sábado, 21 de enero de 2023

LA CIUDAD EXPOLIADA

En 1938, Olivia Manning (Portsmouth, 1908 – Londres, 1980) publicó su primera novela y, un año después, se casó con Reginald Smith, profesor del British Council, al que acompañó cuando fue destinado a Bucarest y posteriormente, a medida que los nazis avanzaban hacia el este de Europa, a Grecia, Egipto y Jerusalén, donde vivieron hasta el final de la guerra. Durante la década de los cincuenta, Manning escribió numerosas obras, pero el éxito le llegaría en 1960 con “La gran fortuna”, la primera perteneciente a su serie de novelas protagonizadas por Guy y Harriet Pringle, cuyas personalidades y experiencias están inspiradas en las de la propia autora y su marido. Estas seis novelas, agrupadas en dos trilogías, la Trilogía de los Balcanes (“La gran fortuna”, “La ciudad expoliada” y “Friends and Heroes”) y la Trilogía del Levante, serían posteriormente recopiladas bajo el título “Fortunes of War” (1982) y fielmente adaptadas a la televisión en 1987, en una ambiciosa y exitosa serie de la BBC protagonizada por Emma Thompson y Kenneth Branagh.

En 2020, con incomprensible y enorme retraso, se publicó por primera vez en español “La gran fortuna”, primer libro de la llamada Trilogía de los Balcanes, que también reseñamos en esta sección hace dos años. De nuevo la exquisita Libros del Asteroide, ahora con traducción de Concha Cardeñoso, ha publicado recientemente “La ciudad expoliada”, el segundo libro de la trilogía, cuya primera edición en Inglaterra data de 1962. Estas novelas de Olivia Manning no han dejado de aumentar su prestigio y hoy están consideradas entre las mejores narraciones británicas sobre la Segunda Guerra Mundial.

Igual  que “La gran fortuna”, “La ciudad expoliada” está protagonizada por el matrimonio Guy y Harriet Pringle y también transcurre casi íntegramente en Bucarest. Si Guy y Harriet en la novela anterior llegaron recién casados a Bucarest en 1939, cuando Alemania acababa de invadir Polonia, ahora, ya en 1940, la situación política de la capital rumana ha empeorado notablemente y la influencia alemana es cada vez mayor, en detrimento de la británica. La novela se centra especialmente en los cambios que experimenta Rumania en ese periodo de grandes tensiones en toda Europa y de avance imparable de la guerra. Los Pringle, que viven en el centro de la ciudad junto al palacio presidencial, serán testigos directos de los acontecimientos que se van precipitando a gran velocidad en Bucarest. Desde la pérdida de algunos territorios del país a manos de sus vecinos húngaros y soviéticos, el rey Carol II se verá obligado a abdicar y el poder recaerá en el general Antonescu, apoyado por las milicias fascistas de los ruidosos y violentos miembros de la llamada Guardia de Hierro. Los ingleses, que gozaban de una situación privilegiada con sus bares y hoteles casi exclusivos y su club de golf, van a ver amenazada su estancia en el país, sobre todo con la creciente llegada a la capital de militares germanos y agentes de la Gestapo.

Por otro lado, y sin que dejen de quererse, vemos el progresivo distanciamiento entre Guy y Harriet, cuyos caracteres se van manifestando cada vez más antagónicos. Guy está centrado en su trabajo como profesor en la legación inglesa y se muestra enormemente sociable, siempre dispuesto a ayudar a los demás y atrayendo a algunos personajes que, en algunos casos, abusan de su bondad y nobles sentimientos solidarios. Harriet, que pasa más tiempo en las calles y en su casa, donde han acogido a algunos amigos con problemas, es mucho más discreta y práctica, y mucho más consciente de los riesgos cada vez mayores que los ingleses corren en Rumanía. Además de la pareja, reencontramos a muchos de los personajes que ya conocimos en “La gran fortuna”, como el glotón, teatrero y gorrón Yakimov, súbdito británico que dice haber sido príncipe y siempre se las ingenia para comer a costa de los demás y acumular deudas que luego nunca puede devolver; el escéptico, y secretamente enamorado de Harriet, Clerence; o las jóvenes rumanas Bella Nicolescu o Sophie. Entre los nuevos personajes, pueden destacarse el joven desertor Sasha, al que los Pringle esconden en su casa, o el mezquino y egoísta profesor Pinkrose, que se queda atrapado en Bucarest adonde llega para dar una conferencia sobre literatura inglesa organizada por el British Council. Dentro del progresivo dramatismo de la situación política que va envolviendo el relato, personajes como Yakimov y Pinkrose, egoístas y absolutamente faltos de dignidad,  protagonizan algunos momentos de humor hilarante para el lector.

