domingo, 23 de agosto de 2026

"LA HIJA DEL GRAN INVIERNO", UN VIAJE A GROENLANDIA Y EL GRAN NORTE

La escritora francesa Isabelle Autissier recrea la vida de Arnarulunguaq, una pionera mujer inuit que participó en la expedición ártica de Rasmussen entre 1921 y 1924

Isabelle Autissier (París, 1956) es una navegante, divulgadora y escritora francesa que alcanzó fama mundial cuando en 1991 se convirtió en la primera mujer que dio la vuelta al mundo en un velero en solitario. Estudió Ingeniería Agrícola y, tras su exitosa carrera como regatista, dedica ahora su tiempo a la defensa del medioambiente y la escritura. Ha publicado ensayos y narraciones sobre navegación y en 2015 fue finalista del Premio Goncourt con la novela “De repente solos”, que narra la lucha por la vida de una pareja varada en una isla cerca del cabo de Hornos. “La hija del gran invierno” se publicó con enorme éxito en Francia en 2025. Ahora, la magnífica editorial Nórdica, que acaba de cumplir veinte años, la publica en nuestro país con traducción de Íñigo Jáuregui.

“La hija del gran invierno” cuenta la vida de Arnarulunguaq (“mujer fuerte o poderosa”), una mujer inuit de la aldea de Uunmmannaq (actual Qaanaaq), situada en las costas noroccidentales de Groenlandia. Tras la muerte prematura del padre, desaparecido buscando caza, estuvo a punto de ser sacrificada por su madre que, siguiendo un ritual ancestral inuit de supervivencia, estaba dispuesta a matar a su hija de ocho años para garantizar la salvación del resto de la familia. Su hermano varón impidió su sacrificio y ella siempre consideró que había nacido dos veces. Con trece años se casó a la manera inuit con un joven y valiente cazador que la dejó viuda al cabo de pocos años. Cuando Knud Rasmussen llegó a Uummannaq, que rebautizó con el nombre de Thule, Arnarulunguaq consiguió ser incluida en la llamada Quinta Expedición de Thule, la más importante de las realizadas por el famoso explorador, investigador y antropólogo danés. Un largo viaje polar en trineo de más de dieciocho mil kilómetros por el Paso del Noroeste desde Groenlandia hasta el estrecho de Bering y Alaska, entre los años 1921 y 1924. Solamente Rasmussen, Arnarulunguaq y otro inuit apodado Miteq (“el pato”) culminaron el itinerario completo y regresaron a Groenlandia después de atravesar en tren Estados Unidos desde Seattle a Nueva York. Tras su extraordinaria aventura, esta excepcional mujer inuit murió de tuberculosis con treinta y nueve años en 1933. El rey de Dinamarca la condecoró con la Medalla de Plata al Mérito y, en la actualidad, hay un memorial erigido en su honor en Nuuk, la capital de Groenlandia.

Aunque aparecen unos cuantos personajes secundarios, el más importante después de Arnarulunnguaq es Knud Rasmussen. Hijo de padre danés y madre groenlandesa, el famoso explorador fue un hombre extrovertido y simpático, que antes de dedicarse a las exploraciones polares fue actor y cantante lírico. Siempre se sintió fascinado por las costumbres de los pueblos árticos. En 1910, estableció una base comercial, la Thule Trading Station, en Qaanaaq (cabo de York, Groenlandia), que sirvió de punto de partida para las conocidas como expediciones de Thule. Casado con una danesa que le esperaba en Copenhague tras sus largos viajes, mantuvo una intensa relación con Arnarulunnguaq, aunque con ciertas distancias racistas y clasistas respecto a los entonces llamados esquimales (hoy inuit) propias de la época.

“La hija del gran invierno” es también casi un estudio etnológico sobre la cultura y las costumbres de los inuit. Muestra la vida dura y llena de privaciones de estos pueblos de cazadores y pescadores, y su relación indispensable con una naturaleza hostil, marcada por la dureza del clima —tormentas, ventiscas, frío extremo—, la caza y las supersticiones ancestrales. Y de cómo la llegada de Rasmussen y los daneses introdujo el comercio —fusiles, café, alcohol, tabaco, hachas, tazas de loza, bolsas de agua caliente, jabones, camisas…—, transformó los hábitos de la comunidad y despertó una incipiente e inédita codicia en un pueblo acostumbrado a la escasez más elemental. El descubrimiento de las grandes ciudades estadounidenses, con sus trenes, automóviles o rascacielos, supone para Arnarulunnguaq una sorpresa mayúscula y el primer contacto con un mundo cuya existencia la comunidad inuit desconocía por completo. También aprendemos que la lengua de los inuit es de las llamadas aglutinantes, es decir que permite juntar varias palabras —sustantivos, adjetivos, prefijos y sufijos— en una sola palabra, que puede acabar siendo extremadamente larga.

