domingo, 9 de mayo de 2021

LLÉVAME A CASA


Jesús Carrasco  (Olivenza, Badajoz, 1972) obtuvo un enorme éxito con su primera novela “Intemperie”, publicada en 2013 y reseñada en esta sección. La novela fue traducida a numerosos idiomas y llevada al cine por Benito Zambrano y al cómic por Javier Rey. Con ella, Jesús Carrasco fue considerado por una parte de la crítica como heredero de las novelas rurales de Cela o Delibes e incluido como uno de los iniciadores de la actual corriente literaria conocida como neorruralismo. Su segundo libro, “La tierra que pisamos” (2016), pasó más desapercibido y obtuvo menos éxito que el anterior. Sin embargo, con “Llévame a casa”, su tercera novela, también publicada por Seix Barral, el escritor extremeño ha recuperado el éxito de la primera y ha vuelto a situarse en un lugar preminente del presenta panorama narrativo.

“Llévame a casa” transcurre íntegramente en Cruces, un pequeño pueblo de Toledo al que Juan, protagonista de la novela, vuelve desde Edimburgo, ciudad a la que emigró unos años atrás y donde ejerció diversos trabajos, incluido el de friegaplatos, para asistir al entierro de su padre. Tras el funeral, su hermana, que vive en Barcelona, desde donde visita a sus padres con frecuencia, le comunica que por motivos laborales debe desplazarse por un tiempo con su familia a Estados Unidos y que deberá ser él quien se haga cargo de la madre, que se ha quedado sola y sufre un alzhéimer galopante. Juan se ve así obligado a retornar al pueblo, donde se reencuentra con sus viejos amigos de la infancia y juventud y donde deberá también encargarse de la empresa de su padre y, sobre todo, de la atención de su enferma madre, con la que va a convivir de nuevo tras años de ausencia de la casa familiar.

Con una prosa desnuda y austera, podada de cualquier floritura estilística innecesaria, casi sin adjetivos y con escasez de diálogos, Carrasco construye una historia sobria y de un realismo cotidiano, cargado de credibilidad y verosimilitud. Un relato que narra unas situaciones y unos problemas en los que cualquier lector puede verse reconocido o encontrarse en algún momento de su vida. Una novela de relaciones familiares entre padres e hijos y entre hermanos, de obligaciones y responsabilidades filiales ante el inevitable envejecimiento y deterioro de nuestros progenitores y el ocaso de sus vidas. Una historia sencilla y cotidiana que, sin que sucedan grandes cosas, transmite proximidad y está contada con sobresaliente calidad literaria. Con hermosas y sobrias descripciones de las cosas pequeñas, de los objetos cotidianos y de los paisajes manchegos que el autor conoce bien por haber vivido en ellos, como lo hizo también en el Edimburgo al que se hace referencia en algunos momentos de la novela.

 El crítico Santos Sanz Villanueva define perfectamente en este párrafo el realismo del libro: “Yo lo definiría como un realismo pétreo; realismo duro y desnudo como la roca; realismo de verdad, sin ningún componente mágico ni metafísico; realismo de personas reales (o al menos muy verosímiles) y de paisajes y ambientes perfectamente reconocibles: la mencionada comarca toledana en el filo de los años 10 de este siglo, con las correspondientes marchas atrás en el tiempo, pero siempre, o prácticamente siempre, en estos mismos límites, al margen de breves incursiones en Edimburgo (Escocia), Barcelona, y Extremadura, la tierra natal de la madre del protagonista, la tierra o la casa a la que ella parece querer regresar”.

Narrada con la distancia de la tercera persona, tampoco hay en la novela demasiados personajes. Se reducen al ámbito familiar: Juan, su hermana, la madre y el padre, ya muerto pero presente en los recuerdos. Además de un par de amigos, que trabajaban con el padre y ahora ayudan a Juan, con quien toman cervezas en el bar del pueblo. Es Carrasco un escritor que, como él mismo ha dicho en alguna entrevista, concibe la escritura como un ejercicio de poda, en el que va recortando todo aquello que estima innecesariamente añadido al meollo nuclear y escueto del relato. En este sentido, un elemento importante de la narración son los silencios. A veces, lo que no se dice resulta tan importante o más que lo que se dice.

