Marta San Miguel publica, como recuerdo y emotivo homenaje, una biografía novelada del gran músico español, muerto trágicamente en el mar en 1916
Marta
San Miguel (Santander, 1981) publicó en 2022 su primera novela “Antes del
salto” y es también autora de los poemarios “Meridiano” (2010) y “El tiempo
vertical” (2015) y de la crónica “Una forma de permanencia” (2019), que trata
sobre el Racing de Santander. En 2018, quedó finalista del Premio
Cosecha Eñe de Relato. Licenciada en Periodismo por la Universidad de
Navarra, trabajó durante veinte años en “El Diario Montañés” y actualmente
colabora en programas radiofónicos como “Hoy por Hoy”, “Las Mañanas de RNE” y “Herrera
en COPE”, y es columnista en los periódicos del Grupo Vocento. Recientemente, acaba
de publicar “Última escala”, su segunda novela, editada, como la primera, por
Libros del Asteroide.
“Última
escala” es una novela basada en la vida del pianista y compositor Enrique
Granados, reconocido músico y pedagogo español, nacido en Lérida en 1867 y
muerto en el Canal de la Mancha el 24 de marzo de 1916. El episodio más
conocido de la biografía de Enrique Granados es su trágica muerte en el mar
durante la Primera Guerra Mundial. Este hecho quedó grabado en la memoria de la
joven estudiante Marta San Miguel y es el punto de partida de su libro. Enrique
y su mujer Amparo regresaban de un viaje a Estados Unidos, donde el músico
había estrenado con gran éxito su obra “Goyescas” en el Metropolitan de Nueva
York. Una invitación de última hora del presidente Wilson para que tocara en la
Casa Blanca le obligó a cambiar las fechas de su vuelta a España. Cuando el barco
Sussex, que había salido de Londres, cruzaba el Canal de la Mancha y se
encontraba a poca distancia de la costa francesa, fue alcanzado por un torpedo
lanzado por un submarino alemán. Al parecer, Enrique y Amparo iban en dos botes
salvavidas distintos. Cuando el músico vio que su mujer caía al mar, él se
lanzó a intentar salvarla, aunque tenía pánico al agua y no sabía nadar. Según
contaron algunos testigos, la pareja murió ahogada en las aguas del océano,
fundida en un abrazo.
A
partir de este trágico suceso, que ocupa el primer capítulo, la novela vuelve
atrás y sigue un recorrido cronológico lineal por la vida del músico leridano. Su
padre era militar en Cuba y su madre santanderina. En la isla caribeña nacieron
sus tres primeros hijos; Enrique, el
cuarto, vino al mundo en la capital ilerdense, donde su padre había sido
destinado antes de ser enviado a Canarias. Muy pronto se trasladaron a
Barcelona, donde el enfermizo joven estudió música, hizo sus primeros pinitos
actuando en algunos cafés de la ciudad y dio clases particulares de piano. Gracias
al mecenazgo del empresario Eduardo Conde, pudo realizar una estancia de dos
años en París, un periodo determinante en su formación musical. En 1892, Granados
se casó con la barcelonesa Amparo Gal, a la que los compañeros del músico
llamaban “Amparo del maestro”. Ella fue un soporte fundamental para su marido, un
hombre muy desorganizado y nervioso, que basculaba entre el entusiasmo
desmedido y la depresión. El matrimonio tuvo seis hijos y, pese al éxito
musical y el trabajo de Enrique como profesor, siempre sufrió apuros económicos.
Paradójicamente, fue en su estancia en Estados Unidos cuando ganó suficiente
dinero para saldar sus deudas y poder dedicarse por entero a la música. La
muerte lo sorprendió, a punto de cumplir los cincuenta años, en la cima de su
carrera musical y en la desahogada situación económica que siempre había
anhelado alcanzar. Tras su rotundo éxito en Nueva York, Granados, ajeno a su
inminente muerte, había escrito en su cuaderno: “Toda mi alegría actual es más
por lo que ha de venir que por lo hecho hasta ahora”.
A la
voz narradora principal, que relata en tercera persona la biografía de Granados,
se une una segunda voz, la de la autora que se documenta y sigue las huellas de
su legado, principalmente en la ciudad de Barcelona. Y que también reflexiona,
en ocasiones en tono poético, sobre el poder de la música y el arte. En cursiva
aparecen las citas testimoniales del propio Granados “recogidas de su diario
personal o de sus cartas o de los libros que escribieron sobre él quienes le
conocieron”. Son muchos los músicos que aparecen en el libro y con los que tuvo alguna relación: Isaac Albéniz, Pau
Casals, Ricardo Viñes, Manuel de Falla, Joaquín Turina o Joaquín Malats, entre
otros. Granados logró fusionar el sonido tradicional de la música popular
española con el clasicismo más virtuoso y depurado. En esta cita puede resumirse
su concepción personal de la música: “Podría haber ganado riquezas con música
barata. Yo he querido ser conocido por obras serias o no serlo en absoluto. He
dado clases durante veinte años en vez de hacer música comercial. Y en esas
lecciones he sacrificado mi salud, pero he preservado mi arte”. Al final del
libro hay un código QR que permite descargar una lista de reproducción de la
música del maestro.
El agua tiene una gran presencia en la novela y, curiosamente, sufriendo el músico una aguda hidrofobia y habiendo muerto ahogado, uno de sus hijos y un nieto fueron posteriormente destacadas figuras de la natación española. Marta San Miguel ha rendido un emotivo homenaje a la memoria de un artista exquisito, que tuvo en vida un gran reconocimiento internacional y que en nuestro país tal vez no ha sido recordado como merece.
“Última
escala”. Marta
San Miguel. Libros del Asteroide. 2026. 224 páginas