El libro se inicia con un mapa de la Quinta Expedición de Thule y se cierra con un pequeño álbum de fotografías en blanco y negro de sus protagonistas. Con una sólida base histórica —veteada de licencias narrativas que la hacen entretenida y amena—, y con una prosa sobria, precisa y elegante, Isabelle Autissier ha rescatado del olvido la asombrosa vida de Arnarulunguaq, una mujer extraordinaria que merece ser recordada y conocida por el gran público.

“La hija del gran invierno”. Isabelle Autissier. Editorial Nórdica. 2026.184 páginas.


domingo, 9 de agosto de 2026

"INVENTARIO DE LO QUE QUEDA CUANDO EL BOSQUE ARDE", UNA NOVELA SOBRE EL DOLOR Y LA PÉRDIDA

El escritor italoestadounidense Michele Ruol retrata, con conmovedora delicadeza y originalidad, el duelo de unos padres tras la muerte de sus dos hijos

Aunque Michele Ruol nació circunstancialmente en Chicago en 1986, sus padres son italianos y regresaron a su país de origen cuando él tenía un año. Médico anestesista de profesión, reside en Padua y escribe sus obras en italiano. Ha publicado diversos relatos en revistas literarias y en antologías colectivas y destaca también como dramaturgo. En 2018 ganó el Premio Hystrio Escritura de Escena y fue uno de los autores seleccionados para el Network Drammaturgia Nuova. “Inventario de lo que queda cuando el bosque arde” es su primera novela y ha obtenido un gran éxito de crítica y público en su país. Ha sido traducida a varios idiomas y en España ha sido publicada, ya va por la segunda edición, por Siruela en su colección Nuevos Tiempos, con traducción de Natalia Zarco. 

“Inventario de lo que queda cuando el bosque arde” es una novela sobre la pérdida y el dolor. Narra el duelo de unos padres tras la muerte de sus dos hijos en un accidente de coche, que se produce durante un gran incendio. Los cuatro personajes principales no tienen nombre de pila. Son llamados Padre, Madre, Mayor y Menor. El relato tiene una estructura muy original. Se divide en 99 capítulos muy cortos, cada uno de ellos encabezado por la referencia a algún objeto que evoca los momentos de la vida en común de la familia. Objetos que se agrupan en dos espacios: la casa (recibidor, cocina, salón, terraza, habitación de Menor, pasillo, habitación de Mayor, trastero, baño, dormitorio de matrimonio, garaje) y el automóvil (maletero, habitáculo, techo). El primero de los objetos que aparecen en el libro es un marco de plata 15 x 22 cm: “La foto de los chicos en la mesita del recibidor es la misma que se ha usado para la lápida”.

 La novela cuenta la vida de la familia durante los veinte años anteriores y los veinte posteriores al accidente que arrebató la vida a los dos jóvenes. Sin un orden cronológico lineal, dando saltos en el tiempo de una manera aleatoria. Así lo explica el novelista en una entrevista reciente: "La tragedia ya ha ocurrido al inicio, me interesa el recorrido que hacen estos personajes. Partimos de la tragedia para entender qué les sucede después. No tienen nombre porque quería, de algún modo, contar algo que fuese universal. Todos somos hijos y, eventualmente, somos madre y padre. Estos roles no son neutros, sino que son nombres que identifican funciones y que conllevan una serie de derechos y deberes muy codificados en la sociedad y en la familia".

La familia tiene los roles asignados a la manera tradicional y algo estereotipada: Madre lleva el peso de la casa y Padre se refugia en el trabajo, más aún, si cabe, tras la tragedia. Madre intenta trabajar fuera de la casa, pero a Padre no le parece bien. El duelo parece recluir a cada uno aún más en su mundo y ahondar en su incomunicación, pero también se va vislumbrando un renacer de la esperanza y un afán de reconstrucción familiar con sus crisis y altibajos. En cualquier caso, Padre y Madre son conscientes de que el dolor no puede borrarse y que, como mucho, puede transformarse, dándole formas nuevas. “Hay quien dice que el tiempo lo cura todo. Madre no estaba para nada de acuerdo. Hay cosas que no se curan jamás, pensaba lavándose las manos sucias de tierra; lo único que hace el tiempo es permitir nuevos brotes a quien tiene la paciencia de esperar”.

La novela está narrada con una prosa seca y limpia, depurada de lo superficial e innecesario, en un estilo austero, alejado de cualquier sensacionalismo o tentación de hacer del dolor un espectáculo. Así lo ha expresado el propio escritor haciendo a la vez mención a una de sus principales influencias literarias: “Me siento especialmente en deuda con Ágota Kristóf, que narra la tragedia de la guerra con un lenguaje extremadamente seco y una dureza que nunca cae en el sentimentalismo. Admiro a quien logra contar tanto usando pocas palabras y habla de una tragedia sin buscar la lágrima fácil. Yo he dejado hablar a los silencios, al vacío. De hecho, hay algunas páginas que están en gran parte en blanco, reflejando todo este peso del silencio que, de alguna manera, los personajes se llevan consigo".

