domingo, 4 de octubre de 2026

"LA VIDA EN EL CAMPO": EL VERISMO DE GIOVANNI VERGA

Editorial Periférica reedita el primer libro de relatos de uno de los grandes escritores de la literatura italiana, ambientados en la Sicilia mísera del siglo XIX

Giovanni Verga (Catania, 1840 – 1922) es uno de los grandes escritores de la literatura italiana. Perteneciente a una familia de nobles terratenientes sicilianos, su narrativa se incluye en una corriente del realismo que se caracteriza por su verosimilitud y crudeza y fue conocida en su momento como verismo. El verismo tiene muchas coincidencias con el naturalismo creado por Emile Zola, de quien Verga fue coetáneo, aunque no adopta el determinismo social ni genético y acentúa los aspectos más fatalistas. Verga no juzga a sus personajes, describe la pobreza y la lucha por la supervivencia de los pescadores, los campesinos, los pastores o los mineros sicilianos, los hace hablar en su dialecto, los presenta como víctimas de sus pasiones más primarias y los muestra como aferrados a su terruño, como “ostras pegados a las rocas”. Su mejor y más conocida novela es “Los Malavoglia”, que fue publicada en 1881 y cuenta la historia de una familia de pescadores sicilianos. En sus primeras ediciones en español fue traducida, no muy acertadamente, como “Los Malasangre” (la recuerdo como una de mis lecturas de juventud que más me impactaron), aunque las ediciones más recientes han mantenido su título original  italiano. La novela inspiró la película “La tierra tiembla”, dirigida por Luchino Visconti en 1948. El libro de relatos “La vida en el campo” (1880) supone el descubrimiento narrativo de Sicilia y el primer libro verista de Giovanni Verga. Editorial Periférica la editó en castellano en 2008 y, tras su éxito, este año la ha reeditado con nueva portada y con la misma excelente traducción de Hugo Bachelli.

Esta edición de “La vida en el campo” se compone de los ocho cuentos o relatos breves de su edición original de 1880. Todos transcurren en la isla de Sicilia, en la segunda mitad del siglo XIX. Con este libro, Giovanni Verga inicia su andadura por el llamado verismo y describe la lucha por la vida de las gentes pobres de la Sicilia rural, marcada por el hambre, el clasismo, la injusticia, las pasiones posesivas, los celos y unos códigos de honor atávicos de consecuencias trágicas y de los que no se puede escapar. Como las vidas de sus personajes, los finales de los relatos de Verga no suelen ser felices. Los presagios fatalistas van impregnando progresivamente las narraciones desde sus inicios. Son historias de vencidos, que ya están condenados desde antes de nacer, pero que luchan contra las adversidades de sus trabajos en el campo, en el mar o en la mina, aferrados a su isla y a su destino hostil.

El libro se abre con “Fantasía” (Fantasticheria), una carta del narrador a una amiga que al ver desde la ventanilla del tren un pintoresco pueblo de pescadores siciliano decide que le gustaría pasar un mes allí. Cuando un tiempo después ambos visitan el pueblo, la dama vio la verdadera realidad del lugar y se marchó al día siguiente. Le sigue “Jeli, el potrero” (Jeli il pastore), la vida de un chico sin padres que solo sabe de caballos y se alquila como pastor a los propietarios de la zona. Está enamorado de Mara, una muchacha que le corresponde, pero que acaba casándose con un campesino con tierras porque Jeli no tiene nada. El protagonista de “Malospelos” (Rosso Malpelo) es un joven pelirrojo (en Sicilia un signo de maldad), al que todos insultan y pegan. Tras la muerte de su padre, sepultado en una mina, él sigue trabajando en ella y se vuelve cada vez más cruel, vengativo y temerario. “Nobleza rústica” (Cavalleria rusticana) es otra historia de amor y celos, resueltos mediante el ancestral código del duelo entre pretendientes. En este relato (sobre todo en la adaptación teatral del propio Verga) se basó la famosa opera que Pietro Mascagni estrenó en 1890 y que en España es conocida como “Caballería rusticana”, con una traducción errónea, pues el término italiano “cavalleria” significa “código entre caballeros”. “La loba” (La lupa) es un impactante relato sobre una apasionada mujer madura que se enamora de un mozo al que obliga a casarse con su hija para poder tenerlo cerca. “La amante de Malahierba” (L'amante di Gramigna) cuenta la historia de una mujer que se enamora de un bandolero al que se une y sigue en sus andanzas y desventuras. “Guerra de santos”  (Guerra di santi) es una sátira brutal sobre dos pueblos vecinos cuyos habitantes se pelean fieramente por ver cuál de sus respectivos santos patronales (San Roque y San Pascual) tiene más poder y hace más milagros. Cierra el libro “Calzonazos” (“Pentolaccia”), que es el mote de un pobre hombre al que su mujer engaña con un joven del pueblo.

Como ha escrito Andrés Trapiello, “la brevedad de estos relatos y el aire poético con que viste la mayor parte de ellos permiten a Verga no cargar las tintas”. “Son de una sobriedad modernísima, borgiana (Borges, que prologó y tradujo algunos de sus relatos, fascinado por el oído del siciliano para reproducir el habla de la gente, lo admiraba de veras; no en vano le debe también su dominio en sugerir más que mostrar, abriendo los finales a la interpretación del lector)”. Giovanni Verga es un clásico atemporal de la literatura italiana y hay que agradecer a editorial Periférica la reedición de este magnífico libro de relatos.

“La vida en el campo”. Giovanni Verga. Editorial Periférica. 2026. 152 páginas  

     

domingo, 20 de septiembre de 2026

"LA LUNA DE GABRIEL": EL ESCRITOR QUE SE FUE CONVIRTIENDO EN ESPÍA

En su nueva novela, el británico William Boyd construye una sólida historia de espías, amor y traumas de infancia ambientada en la Guerra Fría

William Boyd nació en Acra, la capital de Ghana, en 1952. Sus padres eran escoceses que se trasladaron al país africano en 1950. Su padre, doctor especializado en medicina tropical, fue nombrado director de la clínica de salud de la Universidad de Ghana y su madre trabajó como profesora. A comienzos de los 60, la familia se trasladó a Nigeria, donde fueron testigos de la guerra de Biafra. Boyd estudió en su infancia en Ghana y Nigeria y cuando tenía nueve años fue enviado a un colegio de Escocia. Luego cursó estudios en las universidades de Niza y Glasgow y obtuvo el doctorado en Literatura Inglesa en Oxford. Mientras ejercía la docencia publicó su primera novela, “Un buen hombre en África”, y desde entonces se dedicó plenamente a la creación literaria. Es autor de casi una veintena de novelas, varias colecciones de relatos cortos, un par de libros de no ficción, una obra de teatro y guiones televisivos y cinematográficos. Varias de sus obras se han adaptado a la televisión. Ha sido galardonado con numerosos premios y es miembro de la Real Sociedad de Literatura británica y oficial de la Orden de las Artes y las Letras francesas. Está casado con una conocida editora y guionista y vive entre su casa de Chelsea, en Londres, y su granja viñedo del suroeste de Francia. Tras sus últimas novelas “Trío” (2020) y “El romántico” (2022), Alfaguara ha publicado recientemente en España “La luna de Gabriel”, con traducción de Laura Martín de Dios.

“La luna de Gabriel” es, sobre todo, una novela de espías. Admirador declarado de Ian Fleming, a cuyo personaje cinematográfico (el agente secreto 007) hizo protagonista de su novela “Solo” (2013), William Boyd ha abordado la temática de espías en algunas de sus mejores obras, como “Sin respiro” (2006) y “Esperando el alba” (2013). En este aspecto, se inscribe en una larga tradición de brillantes escritores británicos (Graham Greene, Somerset Maugham, Kingsley Amis, Muriel Spark…) que han realizado inmersiones en la novela de espionaje. Otro de sus motivos literarios más o menos recurrentes es colocar a seres comunes y corrientes en situaciones extraordinarias y complicadas, en ocasiones enviándolos al extranjero, fuera de su ámbito británico habitual. Todos estos elementos, y algunos más, se conjugan magistralmente en “La luna de Gabriel”, una novela ambientada a principio de la década de los 60, en plena Guerra Fría entre el bloque occidental capitalista, liderado por Estados Unidos, y el bloque oriental comunista, liderado por la Unión Soviética.

