Editorial Periférica reedita el primer libro de relatos de uno de los grandes escritores de la literatura italiana, ambientados en la Sicilia mísera del siglo XIX
Giovanni Verga (Catania, 1840 – 1922) es uno de los grandes escritores de la literatura italiana. Perteneciente a una familia de nobles terratenientes sicilianos, su narrativa se incluye en una corriente del realismo que se caracteriza por su verosimilitud y crudeza y fue conocida en su momento como verismo. El verismo tiene muchas coincidencias con el naturalismo creado por Emile Zola, de quien Verga fue coetáneo, aunque no adopta el determinismo social ni genético y acentúa los aspectos más fatalistas. Verga no juzga a sus personajes, describe la pobreza y la lucha por la supervivencia de los pescadores, los campesinos, los pastores o los mineros sicilianos, los hace hablar en su dialecto, los presenta como víctimas de sus pasiones más primarias y los muestra como aferrados a su terruño, como “ostras pegados a las rocas”. Su mejor y más conocida novela es “Los Malavoglia”, que fue publicada en 1881 y cuenta la historia de una familia de pescadores sicilianos. En sus primeras ediciones en español fue traducida, no muy acertadamente, como “Los Malasangre” (la recuerdo como una de mis lecturas de juventud que más me impactaron), aunque las ediciones más recientes han mantenido su título original italiano. La novela inspiró la película “La tierra tiembla”, dirigida por Luchino Visconti en 1948. El libro de relatos “La vida en el campo” (1880) supone el descubrimiento narrativo de Sicilia y el primer libro verista de Giovanni Verga. Editorial Periférica la editó en castellano en 2008 y, tras su éxito, este año la ha reeditado con nueva portada y con la misma excelente traducción de Hugo Bachelli.
Esta edición de “La vida en el campo” se compone de los ocho cuentos o relatos breves de su edición original de 1880. Todos transcurren en la isla de Sicilia, en la segunda mitad del siglo XIX. Con este libro, Giovanni Verga inicia su andadura por el llamado verismo y describe la lucha por la vida de las gentes pobres de la Sicilia rural, marcada por el hambre, el clasismo, la injusticia, las pasiones posesivas, los celos y unos códigos de honor atávicos de consecuencias trágicas y de los que no se puede escapar. Como las vidas de sus personajes, los finales de los relatos de Verga no suelen ser felices. Los presagios fatalistas van impregnando progresivamente las narraciones desde sus inicios. Son historias de vencidos, que ya están condenados desde antes de nacer, pero que luchan contra las adversidades de sus trabajos en el campo, en el mar o en la mina, aferrados a su isla y a su destino hostil.
El libro se abre con “Fantasía” (Fantasticheria), una carta del narrador a una amiga que al ver desde la ventanilla del tren un pintoresco pueblo de pescadores siciliano decide que le gustaría pasar un mes allí. Cuando un tiempo después ambos visitan el pueblo, la dama vio la verdadera realidad del lugar y se marchó al día siguiente. Le sigue “Jeli, el potrero” (Jeli il pastore), la vida de un chico sin padres que solo sabe de caballos y se alquila como pastor a los propietarios de la zona. Está enamorado de Mara, una muchacha que le corresponde, pero que acaba casándose con un campesino con tierras porque Jeli no tiene nada. El protagonista de “Malospelos” (Rosso Malpelo) es un joven pelirrojo (en Sicilia un signo de maldad), al que todos insultan y pegan. Tras la muerte de su padre, sepultado en una mina, él sigue trabajando en ella y se vuelve cada vez más cruel, vengativo y temerario. “Nobleza rústica” (Cavalleria rusticana) es otra historia de amor y celos, resueltos mediante el ancestral código del duelo entre pretendientes. En este relato (sobre todo en la adaptación teatral del propio Verga) se basó la famosa opera que Pietro Mascagni estrenó en 1890 y que en España es conocida como “Caballería rusticana”, con una traducción errónea, pues el término italiano “cavalleria” significa “código entre caballeros”. “La loba” (La lupa) es un impactante relato sobre una apasionada mujer madura que se enamora de un mozo al que obliga a casarse con su hija para poder tenerlo cerca. “La amante de Malahierba” (L'amante di Gramigna) cuenta la historia de una mujer que se enamora de un bandolero al que se une y sigue en sus andanzas y desventuras. “Guerra de santos” (Guerra di santi) es una sátira brutal sobre dos pueblos vecinos cuyos habitantes se pelean fieramente por ver cuál de sus respectivos santos patronales (San Roque y San Pascual) tiene más poder y hace más milagros. Cierra el libro “Calzonazos” (“Pentolaccia”), que es el mote de un pobre hombre al que su mujer engaña con un joven del pueblo.
Como ha escrito Andrés Trapiello, “la brevedad de estos relatos y el aire poético con que viste la mayor parte de ellos permiten a Verga no cargar las tintas”. “Son de una sobriedad modernísima, borgiana (Borges, que prologó y tradujo algunos de sus relatos, fascinado por el oído del siciliano para reproducir el habla de la gente, lo admiraba de veras; no en vano le debe también su dominio en sugerir más que mostrar, abriendo los finales a la interpretación del lector)”. Giovanni Verga es un clásico atemporal de la literatura italiana y hay que agradecer a editorial Periférica la reedición de este magnífico libro de relatos.
“La
vida en el campo”. Giovanni Verga. Editorial Periférica. 2026. 152 páginas

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