Publicada en Italia en una editorial modesta, el inesperado éxito internacional de “Inventario de lo que queda cuando el bosque arde” ha sorprendido a su propio autor, hasta ahora escritor y dramaturgo aficionado, que confiesa sentir una cierta presión en la necesidad de escribir una segunda novela. Veremos qué resulta de ello, porque con su obra de debut ha puesto el listón bastante alto ante las expectativas creadas. Mimbres y habilidades literarias parece que no le faltan. Estaremos a la espera.

“Inventario de lo que queda cuando el bosque arde”. Michele Ruol. Siruela. 2026. 248 páginas.


domingo, 26 de julio de 2026

"ÚLTIMA ESCALA": VIDA, TRIUNFO Y MUERTE DE ENRIQUE GRANADOS


 Marta San Miguel publica, como recuerdo y emotivo homenaje, una biografía novelada del gran músico español, muerto trágicamente en el mar en 1916

Marta San Miguel (Santander, 1981) publicó en 2022 su primera novela “Antes del salto” y es también autora de los poemarios “Meridiano” (2010) y “El tiempo vertical” (2015) y de la crónica “Una forma de permanencia” (2019), que trata sobre el Racing de Santander. En 2018, quedó finalista del Premio Cosecha Eñe de Relato. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Navarra, trabajó durante veinte años en “El Diario Montañés” y actualmente colabora en programas radiofónicos como “Hoy por Hoy”, “Las Mañanas de RNE” y “Herrera en COPE”, y es columnista en los periódicos del Grupo Vocento. Recientemente, acaba de publicar “Última escala”, su segunda novela, editada, como la primera, por Libros del Asteroide.

“Última escala” es una novela basada en la vida del pianista y compositor Enrique Granados, reconocido músico y pedagogo español, nacido en Lérida en 1867 y muerto en el Canal de la Mancha el 24 de marzo de 1916. El episodio más conocido de la biografía de Enrique Granados es su trágica muerte en el mar durante la Primera Guerra Mundial. Este hecho quedó grabado en la memoria de la joven estudiante Marta San Miguel y es el punto de partida de su libro. Enrique y su mujer Amparo regresaban de un viaje a Estados Unidos, donde el músico había estrenado con gran éxito su obra “Goyescas” en el Metropolitan de Nueva York. Una invitación de última hora del presidente Wilson para que tocara en la Casa Blanca le obligó a cambiar las fechas de su vuelta a España. Cuando el barco Sussex, que había salido de Londres, cruzaba el Canal de la Mancha y se encontraba a poca distancia de la costa francesa, fue alcanzado por un torpedo lanzado por un submarino alemán. Al parecer, Enrique y Amparo iban en dos botes salvavidas distintos. Cuando el músico vio que su mujer caía al mar, él se lanzó a intentar salvarla, aunque tenía pánico al agua y no sabía nadar. Según contaron algunos testigos, la pareja murió ahogada en las aguas del océano, fundida en un abrazo.

A partir de este trágico suceso, que ocupa el primer capítulo, la novela vuelve atrás y sigue un recorrido cronológico lineal por la vida del músico leridano. Su padre era militar en Cuba y su madre santanderina. En la isla caribeña nacieron sus tres primeros hijos;  Enrique, el cuarto, vino al mundo en la capital ilerdense, donde su padre había sido destinado antes de ser enviado a Canarias. Muy pronto se trasladaron a Barcelona, donde el enfermizo joven estudió música, hizo sus primeros pinitos actuando en algunos cafés de la ciudad y dio clases particulares de piano. Gracias al mecenazgo del empresario Eduardo Conde, pudo realizar una estancia de dos años en París, un periodo determinante en su formación musical. En 1892, Granados se casó con la barcelonesa Amparo Gal, a la que los compañeros del músico llamaban “Amparo del maestro”. Ella fue un soporte fundamental para su marido, un hombre muy desorganizado y nervioso, que basculaba entre el entusiasmo desmedido y la depresión. El matrimonio tuvo seis hijos y, pese al éxito musical y el trabajo de Enrique como profesor, siempre sufrió apuros económicos. Paradójicamente, fue en su estancia en Estados Unidos cuando ganó suficiente dinero para saldar sus deudas y poder dedicarse por entero a la música. La muerte lo sorprendió, a punto de cumplir los cincuenta años, en la cima de su carrera musical y en la desahogada situación económica que siempre había anhelado alcanzar. Tras su rotundo éxito en Nueva York, Granados, ajeno a su inminente muerte, había escrito en su cuaderno: “Toda mi alegría actual es más por lo que ha de venir que por lo hecho hasta ahora”.