En este caso, el protagonista es Gabriel Dax, un joven escritor londinense de literatura de viajes que, en 1960, se encuentra en la recién creada República Democrática del Congo buscando documentación para uno de sus libros. Allí se le presenta la oportunidad de entrevistar a Patrice Lumumba, el nuevo presidente del país, que le confiesa que teme por su vida. Unos meses después, Lumumba es derrocado y fusilado por sus adversarios y las cintas guardadas de aquella entrevista se convierten en un objeto muy codiciado. A la vuelta de ese viaje, Gabriel conoce a Faith Green, una mujer fría y calculadora, que trabaja para el M16, el servicio secreto británico. Ella no le pregunta por las cintas, pero le irá pidiendo pequeños encargos en diversos lugares del mundo (España, Polonia…), que Gabriel va aceptando por su aparente poco peligro, su pasión por viajar y la buena remuneración económica que suponen. Y por la creciente atracción y dominio que ejerce sobre él esa misteriosa y fascinante mujer. Poco a poco, el joven escritor se irá viendo atrapado en el laberíntico mundo del espionaje internacional del que le va a resultar difícil salir.

Gabriel Dax es un personaje complejo y literariamente bien logrado. Además de su progresiva abducción por Faith y su telaraña de espionaje, la novela cuenta otros aspectos de su vida: su relación inestable y sexualmente gratificante con la joven Lorraine, su infructuosa lucha contra un ratón invasor de su cocina y, sobre todo, un trauma de la infancia que ha condicionado su vida. Cuando Gabriel era niño, sobrevivió milagrosamente al incendio de su casa en el que murió su madre. Ese hecho le provoca pesadillas, un insomnio crónico y un sentimiento de culpa por creer que el fuego fue provocado por una lamparilla en forma de luna que tenía en la mesilla de su habitación. Para intentar superar ese trauma, Gabriel asiste a sesiones terapéuticas con la doctora Katerina Haas, supuesta discípula de Freud, y comienza a revisar las investigaciones sobre el incendio en el que perdió a su madre.

William Boyd tiene una magistral habilidad para convertir historias complejas en lecturas que, sin perder un ápice de calidad literaria, siempre resultan interesantes y amenas para el lector. “La luna de Gabriel” es la primera entrega de una trilogía. Su continuación, “The Predicament”, ya ha sido publicada en Reino Unido. Esperemos que no tarde mucho en ser editada en nuestro país. 

“La luna de Gabriel”. William Boyd. Alfaguara. 2026. 336 páginas.

domingo, 6 de septiembre de 2026

DESCENSO A LOS INFIERNOS DE LOS BAJOS FONDOS MEXICANOS


En su nueva novela, “Amor sicario”, Yasmina Khadra narra una historia de amor y violencia en el mundo del narcotráfico y la prostitución de Ciudad Juárez

Yasmina Khadra es en realidad Mohammed Moulessehoul (Kenadsa, Argelia, 1955), un ex comandante del ejército argelino que publicó sus primeros libros con su nombre de pila, pero que, en sus años como militar, decidió utilizar un pseudónimo femenino para evitar la censura previa del ejército de su país. Eligió el nombre de su mujer, que significa “jazmín verde”, como homenaje a las mujeres argelinas que “mantienen una llama de esperanza en un país desesperado”. En el año 2000, abandonó el ejército y reveló su verdadera identidad como escritor. Se trasladó a Francia, escribe sus libros en francés y es uno de los escritores francófonos más vendidos en el mundo. Ha publicado más de treinta novelas (algunas de gran éxito como “Las golondrinas de Kabul”, “El atentado” o “Lo que el día debe a la noche”) que han sido traducidas a más de cincuenta idiomas y llevadas al cine, el teatro o el cómic. Ha tratado temas como la violencia y el integrismo islámico, los problemas de Argelia y Oriente Medio, la situación de la mujer en el mundo árabe o asuntos universales como el destino, la culpa, el amor y la complejidad de la condición humana. Actualmente vive entre París, Argelia y Alicante, donde pasa largas temporadas. Ha recibido numerosos galardones y, en nuestro país, el pasado año le fue concedido el Premio Pepe Carvalho de novela negra. También vivió un tiempo en México, donde ha ambientado su última novela, “Amor sicario”, editada recientemente en España por Alianza Editorial, con traducción de Wenceslao Carlos Lozano.

“Amor sicario” es una cruda novela negra sobre amor y violencia. El título de la edición española aúna esa doble temática, aunque el de su versión original francesa sea “Pour l’amour d’Elena”. El relato está ambientado en México y, casi en su totalidad, en la fronteriza Ciudad Juárez, una de las urbes más violentas del mundo. Está narrado en primera persona por Diego, un muchacho que vive en Recinto de Trinidad, un pequeño pueblo del México rural y profundo, un lugar pobre, de viejos y supersticiones, donde el tiempo parece detenido y los jóvenes, atraídos por el dinero fácil y la proximidad de Estados Unidos, emigran al norte para no volver. Diego, un chico inteligente y sensible al que le gusta leer, es huérfano, al cuidado de un tío y un primo que viven con las estrecheces propias del lugar, pero feliz por el amor correspondido que siente por Elena, su novia desde la infancia. Un día, Elena es violentada a las afueras del pueblo en su presencia y Diego queda paralizado sin saber reaccionar. Al cabo de un tiempo, Elena desaparece misteriosamente y en el pueblo se dice que ha sido raptada por Osorio, otro joven del lugar que emigró a Ciudad Juárez y vuelve de vez en cuando alardeando de triunfador. Para aclarar la situación y aliviar la angustia de las madres de Elena y Osorio, Diego y su primo mayor y protector, al que siempre se le llama Ramírez, parten hacia Ciudad Juárez. Tras las peripecias del viaje, ambos serán engullidos por los bajos fondos de la gran urbe y atrapados por las violentas redes del narcotráfico en las que medran, pero de las que ya no podrán escapar. Sin embargo, Diego nunca deja de pensar en Elena ni de buscarla desesperadamente.

Como se explica en su guía de lectura, la novela es un verdadero descenso a los infiernos de los bajos fondos de Ciudad Juárez: “‘Amor sicario’ puede leerse como la crónica de un descenso: de la promesa juvenil a la cloaca del narco, del chico que soñaba con ser periodista al hombre que mata a un adolescente en un callejón. La novela acompaña a Diego en cada peldaño: su primer viaje en camiones destartalados, la primera noche en un hotel de paso, el primer cadáver torturado ante sus ojos, el primer disparo, la primera bala que recibe él mismo. No hay épica ni redención fácil: lo que se ofrece al lector es un tour íntimo por la maquinaria del horror, visto desde el punto de vista de alguien que nunca quiso ser héroe ni villano. Esa mirada —culpable, asqueada, a veces fascinada— convierte ‘Amor sicario’ en algo más que una historia de narcos: en una reflexión sobre qué nos hace cruzar ciertas líneas… y si es posible volver después de haberlas cruzado."

En esa progresiva degradación que sufre Diego, solo permanece puro el amor que siente por Elena, aunque contaminado en buena parte por el sentimiento de culpa de su masculinidad herida y el deseo de reparar su pasada cobardía. En una narración trepidante, el lector pasa del pueblecito rural a la gran urbe, descrita con su ritmo despiadado, con los nombres de sus antros, prostíbulos, calles y barrios. Y con un desfile de personajes casi todos ellos violentos y sin más afán que el poder y el dinero: “el Osorio fanfarrón, que vive de apariencias y destruye vidas; Cisco, que convierte el honor en coartada para el asesinato; Ramírez, que abraza el cinismo y la ambición; los chavales de las bandas, que solo conocen la hombría a través de las armas” y cuyas vidas no valen nada; o Maribel, destruida por la prostitución y la droga. “Amor sicario” es una novela realista, dura y descarnada, que demuestra una vez más por qué Yasmina Khadra es uno de los grandes novelistas de nuestro tiempo. 

“Amor sicario”. Yasmina Khadra. Alianza Editorial. 2026. 264 páginas

domingo, 23 de agosto de 2026

"LA HIJA DEL GRAN INVIERNO", UN VIAJE A GROENLANDIA Y EL GRAN NORTE

La escritora francesa Isabelle Autissier recrea la vida de Arnarulunguaq, una pionera mujer inuit que participó en la expedición ártica de Rasmussen entre 1921 y 1924

Isabelle Autissier (París, 1956) es una navegante, divulgadora y escritora francesa que alcanzó fama mundial cuando en 1991 se convirtió en la primera mujer que dio la vuelta al mundo en un velero en solitario. Estudió Ingeniería Agrícola y, tras su exitosa carrera como regatista, dedica ahora su tiempo a la defensa del medioambiente y la escritura. Ha publicado ensayos y narraciones sobre navegación y en 2015 fue finalista del Premio Goncourt con la novela “De repente solos”, que narra la lucha por la vida de una pareja varada en una isla cerca del cabo de Hornos. “La hija del gran invierno” se publicó con enorme éxito en Francia en 2025. Ahora, la magnífica editorial Nórdica, que acaba de cumplir veinte años, la publica en nuestro país con traducción de Íñigo Jáuregui.

