domingo, 26 de julio de 2026

"ÚLTIMA ESCALA": VIDA, TRIUNFO Y MUERTE DE ENRIQUE GRANADOS


 Marta San Miguel publica, como recuerdo y emotivo homenaje, una biografía novelada del gran músico español, muerto trágicamente en el mar en 1916

Marta San Miguel (Santander, 1981) publicó en 2022 su primera novela “Antes del salto” y es también autora de los poemarios “Meridiano” (2010) y “El tiempo vertical” (2015) y de la crónica “Una forma de permanencia” (2019), que trata sobre el Racing de Santander. En 2018, quedó finalista del Premio Cosecha Eñe de Relato. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Navarra, trabajó durante veinte años en “El Diario Montañés” y actualmente colabora en programas radiofónicos como “Hoy por Hoy”, “Las Mañanas de RNE” y “Herrera en COPE”, y es columnista en los periódicos del Grupo Vocento. Recientemente, acaba de publicar “Última escala”, su segunda novela, editada, como la primera, por Libros del Asteroide.

“Última escala” es una novela basada en la vida del pianista y compositor Enrique Granados, reconocido músico y pedagogo español, nacido en Lérida en 1867 y muerto en el Canal de la Mancha el 24 de marzo de 1916. El episodio más conocido de la biografía de Enrique Granados es su trágica muerte en el mar durante la Primera Guerra Mundial. Este hecho quedó grabado en la memoria de la joven estudiante Marta San Miguel y es el punto de partida de su libro. Enrique y su mujer Amparo regresaban de un viaje a Estados Unidos, donde el músico había estrenado con gran éxito su obra “Goyescas” en el Metropolitan de Nueva York. Una invitación de última hora del presidente Wilson para que tocara en la Casa Blanca le obligó a cambiar las fechas de su vuelta a España. Cuando el barco Sussex, que había salido de Londres, cruzaba el Canal de la Mancha y se encontraba a poca distancia de la costa francesa, fue alcanzado por un torpedo lanzado por un submarino alemán. Al parecer, Enrique y Amparo iban en dos botes salvavidas distintos. Cuando el músico vio que su mujer caía al mar, él se lanzó a intentar salvarla, aunque tenía pánico al agua y no sabía nadar. Según contaron algunos testigos, la pareja murió ahogada en las aguas del océano, fundida en un abrazo.

A partir de este trágico suceso, que ocupa el primer capítulo, la novela vuelve atrás y sigue un recorrido cronológico lineal por la vida del músico leridano. Su padre era militar en Cuba y su madre santanderina. En la isla caribeña nacieron sus tres primeros hijos;  Enrique, el cuarto, vino al mundo en la capital ilerdense, donde su padre había sido destinado antes de ser enviado a Canarias. Muy pronto se trasladaron a Barcelona, donde el enfermizo joven estudió música, hizo sus primeros pinitos actuando en algunos cafés de la ciudad y dio clases particulares de piano. Gracias al mecenazgo del empresario Eduardo Conde, pudo realizar una estancia de dos años en París, un periodo determinante en su formación musical. En 1892, Granados se casó con la barcelonesa Amparo Gal, a la que los compañeros del músico llamaban “Amparo del maestro”. Ella fue un soporte fundamental para su marido, un hombre muy desorganizado y nervioso, que basculaba entre el entusiasmo desmedido y la depresión. El matrimonio tuvo seis hijos y, pese al éxito musical y el trabajo de Enrique como profesor, siempre sufrió apuros económicos. Paradójicamente, fue en su estancia en Estados Unidos cuando ganó suficiente dinero para saldar sus deudas y poder dedicarse por entero a la música. La muerte lo sorprendió, a punto de cumplir los cincuenta años, en la cima de su carrera musical y en la desahogada situación económica que siempre había anhelado alcanzar. Tras su rotundo éxito en Nueva York, Granados, ajeno a su inminente muerte, había escrito en su cuaderno: “Toda mi alegría actual es más por lo que ha de venir que por lo hecho hasta ahora”.

A la voz narradora principal, que relata en tercera persona la biografía de Granados, se une una segunda voz, la de la autora que se documenta y sigue las huellas de su legado, principalmente en la ciudad de Barcelona. Y que también reflexiona, en ocasiones en tono poético, sobre el poder de la música y el arte. En cursiva aparecen las citas testimoniales del propio Granados “recogidas de su diario personal o de sus cartas o de los libros que escribieron sobre él quienes le conocieron”. Son muchos los músicos que aparecen en el libro y con los  que tuvo alguna relación: Isaac Albéniz, Pau Casals, Ricardo Viñes, Manuel de Falla, Joaquín Turina o Joaquín Malats, entre otros. Granados logró fusionar el sonido tradicional de la música popular española con el clasicismo más virtuoso y depurado. En esta cita puede resumirse su concepción personal de la música: “Podría haber ganado riquezas con música barata. Yo he querido ser conocido por obras serias o no serlo en absoluto. He dado clases durante veinte años en vez de hacer música comercial. Y en esas lecciones he sacrificado mi salud, pero he preservado mi arte”. Al final del libro hay un código QR que permite descargar una lista de reproducción de la música del maestro.

El agua tiene una gran presencia en la novela y, curiosamente, sufriendo el músico una aguda hidrofobia y habiendo muerto ahogado, uno de sus hijos y un nieto fueron posteriormente destacadas figuras de la natación española. Marta San Miguel ha rendido un emotivo homenaje a la memoria de un artista exquisito, que tuvo en vida un gran reconocimiento internacional y que en nuestro país tal vez no ha sido recordado como merece. 