A la voz narradora principal, que relata en tercera persona la biografía de Granados, se une una segunda voz, la de la autora que se documenta y sigue las huellas de su legado, principalmente en la ciudad de Barcelona. Y que también reflexiona, en ocasiones en tono poético, sobre el poder de la música y el arte. En cursiva aparecen las citas testimoniales del propio Granados “recogidas de su diario personal o de sus cartas o de los libros que escribieron sobre él quienes le conocieron”. Son muchos los músicos que aparecen en el libro y con los  que tuvo alguna relación: Isaac Albéniz, Pau Casals, Ricardo Viñes, Manuel de Falla, Joaquín Turina o Joaquín Malats, entre otros. Granados logró fusionar el sonido tradicional de la música popular española con el clasicismo más virtuoso y depurado. En esta cita puede resumirse su concepción personal de la música: “Podría haber ganado riquezas con música barata. Yo he querido ser conocido por obras serias o no serlo en absoluto. He dado clases durante veinte años en vez de hacer música comercial. Y en esas lecciones he sacrificado mi salud, pero he preservado mi arte”. Al final del libro hay un código QR que permite descargar una lista de reproducción de la música del maestro.

El agua tiene una gran presencia en la novela y, curiosamente, sufriendo el músico una aguda hidrofobia y habiendo muerto ahogado, uno de sus hijos y un nieto fueron posteriormente destacadas figuras de la natación española. Marta San Miguel ha rendido un emotivo homenaje a la memoria de un artista exquisito, que tuvo en vida un gran reconocimiento internacional y que en nuestro país tal vez no ha sido recordado como merece. 

“Última escala”. Marta San Miguel. Libros del Asteroide. 2026. 224 páginas

domingo, 12 de julio de 2026

"EL DETALLE" O EL INTENTO DE SALVAR UNA RELACIÓN EN CRISIS

En su nueva novela, Jesús Carrasco explora, con ironía y prosa depurada, los conflictos domésticos en un mundo presidido por las prisas y la falta de atención

“El detalle” es la quinta novela de Jesús Carrasco  (Olivenza, Badajoz, 1972). El escritor extremeño, afincado en Sevilla, tuvo un sonado debut literario en 2013 con “Intemperie”, una novela ambientada en la España rural que fue un enorme éxito y alcanzó repercusión internacional. Se tradujo a más de veinte idiomas, obtuvo numerosos premios y fue adaptada al cine por el director Benito Zambrano en 2019. Le siguieron “La tierra que pisamos” (2016), “Llévame a casa” (2021) y “Elogio de las manos" (2024). Desde la supervivencia épica frente a una naturaleza hostil de su ópera prima, Carrasco ha evolucionada hacia temáticas más centradas en la vida cotidiana y las relaciones interpersonales en espacios domésticos y familiares. En esta misma línea incide su reciente novela “El detalle”, publicada, como todas las anteriores, por Seix Barral. 

“El detalle” cuenta el declive de una relación de pareja. En una curiosa coincidencia con los nombres de los reyes de España (según su autor, solo anecdótica), los protagonistas de la novela son Felipe y Leticia, un matrimonio sevillano de clase media que lleva veintitrés años casado, tiene dos hijos y una relación se ha ido desgastando por el paso del tiempo, la rutina y la falta de atención. En un intento de salvar la crisis, Felipe decide tener un detalle con Leticia en forma de viaje sorpresa a la ciudad eslovena de Novo Mesto, donde se conocieron durante un Erasmus y se dieron su primer beso. El vuelo desde Sevilla ha sido contratado en una compañía “low cost” y el viaje combina situaciones serias y reflexiones profundas con otras ridículas y cómicas. Por ese motivo, y aunque estemos ante una novela realista, su autor ha definido su libro como una comedia seria o una tragicomedia.

La historia está narrada en primera persona por Felipe, que recuerda desde un futuro indeterminado unos hechos que sucedieron en el pasado y sobre los que ha tenido tiempo de reflexionar desde la distancia. Durante la novela hay una frase que se repite con frecuencia: “Ahora que he tenido tanto tiempo para pensar…”. El narrador ha podido reflexionar, elaborar con detalle el relato y contar los hechos con un menor dramatismo a como seguramente los vivió, introduciendo también una visión más irónica y humorística en la narración. Porque, más que en ninguna de sus novelas anteriores, Jesús Carrasco echa mano aquí de un fino e incisivo sentido del humor que mezcla con maestría con una mirada crítica al mundo contemporáneo: las prisas, el cansancio, la carga laboral, las obligaciones familiares, la presión de tener que llegar a todo, el uso permanente del móvil y la falta de tiempo y atención, las actividades de los niños, el gimnasio y el deporte de reto permanente, el pago de la hipoteca, el apartamento de la playa, el coche grande, el sofá en L… La ironía alcanza su máxima expresión y se convierte en sarcasmo y carcajadas con las disparatadas peripecias a las que la compañía aérea contratada somete a los viajeros en su vuelo de bajo coste. Y con la descripción de los curiosos personajes compañeros de viaje de la pareja protagonista.