“La hija del gran invierno” cuenta la vida de Arnarulunguaq (“mujer fuerte o poderosa”), una mujer inuit de la aldea de Uunmmannaq (actual Qaanaaq), situada en las costas noroccidentales de Groenlandia. Tras la muerte prematura del padre, desaparecido buscando caza, estuvo a punto de ser sacrificada por su madre que, siguiendo un ritual ancestral inuit de supervivencia, estaba dispuesta a matar a su hija de ocho años para garantizar la salvación del resto de la familia. Su hermano varón impidió su sacrificio y ella siempre consideró que había nacido dos veces. Con trece años se casó a la manera inuit con un joven y valiente cazador que la dejó viuda al cabo de pocos años. Cuando Knud Rasmussen llegó a Uummannaq, que rebautizó con el nombre de Thule, Arnarulunguaq consiguió ser incluida en la llamada Quinta Expedición de Thule, la más importante de las realizadas por el famoso explorador, investigador y antropólogo danés. Un largo viaje polar en trineo de más de dieciocho mil kilómetros por el Paso del Noroeste desde Groenlandia hasta el estrecho de Bering y Alaska, entre los años 1921 y 1924. Solamente Rasmussen, Arnarulunguaq y otro inuit apodado Miteq (“el pato”) culminaron el itinerario completo y regresaron a Groenlandia después de atravesar en tren Estados Unidos desde Seattle a Nueva York. Tras su extraordinaria aventura, esta excepcional mujer inuit murió de tuberculosis con treinta y nueve años en 1933. El rey de Dinamarca la condecoró con la Medalla de Plata al Mérito y, en la actualidad, hay un memorial erigido en su honor en Nuuk, la capital de Groenlandia.

Aunque aparecen unos cuantos personajes secundarios, el más importante después de Arnarulunnguaq es Knud Rasmussen. Hijo de padre danés y madre groenlandesa, el famoso explorador fue un hombre extrovertido y simpático, que antes de dedicarse a las exploraciones polares fue actor y cantante lírico. Siempre se sintió fascinado por las costumbres de los pueblos árticos. En 1910, estableció una base comercial, la Thule Trading Station, en Qaanaaq (cabo de York, Groenlandia), que sirvió de punto de partida para las conocidas como expediciones de Thule. Casado con una danesa que le esperaba en Copenhague tras sus largos viajes, mantuvo una intensa relación con Arnarulunnguaq, aunque con ciertas distancias racistas y clasistas respecto a los entonces llamados esquimales (hoy inuit) propias de la época.

“La hija del gran invierno” es también casi un estudio etnológico sobre la cultura y las costumbres de los inuit. Muestra la vida dura y llena de privaciones de estos pueblos de cazadores y pescadores, y su relación indispensable con una naturaleza hostil, marcada por la dureza del clima —tormentas, ventiscas, frío extremo—, la caza y las supersticiones ancestrales. Y de cómo la llegada de Rasmussen y los daneses introdujo el comercio —fusiles, café, alcohol, tabaco, hachas, tazas de loza, bolsas de agua caliente, jabones, camisas…—, transformó los hábitos de la comunidad y despertó una incipiente e inédita codicia en un pueblo acostumbrado a la escasez más elemental. El descubrimiento de las grandes ciudades estadounidenses, con sus trenes, automóviles o rascacielos, supone para Arnarulunnguaq una sorpresa mayúscula y el primer contacto con un mundo cuya existencia la comunidad inuit desconocía por completo. También aprendemos que la lengua de los inuit es de las llamadas aglutinantes, es decir que permite juntar varias palabras —sustantivos, adjetivos, prefijos y sufijos— en una sola palabra, que puede acabar siendo extremadamente larga.

El libro se inicia con un mapa de la Quinta Expedición de Thule y se cierra con un pequeño álbum de fotografías en blanco y negro de sus protagonistas. Con una sólida base histórica —veteada de licencias narrativas que la hacen entretenida y amena—, y con una prosa sobria, precisa y elegante, Isabelle Autissier ha rescatado del olvido la asombrosa vida de Arnarulunguaq, una mujer extraordinaria que merece ser recordada y conocida por el gran público.

“La hija del gran invierno”. Isabelle Autissier. Editorial Nórdica. 2026.184 páginas.


domingo, 9 de agosto de 2026

"INVENTARIO DE LO QUE QUEDA CUANDO EL BOSQUE ARDE", UNA NOVELA SOBRE EL DOLOR Y LA PÉRDIDA

El escritor italoestadounidense Michele Ruol retrata, con conmovedora delicadeza y originalidad, el duelo de unos padres tras la muerte de sus dos hijos

Aunque Michele Ruol nació circunstancialmente en Chicago en 1986, sus padres son italianos y regresaron a su país de origen cuando él tenía un año. Médico anestesista de profesión, reside en Padua y escribe sus obras en italiano. Ha publicado diversos relatos en revistas literarias y en antologías colectivas y destaca también como dramaturgo. En 2018 ganó el Premio Hystrio Escritura de Escena y fue uno de los autores seleccionados para el Network Drammaturgia Nuova. “Inventario de lo que queda cuando el bosque arde” es su primera novela y ha obtenido un gran éxito de crítica y público en su país. Ha sido traducida a varios idiomas y en España ha sido publicada, ya va por la segunda edición, por Siruela en su colección Nuevos Tiempos, con traducción de Natalia Zarco. 

“Inventario de lo que queda cuando el bosque arde” es una novela sobre la pérdida y el dolor. Narra el duelo de unos padres tras la muerte de sus dos hijos en un accidente de coche, que se produce durante un gran incendio. Los cuatro personajes principales no tienen nombre de pila. Son llamados Padre, Madre, Mayor y Menor. El relato tiene una estructura muy original. Se divide en 99 capítulos muy cortos, cada uno de ellos encabezado por la referencia a algún objeto que evoca los momentos de la vida en común de la familia. Objetos que se agrupan en dos espacios: la casa (recibidor, cocina, salón, terraza, habitación de Menor, pasillo, habitación de Mayor, trastero, baño, dormitorio de matrimonio, garaje) y el automóvil (maletero, habitáculo, techo). El primero de los objetos que aparecen en el libro es un marco de plata 15 x 22 cm: “La foto de los chicos en la mesita del recibidor es la misma que se ha usado para la lápida”.

 La novela cuenta la vida de la familia durante los veinte años anteriores y los veinte posteriores al accidente que arrebató la vida a los dos jóvenes. Sin un orden cronológico lineal, dando saltos en el tiempo de una manera aleatoria. Así lo explica el novelista en una entrevista reciente: "La tragedia ya ha ocurrido al inicio, me interesa el recorrido que hacen estos personajes. Partimos de la tragedia para entender qué les sucede después. No tienen nombre porque quería, de algún modo, contar algo que fuese universal. Todos somos hijos y, eventualmente, somos madre y padre. Estos roles no son neutros, sino que son nombres que identifican funciones y que conllevan una serie de derechos y deberes muy codificados en la sociedad y en la familia".

La familia tiene los roles asignados a la manera tradicional y algo estereotipada: Madre lleva el peso de la casa y Padre se refugia en el trabajo, más aún, si cabe, tras la tragedia. Madre intenta trabajar fuera de la casa, pero a Padre no le parece bien. El duelo parece recluir a cada uno aún más en su mundo y ahondar en su incomunicación, pero también se va vislumbrando un renacer de la esperanza y un afán de reconstrucción familiar con sus crisis y altibajos. En cualquier caso, Padre y Madre son conscientes de que el dolor no puede borrarse y que, como mucho, puede transformarse, dándole formas nuevas. “Hay quien dice que el tiempo lo cura todo. Madre no estaba para nada de acuerdo. Hay cosas que no se curan jamás, pensaba lavándose las manos sucias de tierra; lo único que hace el tiempo es permitir nuevos brotes a quien tiene la paciencia de esperar”.

La novela está narrada con una prosa seca y limpia, depurada de lo superficial e innecesario, en un estilo austero, alejado de cualquier sensacionalismo o tentación de hacer del dolor un espectáculo. Así lo ha expresado el propio escritor haciendo a la vez mención a una de sus principales influencias literarias: “Me siento especialmente en deuda con Ágota Kristóf, que narra la tragedia de la guerra con un lenguaje extremadamente seco y una dureza que nunca cae en el sentimentalismo. Admiro a quien logra contar tanto usando pocas palabras y habla de una tragedia sin buscar la lágrima fácil. Yo he dejado hablar a los silencios, al vacío. De hecho, hay algunas páginas que están en gran parte en blanco, reflejando todo este peso del silencio que, de alguna manera, los personajes se llevan consigo".