“Última escala”. Marta San Miguel. Libros del Asteroide. 2026. 224 páginas

domingo, 12 de julio de 2026

"EL DETALLE" O EL INTENTO DE SALVAR UNA RELACIÓN EN CRISIS

En su nueva novela, Jesús Carrasco explora, con ironía y prosa depurada, los conflictos domésticos en un mundo presidido por las prisas y la falta de atención

“El detalle” es la quinta novela de Jesús Carrasco  (Olivenza, Badajoz, 1972). El escritor extremeño, afincado en Sevilla, tuvo un sonado debut literario en 2013 con “Intemperie”, una novela ambientada en la España rural que fue un enorme éxito y alcanzó repercusión internacional. Se tradujo a más de veinte idiomas, obtuvo numerosos premios y fue adaptada al cine por el director Benito Zambrano en 2019. Le siguieron “La tierra que pisamos” (2016), “Llévame a casa” (2021) y “Elogio de las manos" (2024). Desde la supervivencia épica frente a una naturaleza hostil de su ópera prima, Carrasco ha evolucionada hacia temáticas más centradas en la vida cotidiana y las relaciones interpersonales en espacios domésticos y familiares. En esta misma línea incide su reciente novela “El detalle”, publicada, como todas las anteriores, por Seix Barral. 

“El detalle” cuenta el declive de una relación de pareja. En una curiosa coincidencia con los nombres de los reyes de España (según su autor, solo anecdótica), los protagonistas de la novela son Felipe y Leticia, un matrimonio sevillano de clase media que lleva veintitrés años casado, tiene dos hijos y una relación se ha ido desgastando por el paso del tiempo, la rutina y la falta de atención. En un intento de salvar la crisis, Felipe decide tener un detalle con Leticia en forma de viaje sorpresa a la ciudad eslovena de Novo Mesto, donde se conocieron durante un Erasmus y se dieron su primer beso. El vuelo desde Sevilla ha sido contratado en una compañía “low cost” y el viaje combina situaciones serias y reflexiones profundas con otras ridículas y cómicas. Por ese motivo, y aunque estemos ante una novela realista, su autor ha definido su libro como una comedia seria o una tragicomedia.

La historia está narrada en primera persona por Felipe, que recuerda desde un futuro indeterminado unos hechos que sucedieron en el pasado y sobre los que ha tenido tiempo de reflexionar desde la distancia. Durante la novela hay una frase que se repite con frecuencia: “Ahora que he tenido tanto tiempo para pensar…”. El narrador ha podido reflexionar, elaborar con detalle el relato y contar los hechos con un menor dramatismo a como seguramente los vivió, introduciendo también una visión más irónica y humorística en la narración. Porque, más que en ninguna de sus novelas anteriores, Jesús Carrasco echa mano aquí de un fino e incisivo sentido del humor que mezcla con maestría con una mirada crítica al mundo contemporáneo: las prisas, el cansancio, la carga laboral, las obligaciones familiares, la presión de tener que llegar a todo, el uso permanente del móvil y la falta de tiempo y atención, las actividades de los niños, el gimnasio y el deporte de reto permanente, el pago de la hipoteca, el apartamento de la playa, el coche grande, el sofá en L… La ironía alcanza su máxima expresión y se convierte en sarcasmo y carcajadas con las disparatadas peripecias a las que la compañía aérea contratada somete a los viajeros en su vuelo de bajo coste. Y con la descripción de los curiosos personajes compañeros de viaje de la pareja protagonista.

Un aspecto fundamental de la narrativa de Jesús Carrasco, que se vuelve a poner de manifiesto en este libro, es la búsqueda de la precisión en el uso del lenguaje y la constante depuración que supone para él el ejercicio de la escritura. También destaca la abundancia de metáforas y comparaciones. Felipe, el narrador, lo expone en sus primeras páginas: “Aunque mis metáforas no son particularmente elaboradas, suelen ser, sin embargo, certeras porque la simpleza y la verdad no están reñidas”. Una de las metáforas más repetidas es la de la necesidad de cuidar el amor como si fuera una planta: “Lo de que el amor entre dos personas es como una planta es algo tan cierto como la ley de gravitación universal. Y tan constante. Si no estás pendiente de la planta, a no ser que sea de plástico, esta se muere. Y no basta con regar el amor  una vez a la semana en invierno y cada dos días en verano. […] Al principio del todo, podríamos decir, el amor entre dos personas se riega a sí mismo hasta el punto de que ni siquiera necesitas al otro. Una fase de autorriego en la que el hipotálamo inunda el cuerpo de dopamina y con eso es suficiente. Pero llega un momento en el que la dopamina se retira dejándoos a los dos solos, frente a frente. ¿Y ahora qué?, os preguntáis. Pues bien, a partir de ahora, si queréis que el amor luzca frondoso será necesario regar, por supuesto, pero también abonar, podar […]. Y eso solo se consigue gracias al atributo más amenazado del siglo XXI: la atención. Para que el amor no sea de plástico hay que prestarle atención y nosotros hacía ya tiempo que habíamos desatendido nuestro amor, y eso que estábamos avisados”.

Muy lejos de aquella extraordinaria “Intemperie”, Jesús Carrasco ha escrito una entretenida novela realista, divertida y crítica, sobre los problemas de la pareja en los tiempos modernos.

“El detalle”. Jesús Carrasco. Seix Barral. 2026. 240 páginas