Un aspecto fundamental de la narrativa de Jesús Carrasco, que se vuelve a poner de manifiesto en este libro, es la búsqueda de la precisión en el uso del lenguaje y la constante depuración que supone para él el ejercicio de la escritura. También destaca la abundancia de metáforas y comparaciones. Felipe, el narrador, lo expone en sus primeras páginas: “Aunque mis metáforas no son particularmente elaboradas, suelen ser, sin embargo, certeras porque la simpleza y la verdad no están reñidas”. Una de las metáforas más repetidas es la de la necesidad de cuidar el amor como si fuera una planta: “Lo de que el amor entre dos personas es como una planta es algo tan cierto como la ley de gravitación universal. Y tan constante. Si no estás pendiente de la planta, a no ser que sea de plástico, esta se muere. Y no basta con regar el amor  una vez a la semana en invierno y cada dos días en verano. […] Al principio del todo, podríamos decir, el amor entre dos personas se riega a sí mismo hasta el punto de que ni siquiera necesitas al otro. Una fase de autorriego en la que el hipotálamo inunda el cuerpo de dopamina y con eso es suficiente. Pero llega un momento en el que la dopamina se retira dejándoos a los dos solos, frente a frente. ¿Y ahora qué?, os preguntáis. Pues bien, a partir de ahora, si queréis que el amor luzca frondoso será necesario regar, por supuesto, pero también abonar, podar […]. Y eso solo se consigue gracias al atributo más amenazado del siglo XXI: la atención. Para que el amor no sea de plástico hay que prestarle atención y nosotros hacía ya tiempo que habíamos desatendido nuestro amor, y eso que estábamos avisados”.

Muy lejos de aquella extraordinaria “Intemperie”, Jesús Carrasco ha escrito una entretenida novela realista, divertida y crítica, sobre los problemas de la pareja en los tiempos modernos.

“El detalle”. Jesús Carrasco. Seix Barral. 2026. 240 páginas

domingo, 28 de junio de 2026

"LA INTRIGA DEL FUNERAL INCONVENIENTE", UNA TRAMA HILARANTE Y DISPARATADA


Eduardo Mendoza despliega su humor inteligente en su nueva novela, ambientada en Barcelona y protagonizada por el llamado “detective sin nombre".

Desde que hace ya más de cincuenta años se diera a conocer con “La verdadera historia del caso Savolta” (1975), Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943) se ha convertido en uno de los escritores españoles más prolíficos y respetados de nuestras letras. Autor de una veintena de novelas, algunas tan exitosas como “La ciudad de los prodigios”, “Sin noticias de Gurb”, “Riña de gatos” o “Tres enigmas para la Organización”, ha publicado también relatos, teatro y varios ensayos. Ha merecido galardones tan importantes como el Premio Cervantes en 2016 o el Princesa de Asturias de las Letras en 2025. Con “El misterio de la cripta embrujada” (1977), inició una serie de novelas protagonizadas por el llamado detective sin nombre, un peculiar antihéroe, cuyo nombre nunca se cita, que ha estado ingresado en un manicomio y se ve envuelto en divertidas y rocambolescas tramas que acaba resolviendo de manera disparatada a la vez que ingeniosa. Componen también esta serie las novelas “El laberinto de las aceitunas” (1982), “La aventura del tocador de señoras” (2001), “El enredo de la bolsa y la vida” (2012), “El secreto de la modelo extraviada” (2015) y “La intriga del funeral inconveniente” (2026), su última entrega, publicada, como todas las anteriores, por Seix Barral.

Como la mayor parte de sus novelas, “La intriga del funeral inconveniente” transcurre en Barcelona. El relato se inicia con un extraño funeral de alguien desconocido y a quien se supone poco importante, porque se celebra en un rincón del tanatorio del barrio de Sants. La ceremonia es oficiada por un funcionario de los servicios funerarios y a ella solo asisten una mujer de pocas luces que llora como una plañidera, un ex inspector de policía y un extraño personaje que, ataviado con una gabardina, un sombrero y unas gafas de sol, observa de refilón sin acercarse demasiado. También está presente un joven aprendiz de periodista, Ramoncito Valenzuela, que escribe una crónica del sepelio para el periódico en el que acaba de empezar a trabajar. A raíz del contenido de esa crónica, el joven es despedido fulminantemente del diario por su jefe Pufo Colorado. Intrigado por su despido, quiere saber sus causas y para ello visita al oficiante del funeral, el señor Francisco de Sales Alibey, que lo recibe en su casa, donde vive con su esposa y la menor de sus tres hijas, llamada Titina, una joven algo veleta que se enamora de Ramoncito y a la que secuestran cuando se iba a encontrar con él junto a la iglesia de Santa María del Mar.  