Publicada en Italia en una editorial modesta, el inesperado éxito internacional de “Inventario de lo que queda cuando el bosque arde” ha sorprendido a su propio autor, hasta ahora escritor y dramaturgo aficionado, que confiesa sentir una cierta presión en la necesidad de escribir una segunda novela. Veremos qué resulta de ello, porque con su obra de debut ha puesto el listón bastante alto ante las expectativas creadas. Mimbres y habilidades literarias parece que no le faltan. Estaremos a la espera.

“Inventario de lo que queda cuando el bosque arde”. Michele Ruol. Siruela. 2026. 248 páginas.


domingo, 26 de julio de 2026

"ÚLTIMA ESCALA": VIDA, TRIUNFO Y MUERTE DE ENRIQUE GRANADOS


 Marta San Miguel publica, como recuerdo y emotivo homenaje, una biografía novelada del gran músico español, muerto trágicamente en el mar en 1916

Marta San Miguel (Santander, 1981) publicó en 2022 su primera novela “Antes del salto” y es también autora de los poemarios “Meridiano” (2010) y “El tiempo vertical” (2015) y de la crónica “Una forma de permanencia” (2019), que trata sobre el Racing de Santander. En 2018, quedó finalista del Premio Cosecha Eñe de Relato. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Navarra, trabajó durante veinte años en “El Diario Montañés” y actualmente colabora en programas radiofónicos como “Hoy por Hoy”, “Las Mañanas de RNE” y “Herrera en COPE”, y es columnista en los periódicos del Grupo Vocento. Recientemente, acaba de publicar “Última escala”, su segunda novela, editada, como la primera, por Libros del Asteroide.

“Última escala” es una novela basada en la vida del pianista y compositor Enrique Granados, reconocido músico y pedagogo español, nacido en Lérida en 1867 y muerto en el Canal de la Mancha el 24 de marzo de 1916. El episodio más conocido de la biografía de Enrique Granados es su trágica muerte en el mar durante la Primera Guerra Mundial. Este hecho quedó grabado en la memoria de la joven estudiante Marta San Miguel y es el punto de partida de su libro. Enrique y su mujer Amparo regresaban de un viaje a Estados Unidos, donde el músico había estrenado con gran éxito su obra “Goyescas” en el Metropolitan de Nueva York. Una invitación de última hora del presidente Wilson para que tocara en la Casa Blanca le obligó a cambiar las fechas de su vuelta a España. Cuando el barco Sussex, que había salido de Londres, cruzaba el Canal de la Mancha y se encontraba a poca distancia de la costa francesa, fue alcanzado por un torpedo lanzado por un submarino alemán. Al parecer, Enrique y Amparo iban en dos botes salvavidas distintos. Cuando el músico vio que su mujer caía al mar, él se lanzó a intentar salvarla, aunque tenía pánico al agua y no sabía nadar. Según contaron algunos testigos, la pareja murió ahogada en las aguas del océano, fundida en un abrazo.

A partir de este trágico suceso, que ocupa el primer capítulo, la novela vuelve atrás y sigue un recorrido cronológico lineal por la vida del músico leridano. Su padre era militar en Cuba y su madre santanderina. En la isla caribeña nacieron sus tres primeros hijos;  Enrique, el cuarto, vino al mundo en la capital ilerdense, donde su padre había sido destinado antes de ser enviado a Canarias. Muy pronto se trasladaron a Barcelona, donde el enfermizo joven estudió música, hizo sus primeros pinitos actuando en algunos cafés de la ciudad y dio clases particulares de piano. Gracias al mecenazgo del empresario Eduardo Conde, pudo realizar una estancia de dos años en París, un periodo determinante en su formación musical. En 1892, Granados se casó con la barcelonesa Amparo Gal, a la que los compañeros del músico llamaban “Amparo del maestro”. Ella fue un soporte fundamental para su marido, un hombre muy desorganizado y nervioso, que basculaba entre el entusiasmo desmedido y la depresión. El matrimonio tuvo seis hijos y, pese al éxito musical y el trabajo de Enrique como profesor, siempre sufrió apuros económicos. Paradójicamente, fue en su estancia en Estados Unidos cuando ganó suficiente dinero para saldar sus deudas y poder dedicarse por entero a la música. La muerte lo sorprendió, a punto de cumplir los cincuenta años, en la cima de su carrera musical y en la desahogada situación económica que siempre había anhelado alcanzar. Tras su rotundo éxito en Nueva York, Granados, ajeno a su inminente muerte, había escrito en su cuaderno: “Toda mi alegría actual es más por lo que ha de venir que por lo hecho hasta ahora”.

A la voz narradora principal, que relata en tercera persona la biografía de Granados, se une una segunda voz, la de la autora que se documenta y sigue las huellas de su legado, principalmente en la ciudad de Barcelona. Y que también reflexiona, en ocasiones en tono poético, sobre el poder de la música y el arte. En cursiva aparecen las citas testimoniales del propio Granados “recogidas de su diario personal o de sus cartas o de los libros que escribieron sobre él quienes le conocieron”. Son muchos los músicos que aparecen en el libro y con los  que tuvo alguna relación: Isaac Albéniz, Pau Casals, Ricardo Viñes, Manuel de Falla, Joaquín Turina o Joaquín Malats, entre otros. Granados logró fusionar el sonido tradicional de la música popular española con el clasicismo más virtuoso y depurado. En esta cita puede resumirse su concepción personal de la música: “Podría haber ganado riquezas con música barata. Yo he querido ser conocido por obras serias o no serlo en absoluto. He dado clases durante veinte años en vez de hacer música comercial. Y en esas lecciones he sacrificado mi salud, pero he preservado mi arte”. Al final del libro hay un código QR que permite descargar una lista de reproducción de la música del maestro.

El agua tiene una gran presencia en la novela y, curiosamente, sufriendo el músico una aguda hidrofobia y habiendo muerto ahogado, uno de sus hijos y un nieto fueron posteriormente destacadas figuras de la natación española. Marta San Miguel ha rendido un emotivo homenaje a la memoria de un artista exquisito, que tuvo en vida un gran reconocimiento internacional y que en nuestro país tal vez no ha sido recordado como merece. 

“Última escala”. Marta San Miguel. Libros del Asteroide. 2026. 224 páginas

domingo, 12 de julio de 2026

"EL DETALLE" O EL INTENTO DE SALVAR UNA RELACIÓN EN CRISIS

En su nueva novela, Jesús Carrasco explora, con ironía y prosa depurada, los conflictos domésticos en un mundo presidido por las prisas y la falta de atención

“El detalle” es la quinta novela de Jesús Carrasco  (Olivenza, Badajoz, 1972). El escritor extremeño, afincado en Sevilla, tuvo un sonado debut literario en 2013 con “Intemperie”, una novela ambientada en la España rural que fue un enorme éxito y alcanzó repercusión internacional. Se tradujo a más de veinte idiomas, obtuvo numerosos premios y fue adaptada al cine por el director Benito Zambrano en 2019. Le siguieron “La tierra que pisamos” (2016), “Llévame a casa” (2021) y “Elogio de las manos" (2024). Desde la supervivencia épica frente a una naturaleza hostil de su ópera prima, Carrasco ha evolucionada hacia temáticas más centradas en la vida cotidiana y las relaciones interpersonales en espacios domésticos y familiares. En esta misma línea incide su reciente novela “El detalle”, publicada, como todas las anteriores, por Seix Barral. 

“El detalle” cuenta el declive de una relación de pareja. En una curiosa coincidencia con los nombres de los reyes de España (según su autor, solo anecdótica), los protagonistas de la novela son Felipe y Leticia, un matrimonio sevillano de clase media que lleva veintitrés años casado, tiene dos hijos y una relación se ha ido desgastando por el paso del tiempo, la rutina y la falta de atención. En un intento de salvar la crisis, Felipe decide tener un detalle con Leticia en forma de viaje sorpresa a la ciudad eslovena de Novo Mesto, donde se conocieron durante un Erasmus y se dieron su primer beso. El vuelo desde Sevilla ha sido contratado en una compañía “low cost” y el viaje combina situaciones serias y reflexiones profundas con otras ridículas y cómicas. Por ese motivo, y aunque estemos ante una novela realista, su autor ha definido su libro como una comedia seria o una tragicomedia.