“Llévame a casa” es una novela de muy recomendable lectura, con la que Jesús Carrasco ha recuperado su voz más personal, aquella con la que ya nos deslumbró con “Intemperie”. Esperemos que continúe por esa senda en sus próximas novelas y se consolide como uno de los autores más destacados de la narrativa española contemporánea.

“Llévame a casa”. Jesús Carrasco. Seix Barral. 2021. 320 páginas.

domingo, 25 de abril de 2021

VIDAS SAMURÁIS

“Vidas samuráis” es la primera novela de Julia Sabina (Madrid, 1982), doctora en Ciencias de la Comunicación y Estudios Cinematográficos por la Universidad de la Sorbonne de París y actualmente profesora de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Alcalá. Con “Vidas samuráis”, que ya va por su segunda edición, ha tenido un exitoso y prometedor debut en el mundo de la literatura.

“Vidas samuráis” está narrada en primera persona por Maribel, una joven veinteañera madrileña que, tras terminar Historia del Arte y salir de una ruptura sentimental con su novio, pide una beca para realizar su tesis doctoral en una universidad francesa. Aunque ella prefería París, la poco cuantiosa beca le es concedida para Lille, una ciudad más pequeña y periférica donde va a transcurrir prácticamente toda la novela. En su deseo de integrarse en la vida francesa, Maribel afrontará allí una serie de situaciones nuevas, tanto académicas como sentimentales. Vivirá al principio en una residencia de estudiantes, buscará otra vivienda a través de una inmobiliaria, compartirá piso con personajes algo siniestros, se enfrascará en nuevas y liosas experiencias sentimentales que la van a llenar de indecisiones y dudas, trabajará como camarera en un bar de perdedores e irá resolviendo cada una de las situaciones que se le presenten con ingenio, voluntad y sentido del humor.

Así lo explica la propia autora del libro, que vivió ocho años en Francia, en este texto que transcribo en parte:Esta es una historia en la que me reconozco y me salvo. Maribel, mi protagonista, es una samurái de la vida, una heroína que toma muchas malas decisiones y algunas buenas. Una más de tantos jóvenes que hasta hace poco se movían a sus anchas por el continente, hasta que los Brexit, Italexit, Frexit… y coronavirus han empezado a hacer renacer las fronteras. Por ellos, he titulado a esta novela ‘Vidas samuráis’ porque los samuráis viajaban, aprendían y luchaban, como han hecho tantos de ellos durante estos movidos años de crisis permanente. Y también porque la salsa samurái (una salsa de color rosáceo y de ingredientes inespecíficos) con la que sazonan los kebabs en Lille es lo único que Maribel, la protagonista, termina considerando como realmente francés ya que la Francia que se encuentra no es la de los croissants, las boinas y Sartre y Simone de Beauvoir bebiendo café”.

La novela está dividida en 27 capítulos que tienen una estructura bastante cinematográfica y que son como una sucesión de escenas que transcurren en diferentes espacios. Es una narración lineal, con introducción, nudo y desenlace, con mucho diálogo y con una prosa de frases cortas que hacen que el relato se lea con facilidad. El libro aborda el tema de los jóvenes con preparación que deciden abandonar España, pero desde una perspectiva de cierto sentido del humor e ironía, en un tono más de comedia que de crítica política o social. Hay pasajes o secuencias, como el de la fiesta subterránea en París, que tienen un cierto aire surrealista. También hay una gran variedad de personajes, además de la protagonista y narradora: profesores y profesoras de la universidad, la mujer de la inmobiliaria, los personajes con quienes comparte piso, el dueño del bar en que trabaja…Tal vez, como contrapunto y pareja casi cervantina de Maribel, haya que destacar a Paula, la inicial y tenaz compañera de residencia y luego amiga de la protagonista.

A modo de resumen y conclusión, acudo de nuevo a las palabras de la propia autora sobre la intención de su novela: “En el proceso de intentar ser francesa fui testigo de la soledad de muchos, de situaciones grotescas y otras divertidas. La intención de estas páginas no es contar la compleja realidad de Francia (que también), ni las vicisitudes de la vida académica (que también), sino recrear los sentimientos de una juventud desorientada, pero con muchas ganas de vivir. En mi caso, nunca habría imaginado que el único sentido de aquellos turbulentos ocho años de vida en Francia era escribir esta novela”.

