miércoles, 24 de enero de 2024

VUELTA AL PORTIELLO DESDE YEBRA DE BASA

El Centro Excursionista Ribagorza organizó el pasado domingo una excursión desde Yebra de Basa, con un itinerario circular alrededor del pico Portiello, que separa el valle del río Basa (Vallibasa) y la Guarguera, siempre en la comarca del Alto Gállego. En un día con una fuerte escarcha y algo de frío al inicio de la caminata, pero con sol y muy buena temperatura en la mayor parte del recorrido.

Procedentes de Graus y de otros lugares, los treinta y tres participantes en la actividad nos dimos cita a las 8.15 horas en la plaza mayor de Yebra de Basa, localidad próxima a Sabiñánigo, hasta la que nos desplazamos en coche. Iniciamos nuestra caminata en dirección al sur y cruzamos el río Basa por unas pasaderas con piedras algo resbaladizas. Continuamos por pista y bosque de pinos, con algunas vistosas laminas rocosas o rallas, hasta llegar al Refugio de San Antón, donde hicimos la parada del desayuno. Desde allí, y siempre por una ruta muy bien señalizada, seguimos por sendero entre bosque escarchado hasta llegar a la Cruceta de la Paúl, desde donde seguimos por pista hasta el despoblado Sandiás. Junto a los restos de su iglesia y de algunos edificios en ruinas hicimos una breve parada y la foto de grupo.

Continuamos por pista, con el valle de la Guarguera al sur, cerrado por las más altas montañas de la Sierra de Guara: Cabezo, Cubilars, Tozal de Guara y Fragineto. Dejamos a nuestra derecha la localidad de Ceresola y, en un brusco viraje, iniciamos una fuerte subida por camino soleado y pedregoso hasta llegar al collado de Sierrabilla, ya con los erizones cubiertos de la nieve caída recientemente. Desde este collado, punto más elevado del recorrido a 1360 m. de altitud, se puede ascender por un lado al pico Portiello (1544 m.) y por otro al pico Buitrera (1512 m.). Nosotros, sin embargo, iniciamos un fuerte descenso por la cara norte de la sierra, por un frondoso bosque con restos de nieve y algunas majestuosas hayas. Con mucha atención para evitar resbalones, tuvimos que cruzar varias veces el barranco de Basarán, que forma algunas sorprendentes pozas naturales entre bellos y musgosos rincones.

 Al final del sendero, llegamos a la ermita de Basarán, antiguo monasterio y restaurada hace unos años. Allí, hicimos la parada para comer y continuamos después por pista hasta San Julián de Basa, donde habíamos dejado varios vehículos y dimos por concluida la excursión. Fue un recorrido de 19,5 km, con unos 700 m. de desnivel acumulado de subida, que hicimos en algo más de seis horas y media. Un bonito y variado itinerario por una zona que era bastante desconocida para la mayor parte de los participantes en la excursión.

 

domingo, 21 de enero de 2024

KEYLE LA PELIRROJA

Issac B. Singer (Polonia, 1904 – Estados Unidos, 1991) fue un escritor de origen judío, hijo y nieto de rabinos, que nació y vivió en el barrio judío de Varsovia hasta que, en 1935, emigró a Estados Unidos, donde murió en 1991. Singer siempre tuvo Polonia como tema central de su obra literaria y, en especial, la vida y las costumbres de las comunidades judías de ese país. En 1978, recibió el Premio Nobel de Literatura, siendo hasta ahora el único escritor con este galardón que ha escrito toda su obra en “yiddish”, la lengua original de los judíos askenazíes centroeuropeos. Con una extensa obra literaria, Issac B. Singer es  autor de las novelas “Satán en Goray” (1935), “La familia Moskat” (1950), “En el tribunal de mi padre” (1966), “La casa de Jampol” (1967) y “Los herederos” (1969), entre otras, así como de los libros de relatos “Gimpel el Tonto” (1957) y “Un día placentero” (1973). La exquisita editorial Acantilado, que ya había publicado el relato “La destrucción de Kreshev” en 2007 y la novela “El seductor” en 2022, ha editado recientemente en nuestro país la novela “Keyle la Pelirroja”, publicada en “yiddish” en 1972 con el título original de “Yarme un Keyle” y traducida ahora al español por Rhoda Henelde y Jacob Abecasís.