La historia está narrada en primera persona por Felipe, que recuerda desde un futuro indeterminado unos hechos que sucedieron en el pasado y sobre los que ha tenido tiempo de reflexionar desde la distancia. Durante la novela hay una frase que se repite con frecuencia: “Ahora que he tenido tanto tiempo para pensar…”. El narrador ha podido reflexionar, elaborar con detalle el relato y contar los hechos con un menor dramatismo a como seguramente los vivió, introduciendo también una visión más irónica y humorística en la narración. Porque, más que en ninguna de sus novelas anteriores, Jesús Carrasco echa mano aquí de un fino e incisivo sentido del humor que mezcla con maestría con una mirada crítica al mundo contemporáneo: las prisas, el cansancio, la carga laboral, las obligaciones familiares, la presión de tener que llegar a todo, el uso permanente del móvil y la falta de tiempo y atención, las actividades de los niños, el gimnasio y el deporte de reto permanente, el pago de la hipoteca, el apartamento de la playa, el coche grande, el sofá en L… La ironía alcanza su máxima expresión y se convierte en sarcasmo y carcajadas con las disparatadas peripecias a las que la compañía aérea contratada somete a los viajeros en su vuelo de bajo coste. Y con la descripción de los curiosos personajes compañeros de viaje de la pareja protagonista.

Un aspecto fundamental de la narrativa de Jesús Carrasco, que se vuelve a poner de manifiesto en este libro, es la búsqueda de la precisión en el uso del lenguaje y la constante depuración que supone para él el ejercicio de la escritura. También destaca la abundancia de metáforas y comparaciones. Felipe, el narrador, lo expone en sus primeras páginas: “Aunque mis metáforas no son particularmente elaboradas, suelen ser, sin embargo, certeras porque la simpleza y la verdad no están reñidas”. Una de las metáforas más repetidas es la de la necesidad de cuidar el amor como si fuera una planta: “Lo de que el amor entre dos personas es como una planta es algo tan cierto como la ley de gravitación universal. Y tan constante. Si no estás pendiente de la planta, a no ser que sea de plástico, esta se muere. Y no basta con regar el amor  una vez a la semana en invierno y cada dos días en verano. […] Al principio del todo, podríamos decir, el amor entre dos personas se riega a sí mismo hasta el punto de que ni siquiera necesitas al otro. Una fase de autorriego en la que el hipotálamo inunda el cuerpo de dopamina y con eso es suficiente. Pero llega un momento en el que la dopamina se retira dejándoos a los dos solos, frente a frente. ¿Y ahora qué?, os preguntáis. Pues bien, a partir de ahora, si queréis que el amor luzca frondoso será necesario regar, por supuesto, pero también abonar, podar […]. Y eso solo se consigue gracias al atributo más amenazado del siglo XXI: la atención. Para que el amor no sea de plástico hay que prestarle atención y nosotros hacía ya tiempo que habíamos desatendido nuestro amor, y eso que estábamos avisados”.

Muy lejos de aquella extraordinaria “Intemperie”, Jesús Carrasco ha escrito una entretenida novela realista, divertida y crítica, sobre los problemas de la pareja en los tiempos modernos.

“El detalle”. Jesús Carrasco. Seix Barral. 2026. 240 páginas

domingo, 28 de junio de 2026

"LA INTRIGA DEL FUNERAL INCONVENIENTE", UNA TRAMA HILARANTE Y DISPARATADA


Eduardo Mendoza despliega su humor inteligente en su nueva novela, ambientada en Barcelona y protagonizada por el llamado “detective sin nombre".

Desde que hace ya más de cincuenta años se diera a conocer con “La verdadera historia del caso Savolta” (1975), Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943) se ha convertido en uno de los escritores españoles más prolíficos y respetados de nuestras letras. Autor de una veintena de novelas, algunas tan exitosas como “La ciudad de los prodigios”, “Sin noticias de Gurb”, “Riña de gatos” o “Tres enigmas para la Organización”, ha publicado también relatos, teatro y varios ensayos. Ha merecido galardones tan importantes como el Premio Cervantes en 2016 o el Princesa de Asturias de las Letras en 2025. Con “El misterio de la cripta embrujada” (1977), inició una serie de novelas protagonizadas por el llamado detective sin nombre, un peculiar antihéroe, cuyo nombre nunca se cita, que ha estado ingresado en un manicomio y se ve envuelto en divertidas y rocambolescas tramas que acaba resolviendo de manera disparatada a la vez que ingeniosa. Componen también esta serie las novelas “El laberinto de las aceitunas” (1982), “La aventura del tocador de señoras” (2001), “El enredo de la bolsa y la vida” (2012), “El secreto de la modelo extraviada” (2015) y “La intriga del funeral inconveniente” (2026), su última entrega, publicada, como todas las anteriores, por Seix Barral.

Como la mayor parte de sus novelas, “La intriga del funeral inconveniente” transcurre en Barcelona. El relato se inicia con un extraño funeral de alguien desconocido y a quien se supone poco importante, porque se celebra en un rincón del tanatorio del barrio de Sants. La ceremonia es oficiada por un funcionario de los servicios funerarios y a ella solo asisten una mujer de pocas luces que llora como una plañidera, un ex inspector de policía y un extraño personaje que, ataviado con una gabardina, un sombrero y unas gafas de sol, observa de refilón sin acercarse demasiado. También está presente un joven aprendiz de periodista, Ramoncito Valenzuela, que escribe una crónica del sepelio para el periódico en el que acaba de empezar a trabajar. A raíz del contenido de esa crónica, el joven es despedido fulminantemente del diario por su jefe Pufo Colorado. Intrigado por su despido, quiere saber sus causas y para ello visita al oficiante del funeral, el señor Francisco de Sales Alibey, que lo recibe en su casa, donde vive con su esposa y la menor de sus tres hijas, llamada Titina, una joven algo veleta que se enamora de Ramoncito y a la que secuestran cuando se iba a encontrar con él junto a la iglesia de Santa María del Mar.  

A partir de ese secuestro, y por causas diversas, se reúnen en la casa de los señores Alibey (apellido que coincide con el sobrenombre de un famoso explorador catalán del siglo XIX) unos cuantos personajes estrambóticos y disparatados. Uno de ellos es el ex inspector de policía que asistió al funeral y cuyo nombre es Juan Ignacio Rodríguez Jarana, en otros tiempos apodado el Tigre Malo, un hombre impulsivo y violento, muy aficionado a travestirse de mujer y hoy esbirro de un tal don Basilio. También acude monseñor Gorostiza, miembro de la Comisión Episcopal en la diócesis de Barcelona, que estuvo en México y se arranca en cualquier momento a cantar un corrido. Más tarde se presenta Winston, un vendedor telefónico que dice tener experiencia en secuestros por ser frecuentes en su país de origen. Además de estos personajes, aparecen en la novela otros muchos, a cual más descacharrante y con nombre más llamativo: una baronesa Pía, un señor Riallas i Riallas (Carcajadas y Carcajadas en su traducción del catalán al castellano) en bancarrota, un sicario apodado El Bruto, una Egregia Senhora Maria Pilar Ferreira dos Trastos e Cardoso (catedrática emérita de la Universidad de Lisboa), un tipo oscuro conocido como Manolito el Sentencioso... Y el detective innominado que ya conocemos de novelas anteriores y su hermana Cándida, muy corta de entendederas y que ejerció de joven la prostitución. En esta entrega, el detective anónimo tiene menos presencia que en las otras novelas de la serie y solo aparece en su tramo final.

Con este amplio repertorio de personajes, un Mendoza en estado puro crea una trama rocambolesca y disparatada, con el humor descacharrante y la ironía ácida marca de la casa. Una trama detectivesca con una intrincada red de suplantaciones, engaños y chapuzas criminales. Una historia hilarante y alocada que no decae en ningún momento ni en su intriga ni en su humor desternillante que no concede tregua al lector. En una Barcelona de amplio espectro social, donde encontramos desde poderosos chanchulleros y ambiciosos hasta pícaros, marginados y tipos comunes de barrio, con talleres de bicicletas que funcionan como tapaderas o pastelerías de nombre tan singular como “El amigo de los zombis”. La novela está dividida en tres partes (El funeral, La intriga y El inconveniente), sin continuidad lineal cronológica, como un puzle donde hay que hacer encajar, y encajan perfectamente, las diferentes piezas que lo componen. Un impecable artefacto literario en el que el disparate y el absurdo esconden una divertidísima sátira de subyacente fondo ético. A los 83 años, Eduardo Mendoza demuestra estar en plena forma y firma una novela que puede situarse entre las mejores de su larga y brillante carrera literaria.

“La intriga del funeral inconveniente”. Eduardo Mendoza. Seix Barral. 2026. 256 páginas


domingo, 14 de junio de 2026

ESPÍAS, DRONES Y GEOPOLÍTICA EN LA NUEVA NOVELA DE INÉS PLANA


La escritora barbastrense publica “Las espías y el enigma Aquiles”, una absorbente intriga internacional protagonizada por el capitán Tresser

Las espías y el enigma Aquiles” es la quinta novela de Inés Plana (Barbastro, 1959) y la cuarta protagonizada por Julián Tresser, antes teniente y ahora capitán de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Las anteriores fueron “Morir no es lo que más duele” (2018), “Antes mueren los que no aman” (2019) y “Lo que no cuentan los muertos” (2021). Tras las trepidantes aventuras y desventuras de Rosaura Castán en su anterior “Fugitiva” (2024), la escritora barbastrense, afincada en Madrid, ha recuperad a su personaje fetiche para protagonizar su nueva novela, “Las espías y el enigma Aquiles”, editada, como todas las anteriores, por Espasa.