“Vidas samuráis” es una novela bien estructurada, amena y divertida. Un brillante debut como novelista de Julia Sabina, de la que esperamos nuevas narraciones que den continuidad a este prometedor inicio.

“Vidas samuráis”. Julia Sabina. Ediciones Destino. 2021. 304 páginas.

domingo, 11 de abril de 2021

LUZ DE FEBRERO


 

“Luz de febrero” es la última novela de Elizabeth Strout (Portland, Maine, 1956), una de las más destacadas escritoras estadounidenses actuales. Hasta ahora, Strout había publicado seis novelas, de las que cinco han sido editadas en nuestro país: “Amy e Isabelle” (Seix Barral), “Olive Kitteridge” (Duomo),Los hermanos Burgess” (Austral), “Me llamo Lucy Barton” (Duomo) y “Todo es posible” (Duomo). A finales del pasado año, también en la meritoria y exquisita Duomo Ediciones, nos llegó “Luz de febrero”, con traducción del inglés de Juanjo Estrella González.

Luz de febrero”, titulada en inglés “Olive, Again”, es una secuela o continuación de “Olive Kitteridge”, con la que Elizabeth Strout ganó en 2009 el prestigioso Premio Pulitzer de ficción. De la novela, se hizo también una miniserie protagonizada por la actriz Frances McDormand. Olive Kitteridge, profesora de matemáticas jubilada, es ahora una mujer viuda de la que en algún momento del relato se dice que tiene 78 años y que encara el último tramo de su vida con los problemas de la edad y la vejez y con el miedo a la muerte, que se ha llevado ya a algunos de sus seres queridos y merodea peligrosamente en torno a ella.

La novela transcurre en su mayor parte en Crosby, una pequeña población costera del estado de Maine, en el noreste de Estados Unidos, cerca de la frontera con Canadá. Crosby es un pequeño microcosmos literario, en la línea del “Winesburg, Ohio” de  Sherwood Anderson –que reseñamos aquí hace un tiempo– y de otras narraciones estadounidenses. Crosby es un lugar tranquilo y con poca inmigración. Hay algunos personajes de apellidos franceses, a los que algunos llaman despectivamente “franchutes”, y solo en la cercana Shirley Falls hay una comunidad somalí que está vista como algo extraño y exótico. Uno de los antiguos alumnos de Olive dice que “la señora Kitteridge, ya cuando íbamos a séptimo, nos decía que en teoría este país era un crisol de culturas, pero que en ese crisol, en realidad, nunca se acababa mezclando nada, y tenía razón”.

La novela está articulada en torno a la protagonista, Olive, y cuenta su relación con otros personajes vinculados a ella. En primer lugar, con Jack Kennison, un profesor universitario jubilado y también viudo con el que va a entablar una nueva relación y acabará casándose, siendo ya ambos setentones y sedientos de abrazos y cariño para combatir sus respectivas soledades. Hay referencias a su anterior marido, Henry, al que siempre recuerda con devoción. También a las complicadas relaciones con su hijo Christopher, su nuera y sus nietos. Con las mujeres que cuidan de ella cuando cae enferma, una de ellas simpatizante de Trump y otra, inmigrante somalí que viste con pañuelos que cubren su cabeza. Al final, otro personaje interesante es Barbara Paznik, una mujer tímida e introvertida con la que Olive establece una entrañable amistad crepuscular.

Pero, aunque el libro sea una novela, puede considerarse en buena medida como un conjunto de relatos en los que aparecen diversidad de personajes, algunos de ellos solo muy tangencialmente, o ni eso, relacionados con la protagonista. Todo ello compone una semblanza realista y cotidiana de las relaciones humanas, vistas con sus claroscuros y sus diferentes aristas, pero observadas en general desde una perspectiva comprensiva con las virtudes y, sobre todo, con las debilidades de los humanos

Hay evidentes similitudes entre Elizabeth Strout y otras escritoras actuales. Principalmente, con la canadiense y Premio Nobel Alice Munro, verdadera maestra y modelo de este tipo de literatura que intenta reflejar la cotidianidad de la vida con exquisita sensibilidad y extraordinario buen uso de los recursos literarios.