A partir de ese secuestro, y por causas diversas, se reúnen en la casa de los señores Alibey (apellido que coincide con el sobrenombre de un famoso explorador catalán del siglo XIX) unos cuantos personajes estrambóticos y disparatados. Uno de ellos es el ex inspector de policía que asistió al funeral y cuyo nombre es Juan Ignacio Rodríguez Jarana, en otros tiempos apodado el Tigre Malo, un hombre impulsivo y violento, muy aficionado a travestirse de mujer y hoy esbirro de un tal don Basilio. También acude monseñor Gorostiza, miembro de la Comisión Episcopal en la diócesis de Barcelona, que estuvo en México y se arranca en cualquier momento a cantar un corrido. Más tarde se presenta Winston, un vendedor telefónico que dice tener experiencia en secuestros por ser frecuentes en su país de origen. Además de estos personajes, aparecen en la novela otros muchos, a cual más descacharrante y con nombre más llamativo: una baronesa Pía, un señor Riallas i Riallas (Carcajadas y Carcajadas en su traducción del catalán al castellano) en bancarrota, un sicario apodado El Bruto, una Egregia Senhora Maria Pilar Ferreira dos Trastos e Cardoso (catedrática emérita de la Universidad de Lisboa), un tipo oscuro conocido como Manolito el Sentencioso... Y el detective innominado que ya conocemos de novelas anteriores y su hermana Cándida, muy corta de entendederas y que ejerció de joven la prostitución. En esta entrega, el detective anónimo tiene menos presencia que en las otras novelas de la serie y solo aparece en su tramo final.

Con este amplio repertorio de personajes, un Mendoza en estado puro crea una trama rocambolesca y disparatada, con el humor descacharrante y la ironía ácida marca de la casa. Una trama detectivesca con una intrincada red de suplantaciones, engaños y chapuzas criminales. Una historia hilarante y alocada que no decae en ningún momento ni en su intriga ni en su humor desternillante que no concede tregua al lector. En una Barcelona de amplio espectro social, donde encontramos desde poderosos chanchulleros y ambiciosos hasta pícaros, marginados y tipos comunes de barrio, con talleres de bicicletas que funcionan como tapaderas o pastelerías de nombre tan singular como “El amigo de los zombis”. La novela está dividida en tres partes (El funeral, La intriga y El inconveniente), sin continuidad lineal cronológica, como un puzle donde hay que hacer encajar, y encajan perfectamente, las diferentes piezas que lo componen. Un impecable artefacto literario en el que el disparate y el absurdo esconden una divertidísima sátira de subyacente fondo ético. A los 83 años, Eduardo Mendoza demuestra estar en plena forma y firma una novela que puede situarse entre las mejores de su larga y brillante carrera literaria.

“La intriga del funeral inconveniente”. Eduardo Mendoza. Seix Barral. 2026. 256 páginas


domingo, 14 de junio de 2026

ESPÍAS, DRONES Y GEOPOLÍTICA EN LA NUEVA NOVELA DE INÉS PLANA


La escritora barbastrense publica “Las espías y el enigma Aquiles”, una absorbente intriga internacional protagonizada por el capitán Tresser

Las espías y el enigma Aquiles” es la quinta novela de Inés Plana (Barbastro, 1959) y la cuarta protagonizada por Julián Tresser, antes teniente y ahora capitán de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Las anteriores fueron “Morir no es lo que más duele” (2018), “Antes mueren los que no aman” (2019) y “Lo que no cuentan los muertos” (2021). Tras las trepidantes aventuras y desventuras de Rosaura Castán en su anterior “Fugitiva” (2024), la escritora barbastrense, afincada en Madrid, ha recuperad a su personaje fetiche para protagonizar su nueva novela, “Las espías y el enigma Aquiles”, editada, como todas las anteriores, por Espasa.

