jueves, 20 de septiembre de 2018

LAGO BARASONA - LABITOLOSA - LAVADERO DE LA PUEBLA - LA PUEBLA DE CASTRO - SAN ROMÁN DE CASTRO - SOUVENUIX - LAGO BARASONA

GRUPO EN LA PUERTA DE LA IGLESIA DE SAN ROMÁN DE CASTRO
LABITOLOSA





 LAVADERO DE LA PUEBLA DE CASTRO

 REFUGIO JUNTO AL LAVADERO
 IGLESIA PARROQUIAL DE LA PUEBLA DE CASTRO
 SAN ROMÁN DE CASTRO











 "EL LEÓN DE CASTRO" (EN LO ALTO, RESTOS DEL CASTILLO DE CASTRO)
 CAMINO DE CASTRO AL SOUVENIUX

Excursión del 26 de septiembre de 2018

domingo, 16 de septiembre de 2018

LAS OCHO MONTAÑAS


“Las ocho montañas” ha sido un verdadero fenómeno literario en Italia y otros países europeos. La novela ha obtenido importantes premios y reconocimientos y ha sido traducida a numerosos idiomas. Algo poco frecuente en una narración ambientada en el mundo de la montaña, aunque no desde un punto de vista ortodoxo o de gestas deportivas tan al uso, sino con una intención más metafórica, profunda y de indagación personal. Escrita desde la sencillez y la sobriedad, la novela ahonda también en la relación no siempre fácil entre montañeros y montañeses y, en temas casi eternos, como las relaciones familiares entre padres e hijos, la amistad mantenida a lo largo de los años o el amor a la naturaleza, la soledad y el silencio. Su autor es Paolo Cognetti (Milán, 1978), que ha publicado en su país varias novelas y colecciones de relatos. En España, la editorial Minúscula publicó el pasado año su novela breve “El muchacho silvestre”. Avalada por el éxito de ventas, numerosos premios y muy buenas críticas, la importante Literatura Random House ha editado recientemente “Las ocho montañas”, con traducción del italiano al español de César Palma.

“Las ocho montañas” cuenta principalmente la amistad entre Bruno y Pietro, desde la infancia hasta los años de madurez. Pietro, narrador del relato, vivía de niño en Milán con su familia. Su padre era un montañero exigente que escapaba de la ciudad para ir a los Alpes y ascender a sus montañas, con sus crestas y glaciares. Le acompañan su mujer, con una concepción más pausada y contemplativa de la montaña, y su hijo, que al principio sigue al padre pero que luego rechaza su excesiva exigencia montañera. La familia alquila una casa en un pueblo de los Alpes y allí Pietro conoce a Bruno, un chico del lugar cuyo padre es albañil y que ayuda a su tío a cuidar las vacas en los prados y a hacer queso en la alzada, que es como en el libro se llaman las casas construidas en las zonas más altas de montaña. Entre Bruno y Pietro se va forjando una verdadera amistad que va a perdurar a lo largo de sus vidas tan dispares.

En la segunda parte del libro, se cuentan los años de juventud y madurez de los protagonistas. Pietro deja de frecuentar el pueblo de los Alpes e inicia otros proyectos, que incluyen viajar a Nepal y a otros lugares. Bruno, auténtico montañés (habitante y originario de la montaña), apenas sale de su pueblo e inicia varios y difíciles proyectos ganaderos en la alzada en que se instala. Pietro regresará también esporádicamente a la montaña alpina y juntos vivirán y compartirán nuevas experiencias vitales, aunque cada uno siga un rumbo diferente y solo en algunos momentos sus itinerarios confluyan.

La novela es un canto a la naturaleza y la montaña, pero alejada de tópicos idílicos y bucólicos y de filosofías simplistas y baratas, tan al uso en los tiempos que corren. Cognetti se declara admirador de la literatura norteamericana que crea el “mito de la naturaleza” (Henry David Thoreau, Mark Twain, Jack London…) ligado a la dimensión de país. Una concepción y tradición literaria que se echa de menos en Europa. Aunque el propio Cogneti reconoce la influencia de Mario Rigoni Estern, un escritor italiano poco conocido al que considera “nuestro escritor más grande sobre la montaña, un maestro”. En su relato de la amistad, Cogneti confiesa haberse inspirado en "Narciso y Goldmundo", un libro de Hermann Hesse que trata “sobre la amistad entre un monje y un artista, un hombre que pasaba la vida en su monasterio y otro que la pasaba recorriendo el mundo".

“Las ocho montañas” es un libro que atrapa, que muestra los diferentes aspectos de la vida en la montaña en los Alpes italianos, extrapolables a otras regiones montañosas de otros lugares. Tal vez haya pasado algo desapercibida para cierta crítica la dicotomía que muestra la novela entre el auge de lo montañero, en su plano deportivo y turístico, y la inevitable decadencia de lo montañés y las formas de vida casi ancestrales ligadas a la montaña, cuya persistencia parece hoy casi imposible de mantener. En cualquier caso, “Las ocho montañas” es un libro muy recomendable.