“La ciudad expoliada” es otra joya literaria, una excelente novela de una magnífica escritora. Como, certeramente, ha escrito Mercedes Monmany de Olivia Manning, “su enorme talento como novelista le permitió aprovechar en todo momento sus propias experiencias y convertirlas en un inteligente y vibrante relato de ficción sobre una Europa retratada en plena tormenta bélica”. Sólo queda desear que Libros del Asteroide no tarde mucho en publicar en nuestro país “Amigos y héroes”, la tercera de las novelas de la Trilogía de los Balcanes. Y que continúe luego con las tres que componen la posterior Trilogía de Levante. Todo un regalo para los amantes de la mejor literatura.

“La ciudad expoliada”. Olivia Manning. Libros del Asteroide. 2022. 400 páginas.

miércoles, 18 de enero de 2023

EXCURSIÓN CIRCULAR DESDE ALBELLA POR EL CAMINO DE SAN ÚRBEZ



El pasado domingo, veintisiete miembros del Centro Excursionista Ribagorza realizamos una bonita excursión desde la pequeña localidad sobrarbense de Albella, perteneciente al municipio de Fiscal. Fue un itinerario circular por el GR-268, subiendo por la variante del GR hasta el Puerto de Planillo y descendiendo por la ruta normal del denominado Camino de San Úrbez, con visita final a la ermita dedicada a este santo, situada a las afueras de Albella. 

Los participantes en la actividad salimos a las 7 horas de Graus en nuestros vehículos para dirigirnos hasta Albella por carretera. Tras ver la arruinada iglesia del pueblo y algunas casas grandes y muy restauradas, tomamos una senda que en 1,5 km nos llevó al también pequeño lugar de Planillo. Pasamos junto a su iglesia y nos adentramos en un espeso bosque con algunos majestuosos y centenarios robles o quejigos próximos al camino. Tras casi tres horas de subida, llegamos al Puerto de Planillo, situado a 1630 m. de altitud. Allí realizamos una parada para comer algo, nos acercamos a un mirador próximo y, con un repentino aire frío, nos hicimos una foto de grupo.

Hacia el oeste, y con la Peña Canciás parcialmente cubierta por las nubes frente a nosotros, buscamos la conexión con la variante oficial del GR-268 o Camino de San Úrbez, que viene de Nocito y Laguarta, e iniciamos el descenso por otro bonito bosque de hayas y pinares que nos condujo de nuevo a Albella. A medio kilómetro del pueblo, fuimos hasta la blanqueada ermita dedicada a San Úrbez. Habíamos recorrido una parte del camino dedicado a este santo de origen francés que recaló por estas tierras en el siglo VIII. Un sendero de 93 km, acondicionado recientemente, que va desde Huesca hasta la ermita de San Úrbez de Añisclo. Nosotros este día habíamos recorrido 16 km, con casi 900 m. de desnivel, en poco menos de seis horas contando las paradas.

domingo, 8 de enero de 2023

LEJOS DE LUISIANA

Con “Lejos de Luisiana”, su novela más completa y ambiciosa hasta la fecha, Luz Gabás (Monzón, 1968) ha ganado recientemente el importante Premio Planeta. La escritora altoaragonesa es licenciada en Filología inglesa y durante años estuvo vinculada a la docencia. En 2012, publicó su primera novela, “Palmeras en la nieve”, inspirada en la emigración de ribagorzanos del valle de Benasque a la entonces colonia española de Guinea Ecuatorial, donde se dedicaron principalmente al cultivo del cacao. La novela, traducida a varias lenguas, tuvo una gran difusión y fue llevada al cine, alcanzando un rotundo éxito de taquilla y obteniendo dos premios Goya. Le siguieron “Regreso a tu piel” (2014), “Como fuego en el hielo” (2017) y “El latido de la tierra” (2019). Ahora, con “Lejos de Luisiana”, la escritora montisonense afincada en el valle de Benasque, además de ganar el premio literario con mayor dotación económica del mundo, ha logrado su definitiva consolidación como novelista.