“Luz de febrero” es también, y sobre todo, una novela sobre el paso del tiempo, la vejez y el ocaso. Sobre el intento y la necesidad de vivir ese momento de la vida con dignidad y sin renunciar a sentir las más profundas emociones y sentimientos. No parece que el personaje de Olive pueda tener ya más secuelas literarias, pero seguro que Elizabeth Strout nos obsequiará con nuevas y hermosas novelas en el futuro.  

  “Luz de febrero”. Elizabeth Strout. Duomo Ediciones. 2021. 364 páginas.

domingo, 28 de marzo de 2021

UN AMOR


Sara Mesa (Madrid, 1976) es una de las mejores escritoras españolas actuales. Autora de varios poemarios y un par de ensayos, la escritora madrileña, afincada en Sevilla desde la infancia, destaca sobre todo como narradora. Sus últimas novelas “Cicatriz” (2015), “Mala letra” (2016) y “Cara de pan” (2018) –alguna de las cuales hemos reseñado en esta sección– la han convertido en una de las novelistas más destacadas de nuestra literatura contemporánea. Con su última narración, “Un amor”, publicada como los anteriores por Anagrama, ha escrito probablemente la mejor de sus novelas hasta la fecha y se consolida en una posición muy relevante de nuestras letras.

“Un amor” transcurre en un pequeño núcleo rural llamado La Escapa, bajo el monte Glauco, no lejos de la población de Cárdenas, inventada por la autora y que aparece en otras novelas suyas. Aunque no se precisa más su ubicación geográfica, esta remota y diseminada pedanía podría situarse en la Andalucía rural y profunda o en algún otro lugar del sur de España. La protagonista del relato es Nat (Natalia), una mujer solitaria que llega a La Escapa procedente de la ciudad y que, debido a su ajustada situación económica tras haber perdido su trabajo por un incidente personal, alquila una casa con goteras y bastante destartalada. Nat es traductora y está iniciando, con permanentes dudas, su primera traducción literaria del francés. Desde el primer momento, es vista como una extraña por buena parte de los habitantes del lugar, donde establecerá unas difíciles relaciones con la mayor parte de sus vecinos.

El primer personaje con el que entra en contacto es su casero, un hombre antipático y machista, que irrumpe cada dos por tres en su casa sin avisar y con quien Nat mantendrá una relación difícil, intentando siempre evitar su trato directo. Otro personaje que Nat enseguida va a conocer será Píter, así escrito, al que todos llaman “el Hippie”, que lleva ya un tiempo instalado en la zona y aconseja a Nat a su llegada y siempre se muestra preocupado por la integración de ésta en lo que llama “la comunidad”. Otro personaje de la novela es Roberta, una mujer mayor y demente a la que Nat, necesitada de ingresos, va a cuidar durante un tiempo. Pero el personaje que va a cobrar más importancia para Nat será Andreas, llamado por todos “el Alemán”, procedente de Alemania pero kurdo de origen, que lleva una vida solitaria y totalmente al margen de “la comunidad”. Tras un sorprendente e inusual forma de conocerse, Nat mantendrá con él una intensa y tormentosa relación que es la que da lugar, de manera ambigua y más bien irónica, al título del libro.  

“Un amor” es una novela muy rica en lecturas e interpretaciones, que aborda muchos temas y está abierta al análisis desde diferentes enfoques y puntos de vista. Aunque, como ha dicho su autora en alguna entrevista, muchas veces la literatura debe abordarse más desde la perspectiva de los sentimientos que desde la necesidad de darle siempre una interpretación y, obviamente, esta puede quedar para la subjetividad de cada lector. Pero parece obvio que el principal tema del libro es el difícil encaje de Nat en la comunidad rural a la que acaba de llegar. Ella es vista desde el principio como una intrusa y su comportamiento y su relación con “el Alemán” la colocan al margen de los valores uniformadores y excluyentes de los habitantes del pueblo. Nat terminará enfrentándose a sus vecinos, siempre deseosos como grupo de buscar alguna cabeza de turco frente a la que reafirmarse frente a lo diferente, pero también la obligará a encarar sus propias, y no pocas, contradicciones, miedos y obsesiones enfermizas.