Aunque “Las espías y el enigma Aquiles” se inscribe en los parámetros del thriller, Inés Plana ha dado un importante giro respecto a sus libros anteriores y ha escrito una novela de espías, una temática no demasiado frecuente en la literatura de nuestro país. En esta ocasión, el capitán Tresser se ve involucrado en una compleja trama de espionaje internacional, con ramificaciones en diversos países de varios continentes. A la vuelta de una reunión policial de naciones del sur de Europa, celebrada en Atenas, el capitán de la UCO se ve obligado a dar explicaciones a sus superiores por su encuentro clandestino con un agente del CNI poco antes de que una explosión en un yate en las costas griegas ocasionara varios muertos. Tresser, que acaba de ser padre y disfruta de un permiso de paternidad, se unirá, por su cuenta y para limpiar su nombre, a las investigaciones que realizan agentes del servicio de inteligencia tras el misterioso secuestro de dos jóvenes científicos españoles que  están diseñando un nuevo modelo de dron en un laboratorio de la universidad de Cambridge. A partir de ahí, se desencadena una trepidante intriga, llena de acción y giros inesperados, en el contexto de la guerra de intereses geopolíticos que ha convulsionado el tablero internacional tras la invasión rusa de Ucrania en 2022.

Tresser va a descubrir el mundo del espionaje y de los servicios secretos, que se mueve por unos códigos muy diferentes a los de la guardia civil a los que él está acostumbrado: “Había dos realidades, la de los espías y la de todos los demás”. Un mundo de falsas identidades, engaños y simulaciones, agentes dobles, traiciones y topos infiltrados, escasez de empatía, webs oscuras, sacrificio de la vida familiar, desapego, riesgos continuos, presupuestos desmesurados y, aquí, de manera muy ostentosa y con reminiscencias cinematográficas, mucho glamour y lujo, hoteles caros y continuos viajes por todo el mundo. Los escenarios son múltiples: Atenas, Madrid, Londres, Escocia, Milán, Islandia, África… Con personajes que operan desde cualquier lugar del planeta. Pero en un relato tan ampliamente internacional tampoco podían faltar algunas referencias altoaragonesas: Barbastro, Benasque, Candanchú o, con mayor presencia, El Grado y su impresionante presa en la comarca del Somontano. 

“Las espías y el enigma Aquiles” es la más coral de las novelas de Inés Plana. En el relato aparece un buen número de personajes. Deben de rondar la veintena entre los principales y los secundarios, de muy diferentes países y procedencias. Muchos de ellos son espías. Las dos con mayor presencia son Alessia y Mara, ambos nombres falsos y cambiantes según las misiones que desempeñan.  Dos mujeres de diferente personalidad: la primera de 38 años con marido militar y una hija de siete años y la segunda, que ya rebasa los cuarenta, con una peligrosa afición al sexo para su profesión. También aparecen sus superioras Alma y Carol, dos mujeres inflexibles, y Norberto, a quien conocemos de alguna novela anterior. El equipo habitual de guardia civiles que trabaja con Tresser tiene aquí menor presencia y solo Amanda, teniente coronel y psicóloga clínica, adquiere mayor protagonismo en la parte final de la historia. Y por descontado, la novela incide en la parte más humana y familiar del protagonista: su pareja Adelaida, su hija Luba ya veinteañera y el recién nacido Pablo, muy deseado tras el aborto anterior de Carlota sufrido por Adelaida. La responsabilidad familiar pesa cada vez más en un maduro Tresser, padre colaborador en las tareas de crianza, al que su mujer y su hija esperan con angustia y frecuentes recriminaciones tras sus peligrosas misiones en el extranjero. Hay que decir que, aunque sea la cuarta novela protagonizada por el carismático guardia civil y aparezcan muchos personajes ya conocidos, quien no haya leído las anteriores podrá seguir esta sin problemas de principio a fin.

Otro aspecto interesante del libro es la rabiosa actualidad de su temática. Desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania se ha constatado la importancia militar del uso de los drones y de la aplicación de la IA y otras tecnologías en la fabricación de modelos cada vez más sofisticados y eficaces. Y esto ha desencadenado una nueva carrera armamentística entre las potencias ya consolidadas y las emergentes y modificado el mapa geopolítico internacional. Por otro lado, la narración tiene un ritmo trepidante, es de lectura ágil y absorbente y confirma a Inés Plana como una de las escritoras más consolidadas en la novela de intriga y suspense de nuestro país.

“Las espías y el enigma Aquiles”. Inés Plana. Espasa. 2026. 464 páginas.


domingo, 31 de mayo de 2026

LO URBANO Y LO RURAL EN DOS BUENAS NOVELAS ESTADOUNIDENSES RECIENTES


 

Richard Price sitúa “Lázaro resucitado” en el Harlem neoyorkino y Louise Erdrich ambienta “Poderoso río Rojo” en un pueblecito de Dakota del Norte 

Richard Price (Nueva York, 1949) y Louise Erdrich (Little Falls, Minnesota, 1954) son dos veteranos escritores estadounidenses con una brillante carrera y un reconocido prestigio, tanto en su país como en el ámbito internacional. Richard Price se dio a conocer mundialmente en 1986 por el guion de “El color del dinero”, que le valió una nominación al Oscar. Desde entonces ha participado como guionista en numerosas películas y series televisivas, algunas de gran éxito como “The Wire” o “The Night Of”. Entre sus novelas destacan “The Wanderers”, Clockers”, “Freedom”, “El samaritano”, “La vida fácil” o “Los impunes”. Recientemente ha publicado “Lázaro resucitado”, editada en España por Random House, con traducción de Óscar Palmer Yáñez.