“Lejos de Luisiana” es una larga narración de más de 700 páginas que transcurre principalmente en las tierras de Luisiana, en la segunda mitad del siglo XVIII, desde agosto de 1763 hasta junio de 1800. La Luisiana de esa época, y de la novela, era mucho más extensa que el estado actual estadounidense de ese nombre. Se trataba de un extenso territorio a ambos lados del largo curso fluvial del río Mississipi, que pasó de manos francesas a españolas y donde confluyen en ese momento los intereses de estos dos países con los de los ingleses, que poseen las colonias del noreste, y, posteriormente, también de los estadounidenses que se independizan de la corona británica. Y donde, además, hay un gran número de tribus indias nativas que luchan por su supervivencia mientras pelean y comercian entre ellas y con los criollos y europeos procedentes de los países citados. Todo un complejo mosaico geográfico, racial y cultural que está muy bien reflejado en la novela, espléndidamente ambientada en el cambiante marco histórico, político, social y comercial de la época. Por otro lado, no toda la narración transcurre en Luisiana, pues la novela cruza el Atlántico y algunos de sus capítulos suceden en España, en ciudades como Madrid, Zaragoza y Málaga y hasta, fugazmente, en la población pirenaica oscense de Benasque.

Sobre este fondo histórico muy bien documentado, e ilustrado con un didáctico apéndice final, emerge una potente historia de amor entre Suzette Girard, hija de un rico y ambicioso comerciante francés, e Ishcate, un apuesto y valiente indio de la tribu kaskaskia. El intenso romance entre ambos, que tiene que enfrentarse a los múltiples y variados obstáculos que suponía para la época una relación de esa naturaleza, es el eje central que atraviesa toda la novela. Ya en el capítulo introductorio del libro su padre prepara a Ishcate para afrontar las dificultades futuras: “No pidas una vida fácil, hijo; pide fuerzas para soportar una vida difícil”.

En “Lejos de Luisiana”, hay una amplia galería de personajes diversos y bien construidos y que van evolucionando a lo largo del relato, la mayor parte inventados por la autora, pero también algunos históricos y reales. Destacan las familias de los emprendedores comerciantes franceses Girard y Leroux-Dubois, los sucesivos gobernadores franceses y españoles de Luisiana y sus esposas y familias, varios jefes indios, algún clérigo jesuita, comerciantes, aventureros y muchos más. Y también algunos aragoneses como el militar y político  benasqués Antonio Cornel o Pedro Pablo Abarca de Bolea, el influyente Conde de Aranda, secretario de estado del rey Carlos IV y luego caído en desgracia, nacido en Siétamo y muerto en su retiro final de Épila.

La novela me ha gustado mucho, se lee con interés y fluidez y, a pesar de su extensión, engancha en todo momento al lector. Está perfectamente estructurada, con una precisa, exhaustiva y fidedigna documentación geográfica e histórica que recrea aquellos convulsos tiempos de exploración de tierras ignotas y teje una tupida red de relaciones personales, comerciales y pasionales entre los personajes. Un verdadero novelón, en el mejor sentido de la palabra. Con una equilibrada mezcla de novela histórica, romántica y de aventuras. Además, es un honor para nuestra tierra que una escritora altoaragonesa, nacida en Monzón y afincada en Benasque, haya ganado el importante y cotizado Premio Planeta. Esperemos que, en los próximos años, Luz Gabás nos siga haciendo pasar muy buenos ratos con la lectura de sus nuevas novelas.