Por su ambientación, y aunque su autora afirma en alguna entrevista que la historia podría haberse situado en un bloque de vecinos de cualquier ciudad, es inevitable que se haya incluido esta novela dentro del llamado neorruralismo, pese a tener bastantes diferencia con la mayoría de las novelas de esta corriente literaria. Con la que sí tiene más similitudes es con “La forastera”, de  Olga Merino, publicada por Alfaguara y reseñada hace unos meses en esta sección. En ambas, una mujer llegada desde la ciudad es vista con desconfianza por los habitantes del pueblo donde se instala y es considerada como un elemento extraño y ajeno a esa comunidad en la que no logra integrarse. Habría así en ambas novelas una cierta tendencia a una desmitificación del bucolismo idealizado con el que tratan algunos la vuelta a lo rural.

“Un amor” es, sin duda, una excelente novela, una de las mejores publicadas recientemente en nuestra lengua. Y consagra plenamente a una autora de la que, pese a la presión que supone haber despertado tantas y tan altas expectativas, puede esperarse con todo fundamento un brillantísimo futuro literario.

“Un amor”. Sara Mesa. Anagrama. 2020. 192 páginas.

lunes, 8 de marzo de 2021

LECTURAS RECIENTES DE LAS QUE NO HE PUBLICADO RESEÑA


 “La tierra invisible”, publicada por Siruela, es la segunda novela publicada en España del escritor francés Hubert Mingarelli, fallecido el pasado año y del que aquí solo se había publicado la novela breve “Una comida en invierno”, que leí hace unos meses y me gustó bastante. “La tierra invisible” narra el viaje por Alemania de un fotógrafo inglés y su chófer militar, para fotografiar a familias alemanas justo después del final de la Segunda Guerra Mundial. Es una novela breve, de bastante calidad literaria, pero que, por su ritmo y argumento, es posible que no guste a los lectores acostumbrados a más acción y rapidez en los relatos. Buena parte de la narración se centra en los diálogos entre el fotógrafo y su chófer, un soldado británico que se ha incorporado al ejército aliado al final de la contienda. La novela tiene poco más de cien páginas y se lee en un santiamén.



"Una niña en camino" es una excelente colección de relatos breves del escritor brasileño de origen árabe Raduan Nassar. Unas sorprendentes y muy buenas narraciones, de gran calidad literaria. Sobe todo, la que da título al libro, un relato de tipo naturalista con una visión de un realismo crudo de una población del Brasil rural y profundo.



"Un policía del sur" es una magnífica novela negra ambientada en el sur de Estados Unidos que, además de una trama intrigante y muy bien construida, tiene como fondo la compleja realidad social y los conflictos raciales de esa zona geográfica norteamericana.

(Estas tres lecturas corresponden a diciembre de 2020 y enero de 2021)

sábado, 6 de marzo de 2021

TRES


“Tres” está siendo una de las sensaciones literarias de estos primeros meses de 2021. Tras su gran éxito en Israel y Alemania, la novela ha sido traducida a numerosos idiomas y aclamada unánimemente por la crítica internacional. Su autor es Dror Mishani (Holón, 1975), escritor, traductor y editor israelí, residente en Tel Aviv, que había publicado antes tres novelas protagonizadas por el inspector Abraham Abraham, de las que solo la primera, “Expediente de desaparición” (2011), ha sido publicada en España (Destino, 2015). Ya al margen de la serie policiaca anterior, “Tres” es su cuarta novela y ha obtenido numerosos galardones literarios en diversos países. Además, en fechas próximas, será llevada al cine y a la televisión por los productores de la serie Homeland. En España, ha sido publicada por Anagrama con traducción de Sonia de Pedro.

