En su nuevo libro, el escritor madrileño reúne veinticinco relatos de diversa temática escritos a lo largo de los últimos cuarenta años
En un giro inesperado en su larga y ecléctica carrera literaria, Lorenzo Silva (Madrid, 1966) acaba de publicar “Afanes sin provecho”, un libro en el que reúne veinticinco relatos escritos a lo largo de cuarenta años, entre 1984 y 2024. En ese largo periodo, el prolífico escritor madrileño se ha convertido en una de las figuras más conocidas y respetadas de nuestras letras. Con más de cincuenta obras publicadas, es autor de libros para jóvenes, libros de viajes, ensayos, artículos periodísticos y novelas de temática variada, entre las que destacan las protagonizadas por los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro.
En “Afanes sin provecho”, encontramos relatos muy heterogéneos, de variada temática, tonos diversos y diferente extensión. Los hay que habían visto la luz en algunas publicaciones y otros que son absolutamente inéditos. No están ordenados cronológicamente; los más recientes son los primeros y los tres últimos son los más antiguos. En concreto, el último y más extenso, “Boceto de muchacha al atardecer”, escrito en 1984, cuando el autor tenía 18 años, es la pieza narrativa más temprana que ha publicado. El libro se completa con un apéndice que contiene tres textos de propina, escritos en 2018 para una web, ya desaparecida, que contenía relatos escritos en forma de chat. El título, “Afanes sin provecho”, está tomado de uno de los relatos y hace referencia a la escritura como una actividad que no busca un rédito inmediato.
Uno de los mejores cuentos es “El verdadero crimen perfecto”, que abre el libro. Es la crónica de una venganza y el narrador usa la segunda persona para dirigirse a quien indefectiblemente va a ser asesinado. La historia está ambientada en el Rif, en la guerra de Marruecos, en los años veinte del pasado siglo, cuando el ejército español sufrió severas derrotas a manos de los rifeños. “Carabanchel blues” tiene como protagonista a una joven policía que ha de investigar la muerte de un chico que todo parece indicar ha sido víctima de una pelea entre bandas latinas. Hay un par de relatos en los que aparece el ciberacoso y los engaños sexuales a jóvenes y las técnicas de la guardia civil para identificar y detener a los acosadores. Encontramos varios cuentos de corte histórico: uno sobre los sucesivos intentos fallidos de la armada española, entre los siglos XVI y XVIII, de invadir Inglaterra; otro que narra la huida de Toledo, una fría noche de febrero de 1522, de María Pacheco, mujer del comunero castellano Juan de Padilla; otro sobre los días finales del Papa Luna Benedicto XIII en Peñíscola… De este tipo, el más interesante es “Una compañía de hombres libres”, donde se cuenta que en la Castilla del siglo XVI, en pleno gobierno del emperador Carlos V, con personajes como Adriano de Utrecht, Bernaldino de los Ríos, el monje Alonso de Castrillo o el almirante don Fabrique de Castilla florecieron ideas adelantadas a su tiempo sobre la primacía de la soberanía popular sobre el poder real. De un hecho histórico más reciente trata “El día en que morí”, con el fondo del atentado del 11-M.
Encontramos otros relatos sobre temas más actuales. “Nacida en la noche” cuenta, a través de un militar español destinado en Afganistán, una ilustrativa historia de zapatos y represión contra la mujer en el aquel país musulmán. En “Por un puñado de euros”, conocemos las vicisitudes de una joven periodista becaria en busca de una historia para su diario. En “Edith, luchadora”, seguimos a una mujer de Sierra Leona que, tras atravesar África y cruzar el Estrecho en patera, acaba ejerciendo la prostitución en Madrid. “La fresa jugosa” narra la relación entre un maduro empresario onubense de la fresa y una joven recogedora ucraniana. La polarización actual subyace en “Equidistando en Navidad”, donde el narrador tiene que lidiar las conversaciones políticas de Nochebuena con su yerno y su futura nuera. De tipo más autobiográfico serían los relatos donde el autor recuerda aquellas Navidades en blanco y negro viajando a casa de la abuela en un Cuatro Latas o un R-6, su año de servicio militar en 1984, su relación sentimental en Barcelona con su futura mujer o el emotivo recuerdo de su madre al año de su muerte. “La luz de Madrid” es un canto a su ciudad natal y a su tolerancia frente al exclusivismo de otros lugares. Cierra el libro “Boceto de muchacha al atardecer”, un recorrido por todo el siglo XX español a través de una mujer que recuerda su atribulada vida.
Como muy bien indica el crítico Manuel Terol, en “Afanes sin provecho” Lorenzo Silva ha agrupado unos textos que habían permanecido guardados y “que revelan una trayectoria marcada por la mirada ética, la atención a lo que nadie observa y la voluntad de entender la condición humana sin atajos”. En esta recopilación encontramos unas historias bien contadas, con una prosa clara y concisa, un vocabulario rico entre lo coloquial y lo culto, una sintaxis impecable, unos diálogos verosímiles y unas descripciones breves y precisas. Y un uso de diversas voces narrativas, con aparición de las tres personas gramaticales en la función de narrador Aunque la literatura de relatos se considere con frecuencia un género menor y venda menos que la novela, no hay duda de que Silva ha puesto el mayor de los afanes a la hora de escribir los que componen esta colección, que en absoluto desmerece de sus narraciones más largas y conocidas.
“Afanes
sin provecho”. Lorenzo
Silva. Destino. 2025. 304 páginas.
