domingo, 25 de enero de 2026

DOS NOVELAS SOBRE RUANDA Y SU PASADO RECIENTE


 

Gaël Faye triunfa en Francia con “Pequeño país” y “El jacarandá”, donde aborda con delicadeza y rigor el drama del genocidio en el país africano.

La literatura francesa parece gozar de buena salud. Contra la tendencia general, en el país vecino los índices de lectura suben y entre los muchos libros que se publican anualmente destaca un buen número por su alta calidad literaria. Muchos escritores francófonos, procedentes de diversos lugares del mundo, se han instalado en territorio galo y aportan nueva savia a su literatura. Uno de ellos es Gaël Faye (Buyumbura, Burundi, 1982) que, además de ser un destacado cantautor, ha publicado las novelas “Pequeño país” y “El jacarandá”. Tras obtener un enorme éxito de ventas en el país vecino y recibir importantes galardones literarios, ambas han sido editadas en España por Salamandra en 2018 y 2025 y traducidas por José Manuel Fajardo y María Lidia Vázquez Jiménez, respectivamente. Nacido en Burundi, de padre francés y madre ruandesa, siendo un niño Gaël Faye tuvo que huir a Francia a causa de la guerra civil en Burundi y el genocidio de los tutsis en Ruanda. Inspirándose en la experiencia personal y familiar, ha construido dos magníficas novelas que se leen con avidez y amenidad y abordan, con delicadeza y rigor, el inmenso drama que vivieron hace tres décadas los dos citados países centroafricanos.

Tanto “Pequeño país” como “El jacarandá” están narrados en primera persona y se estructuran en una treintena de capítulos breves. Aunque ambos libros tienen un amplio sustrato autobiográfico, están concebidos como novelas; son ficción y no memorias. El narrador de “Pequeño país” es Gabriel, al que todos llaman Gaby, un niño que vive en Burundi con sus padres, un empresario francés y una ruandesa tutsi refugiada. Al inicio del relato, Gaby es un treintañero, residente en París desde hace dos décadas, que recuerda su infancia en Burundi, de donde tuvo que salir en 1994, cuando tenía once años, expatriado junto a su hermana pequeña Ana, en un avión fletado por el gobierno francés tras las matanzas entre tutsis y hutus que dejaron centenares de miles de muertos en esa región del corazón de África. Inadaptado en Paris, Gaby está preparando su retorno a su país de nacimiento. “Me obsesiona ese retorno, lo pospongo indefinidamente. Tengo miedo a encontrarme con verdades enterradas, con pesadillas dejadas en el umbral de mi país natal. Durante la noche, en sueños; de día, con el pensamiento; hace veinte años que regreso a mi barrio, a aquel tiempo suspendido en el que vivía feliz con mi familia y mis amigos”.

Y esa infancia feliz, violentamente truncada, es la que Gaby narra en el libro. Con diálogos fluidos, variedad de personajes y de manera divertida y amena, cuenta cómo juega con sus amigos, muchos de ellos mestizos de padre francés, roba mangos en los jardines vecinos, se baña en el río al atardecer, empieza a fumar y tomar sus primeras cervezas a escondidas, descubre la pasión por la lectura a través de una extravagante vecina griega… Siempre desde una situación privilegiada por la posición económica de su padre y su vida en una buena zona de la capital Buyumbura. Un paraíso que empieza a romperse con la separación de sus padres y queda hecho pedazos por el brutal estallido de violencia y odio que acaba por impregnarlo y destruirlo todo.

El relato de “El jacarandá”, un árbol que tiene un valor simbólico en el libro, se sitúa cronológicamente después de “Pequeño país” y empieza prácticamente donde este termina. El narrador es ahora Milan, un adolescente que vive en París, con su padre francés y su madre ruandesa. En 1994 la familia contempla las imágenes del genocidio tutsi por televisión y poco después acoge en su casa durante unos días a un joven pariente de la madre que, procedente de Ruanda, llega a París malherido y cansado. En Milan se acrecienta el interés por Ruanda y por conocer a la familia de su madre, pero esta se niega rotundamente a hablar del tema. Sin embargo, cuando unos años después ella tiene que viajar a Ruanda por unas gestiones, Milan consigue acompañarla. El viaje, que repetirá con frecuencia en los años siguientes, supondrá una experiencia profunda y transformadora para el joven. Encontrará variados amigos y familiares, vivirá la animada noche de Kigali, visitará el idílico lago Kivu y conocerá los esfuerzos de la sociedad ruandesa por superar el trauma y cerrar las profundas heridas que dejó la desgarradora tragedia del genocidio.

Aunque pueden leerse de manera independiente, la lectura de ambas permite obtener una visión más amplia y complementaria y abarcar un mayor periodo de tiempo. “Pequeño país” y “El jacarandá” son dos magníficas novelas breves, que se leen casi de un tirón, escritas con una prosa directa, de frases cortas, y con una elegancia, calidez y sensibilidad exquisitas. Tras convertirse en un verdadero fenómeno literario en Francia, veremos si Gaël Fade continúa por la línea temática iniciada o aborda nuevos territorios narrativos.