“Lejos de Luisiana” Luz Gabás. Editorial Planeta. 2022. 768 páginas.


jueves, 5 de enero de 2023

ALMUERZO POPULAR DE FIN DE AÑO EN LA ERMITA DE SAN PEDRO DE VERONA


Tras dos años sin celebración a causa de la pandemia, la Cofradía de San Pedro de Verona de Graus organizó de nuevo el pasado sábado, 31 de diciembre, su tradicional almuerzo popular en la ermita dedicada a este santo dominico, ubicada en la sierra de roca conglomerada que vigila Graus desde lo alto, a poca distancia de la localidad. A esta ermita de San Pedro se va en multitudinaria romería el día 1 de mayo, pero, desde hace ocho años, su activa cofradía organiza también allí un almuerzo popular para despedir el año en curso.

En esta ocasión, participamos en el evento 68 personas, previamente inscritas, que ascendimos hasta la ermita andando por los senderos del Torroc y de la Piedra Plana o de la Basílica de la Peña y el Pasé o en vehículos todoterreno por la pista de tierra. En la explanada exterior a la ermita, con temperatura muy agradable y tras la bendición del cura párroco, los participantes en el almuerzo dimos buena cuenta del caldo, los huevos fritos, la longaniza, la panceta, el chorizo (todo ello a la brasa) o el turrón y dulces navideños, además del vino y el cava, en un espléndido ambiente y al son de algunas gaitas tradicionales que amenizaron el encuentro. Tras los brindis finales para desear un feliz Año Nuevo a todos, los comensales volvimos a Graus andando o en vehículo después de una estupenda mañana excursionista, gastronómica y de fraternal convivencia.

(Publicado, algo resumido, en Diario del Alto Aragón el 2 de enero de 2023)

lunes, 26 de diciembre de 2022

EN BUSCA DE PEDRO SAPUTO

José Antonio Adell Castán (Tamarite de Litera, 1955) es uno de los más destacados y prolíficos escritores altoaragoneses actuales. Con una larga trayectoria iniciada a finales de la década de los 80, el escritor literano, que ha recibido importantes premios literarios y ha impartido numerosas conferencias, es autor de un buen número de libros sobre historia, leyendas, costumbres y tradiciones aragonesas, muchos de ellos escritos junto a su amigo Celedonio García. En 2007 debutó en el género narrativo con “El último templario” y, desde entonces, ha publicado nueve novelas, todas ellas firmadas en solitario salvo “El bandido Cucaracha”, también escrita con Celedonio García, editada el pasado año y reseñada, como casi todas las anteriores, en esta sección. “En busca de Pedro Saputo”, publicada recientemente por Editorial Pirineo, es la más reciente de sus narraciones.

Prácticamente todas las novelas de José Antonio Adell tratan sobre episodios, leyendas o personajes populares de la historia aragonesa de diferentes épocas. En este caso, Adell se ha inspirado en Pedro Saputo, un personaje perteneciente a la tradición oral aragonesa al que el turolense Braulio Foz convirtió en protagonista de su magnífica novela "Vida de Pedro Saputo", publicada en Zaragoza en 1844. Para seguir los pasos de Saputo, Adell ha creado otro personaje, también nacido en Almudévar, llamado Juan Captioso (la novela se subtitula “Las aventuras de Juan Captioso”), que es el verdadero protagonista del libro. Si el apellido Saputo significa sabio en su raíz etimológica latina, Captioso, del latín “captiosus”, significa que capta o entiende bien las cosas, es decir, persona inteligente o con gran capacidad de entendimiento. Captioso, admirador acérrimo de su paisano Saputo y seguidor de sus pasos y enseñanzas, se convertirá también él en otro ilustre almudevano, cuyo ingenio y sabiduría alcanzarán gran fama y predicamento en su localidad natal y en toda la provincia oscense. La creación de este personaje y la elección de su nombre son un verdadero logro y una muestra del ingenio y el sentido literario de José Antonio Adell, que inicia cada uno de los capítulos del libro con una cita de la novela de Braulio Foz.