Aunque “Las espías y el enigma Aquiles” se inscribe en los parámetros del thriller, Inés Plana ha dado un importante giro respecto a sus libros anteriores y ha escrito una novela de espías, una temática no demasiado frecuente en la literatura de nuestro país. En esta ocasión, el capitán Tresser se ve involucrado en una compleja trama de espionaje internacional, con ramificaciones en diversos países de varios continentes. A la vuelta de una reunión policial de naciones del sur de Europa, celebrada en Atenas, el capitán de la UCO se ve obligado a dar explicaciones a sus superiores por su encuentro clandestino con un agente del CNI poco antes de que una explosión en un yate en las costas griegas ocasionara varios muertos. Tresser, que acaba de ser padre y disfruta de un permiso de paternidad, se unirá, por su cuenta y para limpiar su nombre, a las investigaciones que realizan agentes del servicio de inteligencia tras el misterioso secuestro de dos jóvenes científicos españoles que  están diseñando un nuevo modelo de dron en un laboratorio de la universidad de Cambridge. A partir de ahí, se desencadena una trepidante intriga, llena de acción y giros inesperados, en el contexto de la guerra de intereses geopolíticos que ha convulsionado el tablero internacional tras la invasión rusa de Ucrania en 2022.

Tresser va a descubrir el mundo del espionaje y de los servicios secretos, que se mueve por unos códigos muy diferentes a los de la guardia civil a los que él está acostumbrado: “Había dos realidades, la de los espías y la de todos los demás”. Un mundo de falsas identidades, engaños y simulaciones, agentes dobles, traiciones y topos infiltrados, escasez de empatía, webs oscuras, sacrificio de la vida familiar, desapego, riesgos continuos, presupuestos desmesurados y, aquí, de manera muy ostentosa y con reminiscencias cinematográficas, mucho glamour y lujo, hoteles caros y continuos viajes por todo el mundo. Los escenarios son múltiples: Atenas, Madrid, Londres, Escocia, Milán, Islandia, África… Con personajes que operan desde cualquier lugar del planeta. Pero en un relato tan ampliamente internacional tampoco podían faltar algunas referencias altoaragonesas: Barbastro, Benasque, Candanchú o, con mayor presencia, El Grado y su impresionante presa en la comarca del Somontano. 

“Las espías y el enigma Aquiles” es la más coral de las novelas de Inés Plana. En el relato aparece un buen número de personajes. Deben de rondar la veintena entre los principales y los secundarios, de muy diferentes países y procedencias. Muchos de ellos son espías. Las dos con mayor presencia son Alessia y Mara, ambos nombres falsos y cambiantes según las misiones que desempeñan.  Dos mujeres de diferente personalidad: la primera de 38 años con marido militar y una hija de siete años y la segunda, que ya rebasa los cuarenta, con una peligrosa afición al sexo para su profesión. También aparecen sus superioras Alma y Carol, dos mujeres inflexibles, y Norberto, a quien conocemos de alguna novela anterior. El equipo habitual de guardia civiles que trabaja con Tresser tiene aquí menor presencia y solo Amanda, teniente coronel y psicóloga clínica, adquiere mayor protagonismo en la parte final de la historia. Y por descontado, la novela incide en la parte más humana y familiar del protagonista: su pareja Adelaida, su hija Luba ya veinteañera y el recién nacido Pablo, muy deseado tras el aborto anterior de Carlota sufrido por Adelaida. La responsabilidad familiar pesa cada vez más en un maduro Tresser, padre colaborador en las tareas de crianza, al que su mujer y su hija esperan con angustia y frecuentes recriminaciones tras sus peligrosas misiones en el extranjero. Hay que decir que, aunque sea la cuarta novela protagonizada por el carismático guardia civil y aparezcan muchos personajes ya conocidos, quien no haya leído las anteriores podrá seguir esta sin problemas de principio a fin.

Otro aspecto interesante del libro es la rabiosa actualidad de su temática. Desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania se ha constatado la importancia militar del uso de los drones y de la aplicación de la IA y otras tecnologías en la fabricación de modelos cada vez más sofisticados y eficaces. Y esto ha desencadenado una nueva carrera armamentística entre las potencias ya consolidadas y las emergentes y modificado el mapa geopolítico internacional. Por otro lado, la narración tiene un ritmo trepidante, es de lectura ágil y absorbente y confirma a Inés Plana como una de las escritoras más consolidadas en la novela de intriga y suspense de nuestro país.

“Las espías y el enigma Aquiles”. Inés Plana. Espasa. 2026. 464 páginas.


domingo, 31 de mayo de 2026

LO URBANO Y LO RURAL EN DOS BUENAS NOVELAS ESTADOUNIDENSES RECIENTES


 

Richard Price sitúa “Lázaro resucitado” en el Harlem neoyorkino y Louise Erdrich ambienta “Poderoso río Rojo” en un pueblecito de Dakota del Norte 

Richard Price (Nueva York, 1949) y Louise Erdrich (Little Falls, Minnesota, 1954) son dos veteranos escritores estadounidenses con una brillante carrera y un reconocido prestigio, tanto en su país como en el ámbito internacional. Richard Price se dio a conocer mundialmente en 1986 por el guion de “El color del dinero”, que le valió una nominación al Oscar. Desde entonces ha participado como guionista en numerosas películas y series televisivas, algunas de gran éxito como “The Wire” o “The Night Of”. Entre sus novelas destacan “The Wanderers”, “Clockers”, “Freedom”, “El samaritano”, “La vida fácil” o “Los impunes”. Recientemente ha publicado “Lázaro resucitado”, editada en España por Random House, con traducción de Óscar Palmer Yáñez.

“Lázaro resucitado” (“Lazarus Man”) transcurre en el barrio neoyorquino de Harlem, durante unos días de 2008. Tras casi diez años sin publicar, esta novela se aleja bastante de las anteriores del autor. Sigue siendo un relato urbano, pero no es un thriller ni una novela policiaca (aunque una de sus protagonistas sea una mujer policía) ni su tema principal son las bandas juveniles ni las mafias de las drogas. Si estas aparecen es como telón de fondo, porque los personajes de la novela son gentes trabajadoras de Harlem, que lidian con sus conflictos laborales y personales en su supervivencia cotidiana. La historia se inicia con el derrumbe de un vetusto edificio en el que mueren seis personas y hay alguna desaparecida. Las causas pueden ser los fallos de construcción o las obras de un metro cercano. Pero a Price no le interesa la investigación del siniestro, sino cómo éste afecta a una serie de habitantes del barrio.

La novela teje así una red de personajes que se van interrelacionando y confeccionan un completo mosaico social. Hay cuatro personajes principales cuyas historias se van alternando. Una veterana agente del cuerpo de policía, muy desgastada por su trabajo, que se ha separado de su pareja y comparte con él la custodia de su hijo mientras vive otra relación. Un joven fotógrafo recién llegado a la ciudad, obsesionado con fotografiarlo todo. El propietario de una funeraria al borde de la quiebra, que busca en la tragedia “nuevos clientes” para reflotar su negocio. Y Anthony Carter, el Lázaro del título, que tras un par de días sepultado bajo toneladas de escombros, emerge milagrosamente de entre las ruinas para convertirse, tras una vida errática y desnortada, en un hombre nuevo, reclamado por los medios y medio convencido de su nueva misión en el mundo. Estos personajes llevan a otros y todos se van mostrando a través de sus diálogos. Price ha escrito una novela más sosegada que las anteriores, con una cadencia más lenta y una mirada más comprensiva y madura.

Louise Erdrich es novelista, poeta y escritora de libros para niños; desciende de emigrantes franceses y alemanes y de nativos americanos de la tribu ojibwe, presentes en muchas de sus novelas. Actualmente regenta una librería en Minneapolis y desde hace unos años su nombre suena para el Premio Nobel de Literatura. Es autora de más de veinte novelas (“Filtro de amor”,” La reina de la remolacha”, “Plaga de palomas”, “La casa redonda” o “El vigilante nocturno”, entre otras), muchas de las cuales han sido publicadas en España por Siruela, que acaba de publicar también “Poderoso río Rojo”, con traducción de Susana de la Higuera Glynne-Jones.