“Keyle la Pelirroja” transcurre, como la propia vida del autor pero en momentos diferentes, en dos escenarios distintos. La primera parte de la novela sucede en el corazón del barrio judío de Varsovia, en una Polonia sometida al dominio zarista ruso; la segunda, en la ciudad de Nueva York, tierra de promisión en aquellos años para los judíos centroeuropeos y para emigrantes de otros muchos lugares de Europa y del mundo. El relato, que se inicia en 1911, se sitúa cronológicamente en el periodo previo a la Primera Guerra Mundial. El principal personaje es Keyle, una chica a la que todos conocen como “Di Roite”, es decir La Pelirroja, debido a sus flamígeros cabellos. Keyle es prostituta y “a sus veintinueve años ya había pasado por tres burdeles”. Ella aspira a cambiar de vida y se acaba de casar con Yarme el Espino, un rufián y proxeneta que “a sus treinta y dos años ya había visitado cuatro veces la terrible cárcel de Pawiak”. La aparición de Max el Cojo, bisexual y también proxeneta, viene a perturbar los planes regeneradores de Keyle y pretende arrastrar a la pareja a prometedores negocios de prostitución en Brasil. En su intento de huida de Yarme y Max, Keyle conoce al joven Búnem, hijo de un rabino que se debate entre la fuerte influencia religiosa familiar y sus tendencias intelectuales y algo nihilistas. Búnem está comprometido con su novia Solche, una activista anarquista perseguida por la policía zarista. Todos estos personajes, con sus respectivos y compartidos conflictos, se reencontraran en Nueva York en la segunda parte de la novela.

“Keyle la Pelirroja” es una magnifica novela. En la línea y con el aroma de las mejores narraciones clásicas. Con ecos de los grandes novelistas de la literatura universal desde Balzac a Dickens. Y hasta con ciertas reminiscencias de la sordidez de algunas novelas naturalistas de Émile Zola y del decadentismo y existencialismo finisecular del XIX. A mí, el personaje de Búnem y su progresivo nihilismo me ha recordado mucho a Andrés Hurtado, protagonista de la novela “El árbol de la ciencia” de Pío Baroja. Son extraordinarias las descripciones urbanas, tanto de Varsovia como del bullicioso Nueva York de aquel tiempo, que se rige por unas normas distintas a las vetustas relaciones sociales de la capital polaca, pero donde los emigrantes no tienen nada fácil salir a flote en su feroz lucha diaria por la supervivencia. No menos logrados están los personajes, todos ellos marcados por su origen y su destino, y entre los que, en mi opinión, destacan Keyle y Búnem, con personalidades más complejas, contradictorias y evolutivas que las del resto. También los fluidos diálogos y las voces de los personajes se ajustan a sus temperamentos y muestran su personalidad sin necesidad de una excesiva intervención externa del narrador.

        Otro aspecto muy destacable de la novela son las constantes referencias a la cultura, las tradiciones y la religión judías. Hay un amplísimo vocabulario referido a comidas, vestimenta, celebraciones y festividades judías. Un glosario explica al final del libro el significado de cada uno de esos términos escritos en cursiva. En resumen, “Keyle la Pelirroja” es una novela de hechuras clásicas que mantiene hoy, más de cincuenta años después de ser escrita, la vigencia literaria imperecedera de las grandes narraciones atemporales.