Hay que empezar diciendo que no es nada fácil escribir una reseña sobre esta novela sin destripar el relato o, como se dice ahora con nuevo anglicismo, hacer spoiler al lector, desvelando el desenlace o una parte importante de la narración y quitando parte de su suspense e intriga que es fundamental para el disfrute de su lectura. “Tres” está dividida en tres capítulos, cada uno de los cuales está dedicado a una mujer. Orna es una profesora y madre divorciada que tantea una nueva relación a través de una página de contactos con hombres divorciados. Emilia es una emigrante letona que cuida ancianos, que está sola en el mundo y que busca, a través de la religión, un sentido y una orientación para su vida. Ella, la tercera de las mujeres, se ha embarcado en la elaboración de su tesis doctoral para escapar a la monotonía familiar. Las tres conocerán por diferentes caminos a Guil, un abogado que se ocupa principalmente de tramitar pasaportes polacos, rumanos y búlgaros para israelíes con antepasados en estos países.

Al contrario que al principal personaje masculino, tratado con más superficialidad y cuya forma de ser se va desvelando por sus actos, las tres mujeres son tratadas en el libro en profundidad, adentrándose en sus menesteres cotidianos, sus esperanzas y sus preocupaciones y angustias. Tres retratos bastante realistas y bien elaborados que otorgan una impecable credibilidad al relato. Sobre esa vertiente realista y cotidiana de la historia, el autor crea un sobresaliente thriller psicológico con una administración magistral de la intriga y el suspense y con un brillante e inesperado desenlace. “Tres” se convierte así en una delicada y elegante intriga psicológica protagonizada por tres mujeres totalmente diferentes que componen también un mosaico de Tel Aviv, con sus contrastes sociales y económicos. Aunque, si no fuera por las referencias a las festividades judías, que aparecen en el título original del libro, y a la importancia que para la emigrante letona Emilia supone el aprendizaje del hebreo, la novela podría transcurrir en cualquier otra ciudad occidental moderna. Y eso es un mérito y, podría decirse que casi una excepcionalidad, entre los escritores israelíes actuales, casi siempre preocupados sobre todo por la creación del estado de Israel, la historia judía reciente, la política israelí o la relación de los judíos con los árabes.

Se pueden establecer, con evidente razón y fundamento, similitudes entre esta magnífica novela y las de maestros del género como Patricia Highsmith o George Simenon y con los relatos y películas del gran Alfred Hitchcock. Por el tratamiento de la intriga y el suspense, pero también por la elegancia y la exquisita finura del relato. Como bien escribe Alejandro Luque: “Tampoco sería ‘Tres’ la gran novela que es si no fuera por el virtuosismo técnico de su autor, su dominio de los diálogos, con una maestría absoluta del estilo indirecto, su habilidad para cambiar de punto de vista cuando la historia lo requiere y, en definitiva, para crear una tensión narrativa soterrada e in crescendo sobre un escenario de lo más cotidiano. Y lo que no es cosa menor: es tremendamente entretenida, en el sentido más elogioso del término: te saca de la realidad para devolverte a ella con una mirada enriquecida”.

Desde luego, ahora que abundan tanto los relatos sangrientos con episodios de crueldad descrita con detalle y demasiada víscera, “Tres” nos devuelve a la elegancia del relato de intriga psicológico más clásico. Una espléndida novela que se lee con absoluta entrega, que se devora con gozosa pasión lectora. Absolutamente recomendable para disfrutar del placer de la lectura en toda su extensión.

“Tres”. Dror Mishani. Anagrama. 2021. 272 páginas.

domingo, 21 de febrero de 2021

LA CRUZADA DE BARBASTRO DE 1064


 

Tras la muerte del rey aragonés Ramiro I en mayo de 1063 en la fallida toma de Graus, al año siguiente, en la primavera de 1064, un ejército cristiano, constituido por varios miles de hombres de armas procedentes de diversos condados y ducados del sur y el este de Francia y del norte de Italia, además de, en menor cantidad, del Reino de Aragón y los condados catalanes, conquistó a los musulmanes la ciudad de Barbastro. La llamada a favor de la intervención por parte del propio papa Alejandro II, algunos obispos y abades, como el de Cluny, y la crueldad desatada tras la sangrienta batalla y posterior conquista de la plaza musulmana, han hecho que la acción haya sido considerada por algunos como una cruzada que, en cierto modo, preludiara la conquista de Jerusalén de 1099. A pesar de la desunión de los reinos de Taifas, los musulmanes, encabezados por el emir de Zaragoza, no tardaron en reaccionar y recuperaron la ciudad al año siguiente. Al estudio en profundidad de este episodio histórico concreto está dedicado el libro “1064, Barbastro. Guerra Santa y Yihad en la España medieval”, de Philippe Sénac y Carlos Laliena Corbera, editado recientemente por Alianza Editorial con traducción del francés de Carlo A. Caranci.

