sueño, habíamos disfrutado de una experiencia única y diferente, en una preciosa noche de luna llena y con un magnífico ambiente en el grupo. 


domingo, 2 de julio de 2023

LUCÍA


La nueva novela de Bernard Minier tiene el Alto Aragón como uno de sus escenarios 

“Lucía” es la última novela del escritor francés Bernard Minier (Béziers, 1960), uno de los autores más destacados de la novela negra europea actual. Minier es un escritor autodidacta que trabajó como funcionario en el servicio de aduanas hasta que, en 2011, publicó “Bajo el hielo”, su primera novela. Ambientada en el Pirineo francés, obtuvo un gran éxito de ventas en Francia y fue traducida a numerosos idiomas. Con ella, inició una serie protagonizada por Martin Servaz, comandante de la Brigada Criminal de la policía de Toulouse, un hombre de gran sensibilidad y cultura, amante de la música de Gustav Mahler. Servaz protagonizó las siguientes novelas de Minier: “El Círculo”, “No apagues la luz”, “Noche” y “Hermanas”. Ya sin Servaz como protagonista, ha publicado también la novela “Una maldita historia”, en la que explora otros caminos de la intriga y la novela negra. Ahora, Salamandra acaba de publicar en nuestro país su última novela “Lucía”, con traducción del francés de Dolors Gallart.

“Lucía” es una novela que transcurre íntegramente en España, en el otoño del año 2019. Su protagonista es Lucía Guerrero, una joven teniente de la elitista Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, que tiene que investigar la muerte de un compañero de trabajo que, en un crimen inusitado y atroz, acaba de aparecer, crucificado y encolado, en una colina de las afueras de Madrid. Lucía entra en contacto con el profesor Salomón Borges quien, en la Universidad de Salamanca, ha creado con un grupo de jóvenes y brillantes estudiantes un sistema informático para la detección de asesinatos en serie relacionados entre sí. Las investigaciones llevan a ambos, la joven policía y el viejo profesor, a detectar e investigar otros crímenes parecidos ocurridos tiempo antes en el Pirineo aragonés y en Segovia. Como en todas sus novelas anteriores, encontramos una intriga llena de suspense y están garantizados los giros sorprendentes y las sorpresas finales.

Cerrado, en principio, el ciclo de novelas protagonizadas por Martin Servaz, según declaraciones del propio Minier, Lucía Guerrero se convierte ahora en la nueva heroína de su narrativa policiaca. Lucía es una joven guardia civil íntegra y tenaz, rebelde y poco convencional, que tiene una vida familiar complicada: está separada, tiene una madre mayor y su trabajo no le deja demasiado tiempo para poder atender a su hijo. Minier ya nos había mostrado personajes femeninos modernos entre las policías que trabajaban en el equipo del comandante Servaz, pero ahora convierte a Lucía en protagonista de su nueva novela y parece que de las próximas que publique. Su nombre y su apellido contienen a modo de símbolo dos características principales de su forma de ser: la lucidez y su carácter combativo y tenaz. Casi como un coprotagonista, encontramos al profesor Salomón Borges, hombre sabio y gran lector, cuya relación con Lucía se convierte en uno de los principales hilos narrativos de la novela.

Un aspecto especialmente interesante del libro para los lectores aragoneses es que una parte de su acción transcurre en algunos lugares de nuestro Pirineo. El primero de los asesinatos investigados tuvo lugar en la carretera de los túneles que va de Barbastro a Graus y es en la capital ribagorzana y en una casa situada entre las localidades de Panillo y Ejep donde se sitúan algunas de las investigaciones de la joven policía y el viejo profesor. La madre del escritor nació en el Alto Aragón y vivió allí hasta los ocho años. Además, Minier tiene familiares en Graus y ha pasado algunas temporadas en Ribagorza, comarca que conoce perfectamente. El final de su novela “El círculo”, que fue publicada en 2013, ya transcurría en Graus, donde al parecer el novelista francés comenzó a escribir ese relato.

Sin embargo, la ciudad en que sucede la mayor parte de la novela es Salamanca y su vieja universidad. El lector recorrerá las antiguas calles de esta ciudad monumental, magnífico telón de fondo para la trama de un thriller angustioso y psicológico, que tiene también algunos ingredientes culturales y artísticos muy del gusto del autor. En este caso, el asesino se inspira para escenificar sus crímenes en algunas pinturas clásicas a su vez inspiradas en el libro “La Metamorfosis”, de Ovidio, una obra literaria que, en opinión del propio Minier, está cargada de venganzas y escenas sangrientas, que se adelanta en varios siglos, y salvando las distancias, a algunas de las características propias del actual género negro e incluso del gore más sanguinario.

“Lucía” es otra entretenida novela de Bernard Minier, fiel a las características y esquemas de un género narrativo que domina a la perfección y del que se ha convertido en un verdadero maestro.

“Lucía”. Bernard Minier. Salamandra. 2023. 416 páginas.