Las aventuras de Juan Captioso se sitúan en el primer tercio del siglo XX. La novela se inicia en octubre de 1899 con el noviazgo de Calíope y Amador, padres de Captioso, que vendrá al mundo en la medianoche del último día de 1900, y termina en diciembre de 1928. En su afán por seguir los pasos de su ilustre predecesor, Captioso saldrá con frecuencia de Almudévar para recorrer la provincia de Huesca, la región aragonesa y buena parte de España. En ese aspecto, la novela puede considerarse en buena medida como un estupendo libro de viajes, en el que se hace referencia a los lugares más destacados, las anécdotas y chascarrillos populares, los motes y otras características peculiares de cada uno de los muchos pueblos y ciudades que visita el protagonista. De interés especial son también los diferentes personajes que Captioso conoce y trata en sus andanzas. Al final del libro, el lector encontrará una extensa relación de los topónimos geográficos de las ciudades, villas y lugares citados en la obra y de los personajes, tanto ficticios como reales, que aparecen en la novela. También un completo recorrido cronológico por la obra de Pedro Saputo desde la publicación de la novela de Braulio Foz hasta nuestros días y de los sucesos históricos reales, algunos de ellos citados en la novela, del periodo que abarcan las aventuras de Captioso.

Dividida en cuatro partes y cuarenta capítulos, la novela se lee con sumo placer e interés y el lector se regodea y disfruta con los lances y sucesos que vive el protagonista, su relación con la familia, con los personajes que encuentra en el camino, los oficios que aprende, las habilidades en que destaca, su enamoramiento de Nunilona en el vecino pueblo de Alcalá de Gurrea, las otras novias o candidatas a novias que va conociendo... Todo ello, escrito con un adecuado sentido del ritmo narrativo y una bien equilibrada mezcla de variados ingredientes (geográficos, etnográficos, costumbristas y hasta filosóficos) y aderezado con la continua presencia de una sátira y un sentido del humor típicamente aragoneses. Hay mucha sorna, ironía y picaresca en los hechos narrados y en la forma de contarlos. Y, como ya sabíamos de sobra, mucho conocimiento por parte del autor de las costumbres, leyendas, anécdotas, tradiciones y otras realidades del territorio aragonés. Pocos serán los lectores aragoneses, y en especial altoaragoneses, que no encuentren alguna referencia a su pueblo o ciudad en las páginas de este sustancioso relato.

Considero un gran acierto la reivindicación que este libro supone de la obra y el personaje de Pedro Saputo. La "Vida de Pedro Saputo" de Braulio Foz no ha sido nunca, en mi opinión, suficientemente valorada, siendo como es, sin duda alguna, la mejor novela aragonesa del siglo XIX. Una  narración híbrida y atípica, de difícil clasificación, de estructura itinerante y delicioso costumbrismo de raigambre cervantina y claras influencias picarescas. José Antonio Adell ha mantenido estas características y recreado con oficio y buen gusto, criterio propio y sobrada documentación, las andanzas de este singular personaje en las de su Juan Captioso. Todo un mérito digno de aplauso y reconocimiento.

“En busca de Pedro Saputo”. José Antonio Adell. Editorial Pirineo.2022. 400 páginas

 

jueves, 22 de diciembre de 2022

EL CER DESPIDE EL AÑO CON EXCURSIÓN Y COMIDA NAVIDEÑA EN SAN MARTÍN



Un año más, el Centro Excursionista Ribagorza celebró el pasado domingo su despedida de la temporada en la ermita de San Martín, en la sierra de Torón, en el término municipal de Secastilla, entre los valles del Ésera y el Cinca. La jornada festiva constó de una excursión circular desde Graus y una suculenta comida al aire libre junto a la citada ermita. En la excursión participamos 29 personas y 47 en la comida rematada con cotillón navideño.

Los participantes en la caminata salimos de Graus a las 8.30 horas y nos dirigimos a Grustán, primero por el GR-1 y luego por el sendero PR de la Ruta de los Miradores. En el despoblado Grustán hicimos una parada de descanso junto a la bonita iglesia románica de Santa María, cuyo interior visitamos. Ya siempre por el GR-1 y por el tramo de sendero abierto recientemente, subimos hasta la Sierra de Torón, más conocida en la zona como de San Martín o de Panillo. En lo alto de la sierra, dejamos el GR-1 y por una pista a la izquierda, a las 12.30 horas, llegamos a la ermita de San Martín.