“Lázaro resucitado” (“Lazarus Man”) transcurre en el barrio neoyorquino de Harlem, durante unos días de 2008. Tras casi diez años sin publicar, esta novela se aleja bastante de las anteriores del autor. Sigue siendo un relato urbano, pero no es un thriller ni una novela policiaca (aunque una de sus protagonistas sea una mujer policía) ni su tema principal son las bandas juveniles ni las mafias de las drogas. Si estas aparecen es como telón de fondo, porque los personajes de la novela son gentes trabajadoras de Harlem, que lidian con sus conflictos laborales y personales en su supervivencia cotidiana. La historia se inicia con el derrumbe de un vetusto edificio en el que mueren seis personas y hay alguna desaparecida. Las causas pueden ser los fallos de construcción o las obras de un metro cercano. Pero a Price no le interesa la investigación del siniestro, sino cómo éste afecta a una serie de habitantes del barrio.

La novela teje así una red de personajes que se van interrelacionando y confeccionan un completo mosaico social. Hay cuatro personajes principales cuyas historias se van alternando. Una veterana agente del cuerpo de policía, muy desgastada por su trabajo, que se ha separado de su pareja y comparte con él la custodia de su hijo mientras vive otra relación. Un joven fotógrafo recién llegado a la ciudad, obsesionado con fotografiarlo todo. El propietario de una funeraria al borde de la quiebra, que busca en la tragedia “nuevos clientes” para reflotar su negocio. Y Anthony Carter, el Lázaro del título, que tras un par de días sepultado bajo toneladas de escombros, emerge milagrosamente de entre las ruinas para convertirse, tras una vida errática y desnortada, en un hombre nuevo, reclamado por los medios y medio convencido de su nueva misión en el mundo. Estos personajes llevan a otros y todos se van mostrando a través de sus diálogos. Price ha escrito una novela más sosegada que las anteriores, con una cadencia más lenta y una mirada más comprensiva y madura.

Louise Erdrich es novelista, poeta y escritora de libros para niños; desciende de emigrantes franceses y alemanes y de nativos americanos de la tribu ojibwe, presentes en muchas de sus novelas. Actualmente regenta una librería en Minneapolis y desde hace unos años su nombre suena para el Premio Nobel de Literatura. Es autora de más de veinte novelas (“Filtro de amor”,” La reina de la remolacha”, “Plaga de palomas”, “La casa redonda” o “El vigilante nocturno”, entre otras), muchas de las cuales han sido publicadas en España por Siruela, que acaba de publicar también “Poderoso río Rojo”, con traducción de Susana de la Higuera Glynne-Jones.

“Poderoso río Rojo” transcurre, desde 2008 a 2024, en Tabor, un pueblecito de Dakota del Norte, cuyas ciudades próximas son Fargo y Minneapolis. El valle del río Rojo es una zona de amplias llanuras en las que se diseminan numerosas granjas dedicadas al cultivo intensivo de remolacha azucarera. Gary Geist, hijo de una de las familias más ricas del pueblo, se va a casar con la joven Kismet Poe, cuya madre, Crystal, trabaja desde hace años conduciendo un camión de azúcar en la fábrica de los Geist. Otro personaje interesante es Hugo, un joven, cuyos padres regentan una librería. Enamorado de Kismet, abandona el pueblo tras la boda de esta en busca de trabajo en unas prospecciones petrolíferas. En la novela hay un buen número de personajes, un hecho oscuro ocurrido en una fiesta organizada años atrás por Gary y sus amigos, unas reuniones femeninas de un club de lectura más dadas al cotilleo local que a la literatura y muchas referencias a la agricultura: los cultivos, las plagas y los plaguicidas, la búsqueda de nuevos métodos agrarios…Todo ello en un relato bien hilvanado, narrado con la elegancia y maestría propias de una escritora excepcional como Louise Endrich.

“Lázaro resucitado”, de Richard Price, y “Poderoso río Rojo”, de Louise Endrich, son dos magníficas novelas publicadas recientemente que abordan, respectivamente, lo urbano y lo rural, dos realidades geográficas y sociales muy diferentes de un país tan extenso y variado como Estados Unidos, cuya literatura parece gozar de muy buena salud.

“Lázaro resucitado”. Richard Price. Random House. 2026. 432 páginas / “Poderoso río Rojo”. Louise Erdrich. Siruela. 2026. 456 páginas