Philippe Sénac es hispanista y profesor de Historia Medieval en la Universidad de la Sorbona de París y parte de su obra está dedicada a las relaciones medievales entre la España cristiana y la musulmana, así como entre el Occidente cristiano y el Islam antes de las Cruzadas. Entre otras obras, es autor de "Les Carolingiens et al-Andalus, VIII-IX siècles", "Charlemagne et Mahomet. En Espagne (VIII-IX siécles)" y "Al Mansur". Carlos Laliena Corbera es profesor de Historia Medieval en la Universidad de Zaragoza y autor, entre otras obras, de "Pedro I de Aragón y Navarra (1094-1104)", "La formación del estado feudal. Aragón y Navarra en la época de Pedro I" y "Siervos medievales de Aragón y Navarra en los siglos XI-XIII".

“1064, Barbastro” es un estudio riguroso y en profundidad de este singular episodio histórico sin parangón en las guerras de frontera que se producen, sobre todo a partir del siglo XI, entre los incipientes reinos y condados cristianos del norte y los reinos de Taifa musulmanes que dominaban todavía buena parte de la península ibérica. Con abundancia de documentación y citas bibliográficas, el libro analiza el contexto de la época, las estructuras políticas, sociales, religiosas y culturales del momento, la situación de la España cristiana y de Al-Andalus y el valle del Ebro en el siglo XI, la situación de la ciudad de Barbastro en esas fechas, las alianzas entre los nobles y los diferentes señores feudales cristianos, el papel de la iglesia y su influencia en la organización de la expedición y la condición o no de cruzada “avant la lettre” de la conquista de Barbastro, la organización de la expedición “internacional”, la ocupación de Barbastro y el saqueo de la ciudad, el eco de la derrota en Al-Andalus y la reacción musulmana y su carácter de yihad o guerra santa y las consecuencias del acontecimiento histórico y su repercusión y verdadera importancia en su época, la atracción de lo andalusí entre los cristianos, la relación y presencia de francos y normandos en la España cristiana y la relación posterior del reino aragonés con el Papado y sus primeros éxitos tras la derrota de Graus y la toma y posterior pérdida de Barbastro.

El libro se basa sobre todo en los hechos históricos y busca la información en las fuentes de ambos bandos y los estudios tanto españoles como franceses existentes hasta ahora. Pero, además de mostrar los hechos, sus autores también opinan e intentan sacar conclusiones personales de los acontecimientos. Eso otorga al libro una condición de ensayo histórico y hace  más amena y entretenida su lectura. Se plantean algunas preguntas a las que, tras interpretar los hechos, los autores intentan responder: ¿Cuánta influencia tuvieron respectivamente y en qué proporción la nobleza y la iglesia en la organización de la expedición? ¿Puede considerarse la conquista de Barbastro un ensayo de lo que serían las cruzadas posteriores o es solo un episodio más de la guerra entre los cristianos y los musulmanes por la recuperación y el dominio de los territorios? Y atendiendo al subtítulo del libro, ¿cuánto hay de guerra santa y yihad islámica en la conquista y posterior recuperación de Barbastro por parte de unos y otros?

Para los interesados en la historia medieval altoaragonesa, “1064, Barbastro” es un libro verdaderamente útil y didáctico. Un estudio monográfico que viene a llenar un vacío en el estudio de un episodio excepcional, en el sentido más etimológico del término. Sobre cuyas verdaderas causas y consecuencias se abren numerosos enigmas a los que se intenta dar respuesta de una manera a la vez amena y rigurosa.

“1064, Barbastro”. Philippe Sénac y Carlos Laliena Corbera. Alianza Editorial. 2020. 224 páginas.