Tras una visita al nuevo mirador instalado en la zona, con magníficas vistas del Cinca y del Pirineo, al aire libre, a algo más de mil metros de altitud, con muy buena temperatura y en las mesas que ya estaban dispuestas, los 47 comensales dimos buena cuenta de la magnífica comida preparada por la Peña La Meliguera de Capella. En un espléndido ambiente, rematamos la comida con cotillón navideño, cava, chupitos y un animado baile.

A las 15.30 horas, los excursionistas iniciamos la caminata de bajada. Descendimos por la ermita de San Pedro de Verona, la Piedra Plana y el barranco del Torroc y casi a las 18 horas, y ya oscureciendo, llegamos de vuelta a Graus. En el itinerario completo, habíamos recorrido una distancia de 22,5 km, con 780 m. de desnivel. Estuvimos unas seis horas y media caminando. A las que hay que sumar las tres horas largas de comida campestre y celebración. Un magnífico broche para cerrar la temporada anual del Centro Excursionista Ribagorza.




miércoles, 14 de diciembre de 2022

EL BELÉN MOINTAÑERO DEL CER VUELVE UN AÑO MÁS A LA CIMA DEL TURBÓN



Por decimotercer año consecutivo el Centro Excursionista Ribagorza depositó su Belén montañero en la cima del Turbón, la montaña más mágica, mítica y emblemática de la comarca ribagorzana. Fue el pasado día 6 de diciembre, fecha en la que el CER suele cumplir con esta tradición navideña que se ha convertido en uno de los hitos de su calendario anual de excursiones.

Fuimos dieciocho los miembros del club excursionista que participamos en la actividad. Salimos de Graus a las 7.30 horas con una ligera lluvia que afortunadamente cesó cuando comenzamos la ascensión andando. Desde Graus, nos desplazamos con nuestros vehículos por carretera hasta la localidad de Las Vilas del Turbón. Un poco más arriba, tras un tramo de pista que recorrimos en todoterrenos, a las 8.45 horas, iniciamos la subida a pie por un sendero entre matorrales, algo resbaladizo por la capa de barro consecuencia de la lluvia anterior.

Llegados al collado, subimos por el empinado sendero de la llamada Canal de los Pasos, donde ya encontramos nieve, pero bastante blanda y con poco espesor. Giramos un poco a la derecha y llegamos a la parte alta y abierta de la montaña, donde ya giramos hacia la izquierda. Descendimos ligeramente hasta la Portella, donde nuestro camino confluye con el que sube por la Canal o Valle de San Adrián desde la cara norte. Desde allí, encaramos la subida final sin viento y con la nieve que seguía en buen estado y sin excesivo espesor. A las 12 horas, llegamos a la cima del Turbón, donde, a 2492 m. de altitud, colocamos con mimo nuestro belén en una oquedad entre las piedras de la cumbre.

Tras las fotos de rigor y después de comer algo, una repentina niebla enfrió el ambiente y precipitó nuestro descenso. Por suerte, las nubes bajas enseguida desaparecieron e incluso salió un tímido sol por primera vez a lo largo de la mañana. Pasada la Portiella, nos desviamos un poco de nuestro camino para ascender a los picos Turbonet y Áligas, desde donde descendimos hacia la Canal de los Pasos, por donde bajamos con atención para evitar resbalones en la nieve. Nos reagrupamos en el collado y bajamos hacia la pista, donde llegamos a los coches poco después de las tres de la tarde.

Con un desnivel de 920 metros, la distancia recorrida fueron 10 km, en los que invertimos seis horas y veinte minutos con las paradas. Un año más habíamos cumplido con la tradición y subido nuestro belén a la cima de nuestra montaña más querida. A una altitud de 2492 metros, lo que, según creemos y si nadie lo desmiente, supone que es el belén depositado a mayor altitud en nuestro Pirineo. En primavera, volveremos al Turbón a recogerlo. Feliz Navidad para todos.