“Poderoso río Rojo” transcurre, desde 2008 a 2024, en Tabor, un pueblecito de Dakota del Norte, cuyas ciudades próximas son Fargo y Minneapolis. El valle del río Rojo es una zona de amplias llanuras en las que se diseminan numerosas granjas dedicadas al cultivo intensivo de remolacha azucarera. Gary Geist, hijo de una de las familias más ricas del pueblo, se va a casar con la joven Kismet Poe, cuya madre, Crystal, trabaja desde hace años conduciendo un camión de azúcar en la fábrica de los Geist. Otro personaje interesante es Hugo, un joven, cuyos padres regentan una librería. Enamorado de Kismet, abandona el pueblo tras la boda de esta en busca de trabajo en unas prospecciones petrolíferas. En la novela hay un buen número de personajes, un hecho oscuro ocurrido en una fiesta organizada años atrás por Gary y sus amigos, unas reuniones femeninas de un club de lectura más dadas al cotilleo local que a la literatura y muchas referencias a la agricultura: los cultivos, las plagas y los plaguicidas, la búsqueda de nuevos métodos agrarios…Todo ello en un relato bien hilvanado, narrado con la elegancia y maestría propias de una escritora excepcional como Louise Endrich.

“Lázaro resucitado”, de Richard Price, y “Poderoso río Rojo”, de Louise Endrich, son dos magníficas novelas publicadas recientemente que abordan, respectivamente, lo urbano y lo rural, dos realidades geográficas y sociales muy diferentes de un país tan extenso y variado como Estados Unidos, cuya literatura parece gozar de muy buena salud.

“Lázaro resucitado”. Richard Price. Random House. 2026. 432 páginas / “Poderoso río Rojo”. Louise Erdrich. Siruela. 2026. 456 páginas 


domingo, 17 de mayo de 2026

DRAMA FAMILIAR Y MEMORIA DEL TERROR EN LA NUEVA NOVELA DE FERNANDO ARAMBURU


 El escritor vasco narra en “Maite” el reencuentro de dos hermanas y una madre durante los cuatro días del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco

“Maite” es la esperada nueva novela de Fernando Aramburu (San Sebastián, 1959). Se incluye dentro de la colección narrativa “Gentes vascas”, serie de cinco libros protagonizados por personajes comunes que viven en el País Vasco y sobre los que repercute algún suceso histórico acontecido en esa comunidad. Además de “Maite”, pertenecen a la serie “Los peces de la amargura” (2006), “Años lentos” (2012), “Hijos de la fábula” (2023) y “El niño” (2024).  También de tema vasco es su exitosa y aclamada novela “Patria” (2016), de cuya publicación se cumplen ahora diez años. Aramburu, que reside desde hace tiempo en Alemania, es uno de los escritores más leídos y consolidados de nuestras letras. Con numerosos galardones en su haber, ha publicado catorce novelas, varios libros de relatos, ensayos y poesía. Ha traducido varias obras del alemán al español y algunos de sus libros han sido adaptados al cine y la televisión. Como la mayor parte de su obra, “Maite” ha sido publicada por la editorial Tusquets, en su colección Andanzas. 

“Maite” transcurre en San Sebastián durante los días 10, 11, 12 y 13 de julio de 1997, desde el jueves hasta el domingo. Son los cuatro días en que ETA secuestra y ejecuta a Miguel Ángel Blanco, joven concejal del PP en el ayuntamiento de Ermua, en el que fue posiblemente el ejercicio de crueldad programada más repugnante y vil de toda la larga trayectoria violenta de la banda terrorista. Pero ese espeluznante crimen no es el tema principal de la novela, sino que sirve de fondo a una trama familiar: el reencuentro durante esos días de una madre y sus dos hijas en la capital donostiarra. Maite es la hermana pequeña, tiene 34 años y vive con su marido, un oftalmólogo que durante ese fin de semana ha viajado a Madrid para asistir a un congreso de su profesión. Su casa está muy próxima a la de su madre, una mujer viuda que ha sufrido un ictus recientemente. Durante esos días reciben la visita de Elene, la hermana mayor, que vive en Estados Unidos y hace trece años que no regresaba a San Sebastián. Elene, que exagera la nostalgia de su tierra natal, ha dejado a su marido y sus dos hijos al otro lado del océano y aparenta una felicidad que pronto se observa engañosa y postiza. Las relaciones entre estas tres mujeres durante esos días constituyen el grueso de la novela y el lector va descubriendo la verdadera realidad de sus vidas a través de sus palabras y conversaciones.

El secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco sirve como marco histórico de ese reencuentro familiar. Sin embargo, el suceso impacta de manera distinta en los personajes y supone un punto de inflexión en las protestas ciudadanas contra ETA, hasta entonces más bien escasas dentro de la sociedad vasca. Maite, mujer extremadamente sensible, es quien más sufre por la despiadada crueldad de los terroristas. Ella fue de las pioneras en las protestas contra ETA y, pese a las recomendaciones de su marido para que no se significara, ya acudía a las minoritarias manifestaciones pacifistas  y lucía el lazo azul, lo que le supuso recibir una pedrada en la frente que le dejó una cicatriz que intenta ocultar. Sin valoraciones morales ni opiniones políticas, Fernando Aramburu muestra una vez más la tragedia del terrorismo y la división de la sociedad vasca, y se sitúa en el lado ético y digno de la historia.

“Maite” es, en esencia, una novela de mujeres. Sus tres personajes principales lo son. La más importante, y sobre quien gira todo el relato, es Maite. Todo lo que se narra lo conocemos por ella: o lo cuenta ella o a ella se lo cuentan.  Es una mujer de una sensibilidad especial y construye lo que llama sus “castillos”. Para ello, necesita oscuridad y, además de interrogarse a sí misma, crea una realidad interior paralela en la que el mundo es como ella desearía que fuera. También hay cosas que no quiere ver. Elene es muy diferente, sobreactúa para ocultar su verdadera situación. Manoli, la madre, es una mujer de fuerte carácter, que quiere demostrar que pese al ictus que ha sufrido puede valerse por sí misma. Los hombres están ausentes. Manoli es viuda, el marido de Maite está de viaje y el de Elene se ha quedado en Estados Unidos. Solo un novio de juventud de Elene, con quien se reencuentra en esos días, tiene una mayor presencia física en el relato.

Fernando Aramburu ha combinado una relación familiar, con su parte de cotidianidad doméstica y de drama oculto, con la memoria de uno de los momentos más trágicos e ignominiosos de la larga historia del terrorismo etarra en nuestro país. No es baladí recordar un pasado reciente en tiempos en que la memoria histórica parece retrotraerse a un pasado ya lejano y olvidar atrocidades más próximas, con muchos actores aún vivos que participaron en aquella barbarie. Por otro lado, el escritor donostiarra ha escrito una historia sencilla, tratada con honda ternura y atinada psicología, de lectura fácil y amena. Una novela muy recomendable. 

“Maite”. Fernando Aramburu. Tusquets Editores. 2026. 344 páginas

domingo, 3 de mayo de 2026

"KOLJÓS", UN APASIONANTE RELATO FAMILIAR DE EMMANUEL CARRÈRE

El escritor francés narra en su nueva novela la vida de cuatro generaciones de su familia y recorre la historia de Francia y Rusia de los siglos XX y XXI

Emmanuel Carrère (París, 1957) es posiblemente el escritor francés con mayor éxito internacional. Sobre todo, por sus novelas de no ficción, relatos inspirados en hechos o personajes reales. Todas ellas han sido editadas en España por Anagrama: “El adversario” (2000), “Una novela rusa” (2008), “De vidas ajenas” (2011), “Limónov” (2012), “El Reino” (2015), “Yoga” (2021) y “V13” (2023). También de no ficción es su última novela “Koljós”, publicada recientemente en España por la misma editorial, en este caso con traducción de Juan de Sola. En Anagrama también se han publicado sus libros de reportajes periodísticos “Conviene tener un sitio adonde ir” y “Calais” y su biografía de Philip K. Dick “Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos”, y se han recuperado cinco novelas de sus inicios: “La amiga del jaguar”, “Bravura”, “El bigote”, “Fuera de juego” y “Una semana en la nieve”; así como el ensayo “El estrecho de Bering”. En reconocimiento al conjunto de su obra, en 2021 Emmanuel Carrère recibió el Premio Princesa de Asturias de las Letras.

“Koljós” es un completo relato del árbol genealógico de Emmanuel Carrère, que recorre la vida de cuatro generaciones de su familia y abarca prácticamente todo el siglo XX y lo que llevamos del XXI. El libro comienza el 3 de octubre de 2023 cuando, cincuenta y tres días después de su muerte, se rinden honores de estado a Hélène Carrère d’Encausse (Hélène Zurabishvili, de soltera), con la presencia del presidente de la República Francesa Emmanuel Macron, que lee un discurso de alabanza a la nonagenaria fallecida, madre de Emmanuel Carrère. En el despacho de su padre, fallecido en diciembre de ese mismo año, el escritor encontró cinco voluminosas carpetas bien ordenadas que contenían sus investigaciones genealógicas familiares, que habían sido su gran obsesión durante toda su vida. Cuatro de esas carpetas estaban dedicadas a la familia de su mujer y la otra a su propia familia. A partir de ese abundante y documentado material, Emmanuel Carrère ha escrito una magnífica y extensa novela de no ficción sobre su familia, de orígenes rusos y georgianos por la rama materna y franceses meridionales por la paterna. Una narración apasionante que abarca más de cien años de la historia de Europa.