“Keyle la Pelirroja”. Issac Bashevis Singer. Acantilado. 2023. 360 páginas


jueves, 11 de enero de 2024

EXCURSIÓN CIRCULAR DESDE EL PANTANO DE SANTA ANA


 

El pasado domingo, el Centro Excursionista Ribagorza organizó una excursión circular desde el merendero situado muy cerca de la presa del Pantano de Santa Ana, en la margen derecha del río Noguera Ribagorzana, en la parte más oriental de la comarca aragonesa de La Litera. El itinerario transitó siempre dentro del municipio de Castillonroy, con paradas en la ermita de San Salvador y en las cuevas de Salgá. En un día soleado, pero muy ventoso en las zonas más abiertas y menos protegidas del recorrido.

Los treinta y tres participantes en la excursión salimos, en su gran mayoría, a las ocho horas desde Graus y nos dirigimos por carretera hacia Castillonroy. Un poco antes de las nueve, aparcamos nuestros vehículos en el merendero de la Fuente de Santa Ana e iniciamos nuestra caminata. En dirección al noroeste, pasamos por una amplia zona de arbustos y matorrales, con abundancia de coscojas, enebros, sabinas, bojes y romeros, y fuimos ascendiendo hacia la ermita de San Salvador, situada en lo alto de las paredes rocosas del Montpedró.  Poco después de las diez de la mañana, llegamos a la ermita, una singular construcción con muchas reformas desde su primitivo origen románico y situada al parecer donde hubo antes una fortaleza templaria. Desde el lugar, a 730 m. de altitud, se contemplan extraordinarias vistas del Pirineo aragonés (Cotiella, Turbón…) y del Pirineo catalán, con Montrebei como punto de conexión entre ambos. Hacia el este, y debajo de nosotros, las aguas azuladas del Pantano de Santa Ana, compartido también por Aragón y Cataluña. Hacia el sur, las amplísimas llanuras de La Litera, con el pueblo de Castillonroy muy cercano y otros catalanes como Alfarrás, algo más alejados. Protegidos del viento, disfrutamos del paisaje, desayunamos y repusimos fuerzas antes de continuar.

Desde la ermita, caminamos por el cordal de la sierra y seguimos recorrido por sucesivas bajadas y subidas, alternando zonas más rocosas con otras de bosques de pinos de repoblación, hasta llegar a las cuevas de Salgá, varias oquedades no muy profundas situadas en la parte alta de una pared rocosa. A una de esas cuevas, pudimos acceder en una ascensión algo dificultosa, equipada con sirgas y cuerdas y una escalera de madera. Continuamos luego por zona de bosque hasta alcanzar un collado con excelentes vistas del embalse de Santa Ana. Por una pronunciada bajada, que luego se fue suavizando, alcanzamos la carretera que lleva al poblado próximo a la presa y, en sentido contrario, llegamos al merendero, donde poco antes de las 15 horas terminamos nuestra excursión. Fueron 14,5 km, con 610 m. de desnivel acumulado, en los que invertimos seis horas con las paradas. A los participantes en esa atractiva excursión por tierras literanas nos quedaba aún el regreso en coche hasta Graus y algunos otros destinos.


domingo, 7 de enero de 2024

RELATOS INÉDITOS Y OTROS ESCRITOS DE LUCÍA BERLIN

La publicación en 2016 del libro “Manual para mujeres de la limpieza” supuso el deslumbrante descubrimiento literario en nuestro país de la escritora Lucia Berlin  (Juneau, Alaska, 1936 - Marina del Rey, California, 2004). A esa magnífica colección de cuarenta y tres relatos, le sucedió en 2018 “Una noche en el paraíso”, que incluía otras veintidós narraciones breves de la escritora estadounidense. Ambos libros fueron reseñados en esta sección. “Bienvenida a casa”, publicado en 2019, recogía una serie de textos autobiográficos a los que se añadían algunas cartas y fotografías, que permitían conocer algunos aspectos más personales de su agitada vida. Ahora, de nuevo en Alfaguara y otra vez con la traducción del inglés de Eugenia Vázquez Nacarino, se ha publicado recientemente en nuestro país “Una nueva vida”, que viene a completar, en principio de manera definitiva, la producción literaria y textual de una escritora que en pocos años ha pasado de ser casi una desconocida a ser considerada una autora de culto para un buen número de lectores.