“Pequeño país” y “El jacarandá”. Gaël Faye. Salamandra. 2018 y 2025. 224 y 256 páginas



domingo, 11 de enero de 2026

"LA LISTA DE LOS SIETE", AVENTURAS Y MISTERIO EN LA INGLATERRA VICTORIANA

Aunque se dedicó a la escritura profesional desde muy joven, Mark Frost (Nueva York, 1953) se dio a conocer internacionalmente como creador, junto a  David Lynch, de la  serie televisiva “Twin Peaks”, que obtuvo un enorme éxito de audiencia en España en 1990. Antes había estudiado interpretación, dirección y dramaturgia y se trasladó a Los Ángeles, donde comenzó su trabajo en televisión, escribiendo guiones para series como “El hombre de los seis millones de dólares” y “Canción triste de Hill Street”. Autor de thrillers como “Segundo objetivo” (2009) y de la saga de libros juveniles “The Paladin Prophecy”, Frost publicó en 1993 su primera novela, “La lista de los siete”, una obra de culto que ahora la exquisita editorial Impedimenta publica en nuestro país con traducción de Alberto Coscarelli. A esta novela le siguió en 1995 “The Six Messiahs” (“Los seis mesías”), que Impedimenta anuncia que va a editar aquí próximamente.

“La lista de los siete” es una trepidante novela de misterio y aventuras, ambientada en la Inglaterra victoriana de finales del siglo XIX. Su protagonista es Arthur Conan Doyle, el creador del famoso detective londinense Sherlock Holmes. Aquí Doyle es un joven médico, a punto de cumplir los veintiséis años,  procedente de Edimburgo y licenciado en Cirugía, que vive en un humilde alojamiento de un viejo edificio de un barrio de Londres. Aficionado al espiritismo, muy de moda en esa época, pero a la vez preocupado por los numerosos fraudes y engaños que se dan en ese mundo, Doyle, que ya muestra vocación literaria aunque aún tardará en crear su famoso detective, ha escrito un libro de ficción, ofrecido a varias editoriales londinenses, en el que aparece una siniestra hermandad que pretende controlar el mundo con la ayuda de los espíritus malignos.

El día de Navidad de 1884, el joven médico es invitado a una sesión de espiritismo en una casa del East End londinense. La reunión da un giro macabro y dos personas son brutalmente asesinadas. Doyle consigue escapar gracias a un enigmático personaje que dice llamarse Jack Sparks y ser una agente secreto de la reina de Inglaterra. Sparks es un ser extraordinario, maestro de la deducción lógica y de una cultura, agudeza y valentía excepcionales. Le cuenta a Doyle que, debido a su libro, ha sido marcado como objetivo por una siniestra secta satanista conocida como la Hermandad Oscura, de la que ambos consiguen localizar en sus indagaciones una lista con sus siete integrantes. A partir de ahí se inicia una batalla frenética desde las calles y los sótanos de Londres hasta las ruinas de una vieja abadía situada en el brumoso y nevado norte del país. En ella, Doyle y Sparks, con sus eficaces ayudantes Larry y Barry, van a tener que enfrentarse a poderosas amenazas tanto humanas como sobrenaturales.

Además del protagonista Conan Doyle, que vivirá un proceso de aprendizaje vital acelerado y hasta experimentará su despertar amoroso con la joven y decidida actriz de teatro Eileen Temple, hay otros personajes reales que aparecen en el libro de manera secundaria. Por un lado, la famosa ocultista, teósofa y médium rusa afincada en Londres, Madame Blavatsky; y por otro, el escritor Bram Stoker, autor de la novela “Drácula” y que aquí aparece como gerente del legendario actor Henry Irving y su importante compañía teatral. También encontramos al príncipe Alberto Víctor Edward, duque de Clarence, miembro de la familia real británica y segundo en la línea de sucesión al trono, de vida algo disoluta y de inteligencia y capacidades bastante limitadas. Hasta la propia reina Victoria tiene su momento de aparición en la novela.

“La lista de los siete” es una novela muy cinematográfica, con una esmerada ambientación en el Londres y la Inglaterra finiseculares de espíritu victoriano. Calles adoquinadas y neblinosas en las que refulgen las lámparas de gas y resuenan los cascos de los caballos de los misteriosos carruajes que van y vienen, trenes con locomotoras de carbón, pasadizos tenebrosos y oscuros que nadie sabe a dónde conducen y que parecen habitar seres monstruosos y escurridizos, ruinas de abadías medievales que se recortan en noches brumosas y nevadas, aterradoras gárgolas que pueden cobrar vida, sociedades ocultistas con siniestros planes de dominio… Una sugerente mezcla de misterio y fantasía con evidentes ecos de las novelas protagonizadas por Sherlock Holmes y los relatos de Edgar Allan Poe. Narrado con un ritmo muy visual, progresivamente acelerado, unos diálogos inteligentes e iluminadores y una intriga bien dosificada que se mantiene sin tregua hasta el final del libro. Y unos personajes variados y abundantes sobre los que destacan dos inolvidables: el propio Conan Doyle, más inexperto, vacilante y dubitativo por su juventud, y Jack Sparks, maestro de la deducción lógica y racional a través de la minuciosa y aguda observación, un émulo aventajado del “futuro” Sherlock Holmes.

Una novela de aventuras y misterio de esa estirpe decimonónica clásica, victoriana, romántica y algo gótica, una lucha decisiva entre el bien y el mal, que no se puede dejar de leer y se disfruta mucho.

“La lista de los siete”. Mark Frost. Impedimenta. 2025. 432 páginas