domingo, 14 de junio de 2026

ESPÍAS, DRONES Y GEOPOLÍTICA EN LA NUEVA NOVELA DE INÉS PLANA


La escritora barbastrense publica “Las espías y el enigma Aquiles”, una absorbente intriga internacional protagonizada por el capitán Tresser

Las espías y el enigma Aquiles” es la quinta novela de Inés Plana (Barbastro, 1959) y la cuarta protagonizada por Julián Tresser, antes teniente y ahora capitán de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Las anteriores fueron “Morir no es lo que más duele” (2018), “Antes mueren los que no aman” (2019) y “Lo que no cuentan los muertos” (2021). Tras las trepidantes aventuras y desventuras de Rosaura Castán en su anterior “Fugitiva” (2024), la escritora barbastrense, afincada en Madrid, ha recuperad a su personaje fetiche para protagonizar su nueva novela, “Las espías y el enigma Aquiles”, editada, como todas las anteriores, por Espasa.

Aunque “Las espías y el enigma Aquiles” se inscribe en los parámetros del thriller, Inés Plana ha dado un importante giro respecto a sus libros anteriores y ha escrito una novela de espías, una temática no demasiado frecuente en la literatura de nuestro país. En esta ocasión, el capitán Tresser se ve involucrado en una compleja trama de espionaje internacional, con ramificaciones en diversos países de varios continentes. A la vuelta de una reunión policial de naciones del sur de Europa, celebrada en Atenas, el capitán de la UCO se ve obligado a dar explicaciones a sus superiores por su encuentro clandestino con un agente del CNI poco antes de que una explosión en un yate en las costas griegas ocasionara varios muertos. Tresser, que acaba de ser padre y disfruta de un permiso de paternidad, se unirá, por su cuenta y para limpiar su nombre, a las investigaciones que realizan agentes del servicio de inteligencia tras el misterioso secuestro de dos jóvenes científicos españoles que  están diseñando un nuevo modelo de dron en un laboratorio de la universidad de Cambridge. A partir de ahí, se desencadena una trepidante intriga, llena de acción y giros inesperados, en el contexto de la guerra de intereses geopolíticos que ha convulsionado el tablero internacional tras la invasión rusa de Ucrania en 2022.

Tresser va a descubrir el mundo del espionaje y de los servicios secretos, que se mueve por unos códigos muy diferentes a los de la guardia civil a los que él está acostumbrado: “Había dos realidades, la de los espías y la de todos los demás”. Un mundo de falsas identidades, engaños y simulaciones, agentes dobles, traiciones y topos infiltrados, escasez de empatía, webs oscuras, sacrificio de la vida familiar, desapego, riesgos continuos, presupuestos desmesurados y, aquí, de manera muy ostentosa y con reminiscencias cinematográficas, mucho glamour y lujo, hoteles caros y continuos viajes por todo el mundo. Los escenarios son múltiples: Atenas, Madrid, Londres, Escocia, Milán, Islandia, África… Con personajes que operan desde cualquier lugar del planeta. Pero en un relato tan ampliamente internacional tampoco podían faltar algunas referencias altoaragonesas: Barbastro, Benasque, Candanchú o, con mayor presencia, El Grado y su impresionante presa en la comarca del Somontano. 

“Las espías y el enigma Aquiles” es la más coral de las novelas de Inés Plana. En el relato aparece un buen número de personajes. Deben de rondar la veintena entre los principales y los secundarios, de muy diferentes países y procedencias. Muchos de ellos son espías. Las dos con mayor presencia son Alessia y Mara, ambos nombres falsos y cambiantes según las misiones que desempeñan.  Dos mujeres de diferente personalidad: la primera de 38 años con marido militar y una hija de siete años y la segunda, que ya rebasa los cuarenta, con una peligrosa afición al sexo para su profesión. También aparecen sus superioras Alma y Carol, dos mujeres inflexibles, y Norberto, a quien conocemos de alguna novela anterior. El equipo habitual de guardia civiles que trabaja con Tresser tiene aquí menor presencia y solo Amanda, teniente coronel y psicóloga clínica, adquiere mayor protagonismo en la parte final de la historia. Y por descontado, la novela incide en la parte más humana y familiar del protagonista: su pareja Adelaida, su hija Luba ya veinteañera y el recién nacido Pablo, muy deseado tras el aborto anterior de Carlota sufrido por Adelaida. La responsabilidad familiar pesa cada vez más en un maduro Tresser, padre colaborador en las tareas de crianza, al que su mujer y su hija esperan con angustia y frecuentes recriminaciones tras sus peligrosas misiones en el extranjero. Hay que decir que, aunque sea la cuarta novela protagonizada por el carismático guardia civil y aparezcan muchos personajes ya conocidos, quien no haya leído las anteriores podrá seguir esta sin problemas de principio a fin.

Otro aspecto interesante del libro es la rabiosa actualidad de su temática. Desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania se ha constatado la importancia militar del uso de los drones y de la aplicación de la IA y otras tecnologías en la fabricación de modelos cada vez más sofisticados y eficaces. Y esto ha desencadenado una nueva carrera armamentística entre las potencias ya consolidadas y las emergentes y modificado el mapa geopolítico internacional. Por otro lado, la narración tiene un ritmo trepidante, es de lectura ágil y absorbente y confirma a Inés Plana como una de las escritoras más consolidadas en la novela de intriga y suspense de nuestro país.

“Las espías y el enigma Aquiles”. Inés Plana. Espasa. 2026. 464 páginas.