Hija de un ingeniero de minas y de una madre alcohólica, Lucía Berlin nació en Alaska. Vivió parte de su infancia en El Paso (Texas), pasó la adolescencia en Chile como una señorita de clase alta, sufrió una escoliosis que le obligó durante años a utilizar un corsé ortopédico, retornó a Estados Unidos y estudió en la Universidad de Nuevo México, donde tuvo a Ramón J. Sender como uno de sus profesores.  Se casó a los 19 años y tuvo dos niños, se divorció y se volvió a casar con un músico de jazz al que abandonó por un amigo, también músico de jazz y adicto a la heroína. Tuvo otros dos hijos, pasó apuros económicos y realizó diversos trabajos como mujer de la limpieza o recepcionista en un centro médico, cayó en el alcoholismo y estuvo en varios centros de desintoxicación. Pasó un tiempo en México cuidando a una hermana enferma terminal de cáncer de pulmón, vivió en una auto caravana, trabajó como profesora en la Universidad de Colorado y acabó viviendo en el garaje acondicionado como vivienda anexa de la casa de uno de sus hijos en Los Ángeles, donde murió a los 68 años. En estas intensas experiencias vitales se inspiran en buena medida sus mejores relatos.

“Una nueva vida”, en una edición preparada en exclusiva por su hijo Jeff Berlin para los lectores en español, reúne quince relatos inéditos en nuestro idioma, diez de ellos publicados originalmente en sus libros de cuentos, pero no incluidos en “Manual para mujeres de la limpieza” ni en “Una noche en el paraíso”; algunos solo aparecidos en revistas, como el impactante “Suicidio”, y otros totalmente inéditos, como “Manzanas”, su primer cuento, y “Las aves del templo”, memorable retrato de la vida en pareja. También, una serie de reveladores artículos, ensayos —entre los que se encuentra “Bloqueada”— y extractos de sus diarios, incluidos los de sus viajes a París o Cancún, nunca antes publicados. Al final de cada uno de los textos hay una breve explicación de su hijo Jeff sobre su génesis y otras informaciones adicionales. El libro se completa con un interesante prólogo de la escritora Sara Mesa y un “Apéndice biográfico” final en el que el hijo hace un breve recorrido por la azarosa vida de su madre.

El resultado es un volumen literariamente desigual, cuyo principal objetivo es completar la publicación de toda la producción literaria de Lucía Berlín con los relatos y textos que aún no se habían publicado en libro en nuestro idioma. Lo que vuelve a quedar claro es que los mejores relatos de la escritora son aquellos que están inspirados en sus propias vivencias. Me han gustado especialmente “Centralita”, sobre su experiencia como trabajadora en el locutorio de un hospital; “El foso”, sobre su paso por un centro de desintoxicación de alcohólicos; “Nuestro faro” y “Vida de Elsa”, inspirados en relatos contados por personas mayores con las que tuvo relación laboral; o “Del gozo al pozo”, sobre su estancia en Ciudad de México durante el periodo en que cuidó a su hermana enferma de cáncer.

Hay en el libro referencias a relatos de Chejov, el autor preferido de Lucía Berlin que, por otro lado, ha sido comparada con Raymond  Carver, uno de los más grandes escritores estadounidenses de relatos breves. “Una nueva vida” es un libro muy recomendable para quienes han leído los anteriores y desean profundizar en la literatura de esta escritora. Para quienes no conozcan aún nada de ella, es preferible empezar por su magnífico “Manual para mujeres de la limpieza”, el mejor y más completo de sus cuatro libros editados en nuestro país.