La familia materna del escritor procedía de la burguesía ilustrada zarista que tuvo que abandonar Rusia tras la revolución bolchevique. Los bisabuelos de Carrere se exiliaron en Georgia, que luego también cayó en manos rusas. El exilio llevó a la familia a Francia. El abuelo George fue un personaje errático, marcado por la pobreza y el pesimismo, que por su conocimiento del alemán tuvo relación con los nazis durante la ocupación de Francia en la Segunda Guerra Mundial. Al final de la contienda, fue acusado de colaboracionista y desapareció para siempre misteriosamente. A él le dedicó Carrère su libro “Una novela rusa”. En “Koljós” es su madre, Hélène, quien adquiere un mayor protagonismo. Fue una mujer longeva, de fuerte carácter, con un ascenso social imparable. Escribió libros sobre la historia de Rusia y fue la primera mujer al frente de la Academia en Francia. Más en segundo plano aparece el padre, Louis, discreto y siempre eclipsado por la arrolladora personalidad de su mujer. Hay otros personajes relevantes como su tío Nicolás, hermano de su madre, y se narran viajes del autor a Ucrania, ya invadida por Rusia, o a Georgia, donde Salomé, del tronco familiar materno, llegó a ser presidenta del país tras su independencia de Rusia.

En la revolución rusa de 1917 los “koljós” eran las granjas colectivas, propiedad del estado, que sustituían a las de propiedad individual. Sin embargo, el título del libro hace referencia a la expresión “hacer koljós”, que utilizaba la madre del escritor para describir el apiñamiento con sus tres hijos en el dormitorio familiar: “Marina, que era la más pequeña, ocupaba el lugar de mi padre en la cama de matrimonio. Nathalie y yo sacábamos nuestros colchones o simplemente poníamos cojines alrededor de la cama. Nuestra madre había dado un nombre a ese ritual del dormitorio: ‘hacer koljós’. Nos encantaba hacer koljós. No sé hasta cuándo lo hicimos, pero diría que hasta mucho después de que dejáramos de creer en Papá Noel”. La foto de la portada del libro hace referencia a ese apiñamiento de los hijos en torno a la madre, aunque sus protagonistas estén en ella de pie.

Emmanuel Carrère ha escrito una apasionante biografía familiar, que combina las historias personales de cuatro generaciones, desde sus bisabuelos al propio autor, con la Historia de Europa, desde la Revolución rusa hasta la actual guerra de Ucrania. Un relato de ritmo ágil y fluido, en el que el propio Carrère se toma algunas licencias novelescas para dar contenido narrativo a los materiales documentales que su padre fue acumulando en vida. Es decir, que el escritor francés ha vuelto a demostrar que es un maestro en la llamada novela de no ficción, una literatura testimonial que se basa en hechos reales. En este caso, la historia de su familia ya contenía en sí misma todos los ingredientes de una magnífica novela, a los que él solo ha tenido que dar la forma literaria adecuada.

“Koljós”. Emmanuel Carrère. Anagrama. 2016. 448 páginas

sábado, 18 de abril de 2026

"LOS DÍAS QUE NO EXISTIERON", LA PRIMERA NOVELA DE DANIEL RAMÍREZ

El periodista navarro firma un trepidante thriller sobre el periodismo moderno y la banalización del mal, con un viejo nazi y un asesinato de ETA sin resolver

Daniel Ramírez García-Mina (Pamplona, 1992) es actualmente uno de los jóvenes periodistas con mayor proyección y presencia en los medios de comunicación de nuestro país. Trabaja como redactor jefe en “El Español” y es autor de la revista de prensa en “Más de uno”, el programa matinal de Carlos Alsina. Además, colabora y participa en diversos programas y tertulias televisivas. Es autor del poemario “Es sólo vivir” (2022) y de los libros de no ficción “Paso marcial” (2016), donde investiga la trayectoria de su abuelo, médico militar durante la guerra civil; “La otra vuelta del camino” (2018), en el que sigue las huellas de Pío Baroja; “Eusebius, capitán de la Nave de Baco” (2019), un retrato de la música en los años de la guerra; “Porque somos Osasuna” (2020), sobre su equipo de futbol favorito; y “Salvoconducto-19” (2020), una crónica de los años de la pandemia. Ahora, ha dado el salto a la novela y ha debutado con “Los días que no existieron”, un thriller trepidante, ambientado en la España actual, con varias tramas narrativas y protagonizado por una joven periodista. 

La protagonista de “Los días que no existieron” es Julia Mendieta, una periodista de treinta años, nacida en San Sebastián, que ejerce su profesión en Madrid como redactora del diario “El Universal” y participa habitualmente en las tertulias políticas televisivas. Julia mantiene una relación algo inestable con su novio, Iván, y se siente presionada por el director de su diario, que la apremia para que publique un reportaje impactante. Esa posibilidad se le presenta al conocer, a través de un librero de viejo, la existencia de un anciano nazi alemán que vive refugiado en Madrid bajo una falsa identidad y que participó en el bombardeo de Guernica en su juventud. Por otro lado, Julia está obsesionada con descubrir al asesino de su abuelo, un periodista que fue asesinado por ETA en una calle de San Sebastián en presencia de su hijo, y padre de Julia, y cuyo crimen nunca ha sido esclarecido. La agitada vida periodística madrileña de la joven y estas dos líneas narrativas históricas paralelas que se entrecruzan, contadas a un ritmo casi frenético, constituyen el argumento de un thriller absorbente y vibrante que, a pesar de sus más de quinientas páginas, mantiene la atención del lector desde la primera hasta la última página.

Tal vez el principal tema de la novela sea la banalización del mal. Las dos citas que abren el libro son ilustrativas sobre el mismo. La primera es del humanista renacentista francés Sébastien Castellion: “Matar a un hombre no es defender una idea; es matar a un hombre”. La segunda, del novelista ruso León Tolstoi: “Pon a desfilar a un muchacho, hazle marchar con música, dale un fusil… y tendrás un asesino”.  Tanto el nazi alemán como el etarra vasco no parecen arrepentidos de sus crímenes. Ellos creen formar parte de un proyecto superior para cuya consecución puede ser necesario sacrificar vidas humanas. Y, por otro lado, puede deducirse que, en cierta manera, cualquier joven que crezca en una efervescencia ideológica grupal contagiosa puede llegar a cometer o a exculpar determinados comportamientos destructivos y homicidas.

Aunque las historias contadas en la novela son ficticias, el autor se nutre de algunas experiencias propias. Su condición de periodista y tertuliano político le ha podido servir de base para mostrar las guerras sucias entre medios de comunicación y la del propio gobierno contra los medios hostiles que investigan y desvelan sus corruptelas. Como el propio autor cuenta, dos hechos le ayudaron a orientar el rumbo de su relato. Por un lado, la entrevista que le hizo, desde el anonimato, a la hija de uno de los pilotos nazis que bombardearon Guernica. Por otro, la revelación tardía de su abuelo al contarle que él había sido extorsionado por la banda terrorista ETA en Pamplona durante los llamados “años del plomo”. Esos años oscuros de la sociedad vasca tardaron un tiempo en ser abordados por la literatura. Fue Fernando Aramburu, que acaba de publicar otra novela sobre el tema, quien comenzó a tratarlo en libros como “Los peces de la amargura”, “Años lentos” y, sobre todo, “Patria”. Ahora escritores más jóvenes, como Daniel Ramírez, se atreven a escribir sobre ello con una mayor distancia y sin los miedos y condicionantes de aquellos años.

“Los días que no existieron” se enmarca claramente en los parámetros del thriller, un relato de intriga contado a un ritmo trepidante y con un personaje central complejo, del que se describe su día a día, sus obsesiones, sus problemas laborales, familiares y sentimentales y sus altibajos emocionales. Se añaden elementos históricos que inciden en dos episodios de violencia confluyentes en un tipo de fanatismo político que justifica el asesinato del discrepante en aras de un bien superior. Daniel Ramírez García-Mina ha tardado, según confiesa, seis años en escribir este libro. En ese tiempo ha realizado también un intenso trabajo periodístico. El esfuerzo ha merecido la pena y el resultado de su debut en la narrativa es más que notable y satisfactorio.   

“Los días que no existieron”. Daniel Ramírez. Espasa. 2026. 520 páginas