“Una nueva vida ”. Lucía Berlin. Alfaguara. 2023. 336 páginas.

domingo, 24 de diciembre de 2023

EL DESERTOR


Abdulrazak Gurnah (Zanzíbar, 1948) es un escritor de origen tanzano, afincado en Inglaterra desde hace más de medio siglo, que en 2021 recibió el Premio Nobel de Literatura. Es el sexto escritor africano que ha recibido ese galardón en sus 120 años de existencia. La concesión de tan importante premio supone siempre un escaparate excepcional y ha permitido que sus novelas se traduzcan a numerosos idiomas y se estén publicando también en nuestro país. Gurnah, que emigró a Inglaterra en su juventud, se doctoró en 1982 por la Universidad de Kent, ejerció la docencia en las universidades de Bayero (Nigeria) y de Kent, donde dio clases de literatura hasta su jubilación en 2017. Es autor de numerosos cuentos, ensayos y una decena de novelas, entre las que destacan “Paraíso”, “A orillas del mar” y “La vida, después”, todas ellas publicadas en España por Salamandra en los últimos dos años. “El desertor”, otra de sus grandes novelas, acaba de ser publicada en nuestro país, también por Salamandra y con la traducción de Rita da Costa García.

“El desertor” transcurre principalmente en una ciudad situada en las costas africanas del Océano Índico, en la isla de Zanzíbar, antigua colonia británica de lo que actualmente es Tanzania, país que se independizó del Reino Unido en 1961, fusionando los territorios y los nombres de la antigua Tanganica continental y la isla de Zanzíbar. La mayor parte de la novela sucede en la época colonial británica y solo la parte final transcurre tras la independencia del nuevo país africano. En cualquier caso, la ciudad de referencia y que más aparece citada en la novela es Mombasa, actualmente en Kenia y uno de los principales puestos del África oriental. La novela cuenta dos historias narrativas distintas en dos momentos históricos y cronológicos diferentes. La historia de amor entre el británico Martin Pearce y la nativa musulmana Rihana, que transcurre a finales del siglo XIX, y la de la familia de los hermanos Amín, Rashid y Farida y la relación de Amín con la bella y enigmática Jamila, que se sitúa a mediados del pasado siglo XX. Los dos relatos tienen puntos de confluencia en algún momento del desarrollo narrativo del relato.

Salvo los pocos personajes británicos de la novela, los demás son todos musulmanes. En ellos, la religión tiene una presencia fundamental y condiciona en buena medida sus vidas. Por otro lado, hay una ascendencia india en algunos de los personajes y la novela muestra el crisol y la mezcla racial y el cruce de culturas de Zanzíbar, con presencia de árabes, comerciantes indios y nativos originarios isleños. El personaje Rashid va a estudiar a Londres y tiene algunas características biográficas del propio Abdulrazak Gurnah, pero, como el escritor ha señalado, no coinciden entre ambos ni las fechas ni los motivos de sus respectivos viajes a Inglaterra.

Los principales temas de la novela son la multiculturalidad, el colonialismo y sus efectos, el exilio, el choque de culturas diferentes, el encuentro y desencuentro entre la tradición y la modernidad, el desarraigo, la religión, la dificultad de inserción en la sociedad inglesa de los emigrantes africanos y, sobre todo, el amor, con los tabúes, las presiones familiares y los prejuicios y diferencias raciales y sociales que dificultan el disfrute libre de la relación amorosa. Es un tanto desalentador que en las dos historias, con medio siglo de diferencia, sigan vigentes los mismos problemas y obstáculos.

Abdulrazak Gurnah es un gran contador de historias que se recrea en las descripciones, llenas de vida y colorido, de las calles de la ciudad y el interior de las casas, y que profundiza en los personajes cuyas personalidades y relaciones va forjando y tejiendo con lentitud en un sólido desarrollo literario. Su estilo es elegante y cuidado y juega con maestría con la diversidad de enfoques narrativos para contar la historia desde distintos puntos de vista. Hay aspectos de la escritura del escritor tanzano que recuerdan al maestro egipcio, y también Premio Nobel, Naguib Mahfuz y sus novelas cairotas. Hay gusto por la literatura en el libro y referencias a escritores como Stevenson, Shakespeare o Rimbaud. Incluso Farida se convierte en autora de un libro de poesía y Amín y Rashid en narradores epistolares de buena parte de la novela.

“El desertor” es una magnífica novela, bella y triste a la vez en las historias que cuenta, y llena de realismo, referencias geográficas y culturales, reflexiones sociales, pasión y viveza. Tras su deleitosa lectura, uno queda con más ganas de leer sus otras novelas ya publicadas y las que aún quedan por traducir a nuestra lengua. La concesión del Premio Nobel nos ha permitido descubrir esta vez a un novelista de enorme fuste y gran altura literaria.

   “El desertor”. Abdulrazak Gurnah. Salamandra. 2023. 336 páginas.



jueves, 21 de diciembre de 2023

EXCURSIÓN Y COMIDA NAVIDEÑA DEL CER EN LA ERMITA DE SAN MARTÍN



Un año más, el Centro Excursionista Ribagorza celebró el pasado domingo su despedida de la temporada en la ermita de San Martín, en la sierra de Torón, en el término municipal de Secastilla, entre los valles del Ésera y el Cinca. En un día muy soleado, la jornada festiva constó de una excursión circular desde Graus y una suculenta comida al aire libre junto a la ermita. En la excursión participamos 46 caminantes y en la comida, rematada con cotillón navideño, 58 comensales.

Los participantes en la caminata salimos de Graus a las 8.30 horas y nos dirigimos a Grustán, primero por el GR-1 y luego por el sendero de la Ruta de los Miradores. En el despoblado Grustán, hicimos una parada de descanso junto a la bonita iglesia románica de Santa María, cuyo interior visitamos. Ya siempre por el GR-1, por el tramo de sendero inaugurado el pasado año, subimos hasta la Sierra de Torón, más conocida en la zona como de San Martín o de Panillo. En lo alto de la sierra, dejamos el GR-1 y, por una pista a la izquierda, a las 12.30 horas, llegamos a la ermita de San Martín.

Tras una visita al nuevo mirador instalado en la zona, con magníficas vistas del Cinca y del Pirineo, al aire libre, a algo más de mil metros de altitud, con muy buena temperatura, y en las mesas que ya estaban dispuestas, los 58 comensales dimos buena cuenta de la magnífica comida preparada por la Peña La Meliguera de Capella. En un espléndido ambiente, rematamos la comida con un cotillón navideño y un animado baile.

Sobre las 15.30 horas, un grupo de excursionistas iniciamos la caminata de bajada. Descendimos por la ermita de San Pedro de Verona, la Piedra Plana y el barranco del Torroc y, casi a las 18 horas, y ya oscureciendo, llegamos de vuelta a Graus. En el itinerario completo, habíamos recorrido una distancia de 23 km, con 780 m. de desnivel. Estuvimos unas seis horas y media caminando. A las que hay que sumar las tres horas largas de comida campestre y celebración. Un magnífico broche para cerrar la temporada anual del Centro Excursionista Ribagorza. El próximo año volveremos con nuevas excursiones. Feliz Navidad.

https://www.diariodelaltoaragon.es/noticias/deportes/2023/12/21/excursion-y-comida-navidena-del-cer-en-la-ermita-de-san-martin-1699172-daa.html? utm_source=Whatsapp&utm_medium=social&utm_campaign=mobile_web

domingo, 10 de diciembre de 2023

EL BUEN DEBUT NOVELÍSTICO DE REBECA ARGUDO

“Todos los hombres tristes llevan abrigos largos” es la primera novela de Rebeca Argudo, brillante periodista que publica con regularidad ingeniosas y contundentes columnas de opinión en diversos diarios nacionales. Siempre alejada de la imperante y asfixiante corrección política al uso, la escritora, que vive a caballo entre Mallorca y Madrid, acaba de hacer, por encargo de la editorial Harper Collins, su primera incursión en la narrativa. Y supera la prueba con solvencia y buena nota.

Llama la atención al lector el largo título de la novela. A decir de su autora, se trata simplemente de una frase de su agrado y que tiene poco que ver con la historia que cuenta el relato. “Todos los hombres tristes llevan abrigos largos” está narrada en primera persona y en modo epistolar. La narradora, Paula, deja a su antiguo amante, Martín, unas páginas sobre la mesa de la cocina, encabezadas por la frase LÉEME. Él todavía no lo sabe, pero si lo hace, encontrará en esas líneas las respuestas a un montón de preguntas que se ha hecho o que se está haciendo, a las que se hará y las que hubiera preferido no hacerse. Y, si decide leerlo, si finalmente hace caso a una indicación precisa en un momento inusitado, es muy probable que, al llegar a la palabra FIN, su vida haya cambiado para siempre. Porque en esas páginas, que son también las que el lector tiene ahora entre sus manos, su novia le hace la más sorprendente de las confesiones: en sus vidas razonablemente felices, llenas de amigos intelectuales, gin-tonics y muebles de diseño, ha tenido lugar el más absurdo y atroz de los sucesos. Además de la introducción, el libro se divide en tres partes que giran en torno a ESE DÍA, así con mayúsculas, con un antes y un después respecto a ese momento crucial de su relación.

Como ya sabíamos por sus magníficos artículos, Rebeca Argudo escribe muy bien. Así que la buena prosa, la elegancia estilística y la cuidada sintaxis estaban garantizadas en la novela. Pero además el relato está bien construido, es original y construye una trama entretenida y bien resuelta. La narración se mueve entre el thriller, el enredo emocional, la novela femenina (que no feminista) y la comedia negra, con un delicioso tono tragicómico lleno de elocuencia, vivacidad y frescura. Con un lenguaje agudo y mordaz, en la novela encontramos amor y desamor, enredos amorosos, infidelidades y engaños, reuniones y cenas de amigas, celos… y una inesperada situación final muy sorprendente. Aunque si hubiera que elegir el tema central del libro podría decirse que plantea el dilema de qué hacer cuando descubrimos los secretos más íntimos de nuestros allegados. Todo contado con mucho humor e ironía y con un magistral equilibrio entre la puntual gravedad y el divertimento literario que envuelve todo el relato. Como escribe Karina Sainz Borgo estamos ante “un thriller delirante, como el gazpacho de Rossy de Palma, al borde de un ataque de nervios”. Pedro Narváez también acierta al asegurar que “la novela es tremendamente divertida, delirante, y a la vez, conserva un poso triste”.

Además de la siempre nerviosa y algo neurótica Paula y el impenitente conquistador Martín, destacan las amigas de la narradora, en especial la enigmática y misteriosa Ana. O el personaje que, sin un nombre concreto, es denominado como El Escritor, objeto de una sátira mordaz en un despiadado retrato algo hiperbólico para acentuar su ridiculización. Aunque su autora no parece coincidir demasiado con esa apreciación, algunos críticos han querido ver similitudes entre “Todos los hombres tristes llevan abrigos largos” y novelas como “Bonjour tristesse”, de Françoise Sagan, o “El diario de Bridget Jones”, de Helen Fielding, y sus correspondientes adaptaciones cinematográficas. Otros han encontrado en la novela reminiscencias a la española de la estadounidense Patricia Highsmith. Tal vez se den algunas de estas concomitancias, pero si algo destaca en el libro que reseñamos es su fresca y singular originalidad.

Y lo que es indudable es que “Todos los hombres tristes llevan abrigos largos” supone un brillante debut narrativo de Rebeca Argudo. Y que, a partir de ahora, además de leer con deleite sus jugosas columnas periodísticas, quedamos a la espera, ojalá no demasiado larga, de su segunda novela. 

“Todos los hombres tristes llevan abrigos largos”. Rebeca Argudo. Harper Collins. 2023. 208 páginas.