“Las ocho montañas”. Paolo Cognetti. Literatura Random House. 2018. 240 páginas.


miércoles, 5 de septiembre de 2018

RUTA DE LOS ONCE LAGOS (ESTANYS DE CABDELLA): EMBALSE DE SALLENTE - TELEFÉRICO - ESTANY GENTO - ESTANYS TORT Y MARIOLA - ESTANY XIC DE COLOMINA - ESTANYS DELS VIDALS - PIC DELS VIDALS (2.904 m.) - ESTANY DE SABURÓ - PASO DEL OSO - ESTANY DE MAR - ESTANY DE COLOMINA - TELEFÉRICO - PANTANO DE SALLENTE

GRUPO COMPLETO EN EL ESTANY BAJO DELS VIDALS
TELEFÉRICO
PANTANO DE SALLENTE
INICIO DEL RECORRIDO







ESTANY TORT



ESTANYS TORT Y DE MARIOLO






ESTANY XIC DE COLOMINA

SUBIENDO ALS ESTANYS DELS VIDALS






ESTANY DELS VIDALS



SUBIENDO AL PIC DELS VIDALS

ESTANYS DELS VIDALS
AL FONDO, LOS GRANDES PICOS DEL VALLE DE BENASQUE



ABAJO, LOS ESTANYS ALTOS DELS VIDALS
EN LA CIMA DEL PICO DELS VIDALS

VISTA DE LOS LAGOS DESDE ARRIBA: A LA DERECHA LOS ESTANYS DE MAR Y DE COLOMINA

EN LA CIMA




AL FONDO, VALLIBIERNA, POSETS, ANETO Y MALADETAS
OTRA VEZ EN LOS ESTANYS DELS VIDALS
ESTANY DE SABURÓ


ESTANY DE MAR


EMPEZANDO LA BAJADA DEL PASO DEL OSO
ESTANYS DE MAR Y COLOMINA


PASO DEL OSO
ESTANY DE MAR



EL CARRILET O VÍA VERDE SOBRE LAS VÍAS DE LAS VAGONETAS


BAJANDO A COGER EL TELEFÉRICO
BAÑO FINAL
ENTRANDO EN EL TELEFÉRICO

El Centro Excursionista Ribagorza realizó el pasado sábado su última excursión oficial de este verano con un magnífico recorrido circular por tierras pirenaicas en la vecina comarca catalana del Pallars Jussà, en la Vall Fosca, en la zona periférica del Parque Nacional de Aigüestortes y Sant Maurici. Un precioso itinerario que, por su contenido lacustre, desde el propio club denominamos como Ruta de los once lagos. Además de pasar por numerosos lagos de montaña o ibones (en esta zona llamados estanys), la excursión también incluyó la ascensión al pico dels Vidals, de 2.904 m. de altitud.

Los participantes en la actividad salimos de Graus en autobús a las seis de la mañana. Durante el recorrido por carretera recogimos a varios participantes y, tras pasar por El Pont de Suert y Senterada, algo antes de las 9 horas, llegamos a la presa de Sallente, situada a 1.765 m. de altitud. Allí, ascendimos en un teleférico hasta el estany Gento, a 2.150 m., desde donde iniciamos nuestra caminata. Nos dirigimos primero hacia el oeste, pasamos entre los estanys Tort  y Mariolo y el estany Xic de Colomina y subimos luego a los estanys dels Vidals (de Abajo y de Arriba). Aunque varios participantes decidieron quedarse en estos lagos, el grueso del grupo abordó desde ellos la ascensión al pico dels Vidals, desde cuya cima contemplamos una vistas extraordinarias. Además de multitud de lagos de la zona, desde este magnífico mirador divisamos algunos de los grandes picos del valle de Benasque, como el Vallibierna y el Culebras, el Espadas y el Posets o el Aneto y las Maladetas.

Descendimos luego a los estanys dels Vidals de Arriba y nos dirigimos hacia el este pasando por los lagos de Saburó. Por el impresionante Paso del Oso, una pronunciada bajada con algunos restos de escalones de cemento, descendimos hacia los estanys de Mar y Colomina, junto al que se encuentra el refugio del mismo nombre. Durante un pequeño tramo, pasamos por el llamado “carrilet”, junto a las vías por las que, décadas atrás, se transportaron los materiales para la construcción de las presas y las centrales hidroeléctricas de la zona. Toda esta red lacustre, conocida como estanys de Capdella, fue objeto durante el pasado siglo de numerosas obras (presas, centrales, construcciones, edificios y vías de trasporte) para su aprovechamiento hidrológico e industrial.

Para cerrar el círculo de nuestro itinerario, regresamos al teleférico y descendimos a la presa de Sallente, donde nos esperaba el autobús con el que retornamos a Graus. Había sido una estupenda jornada de excursionismo en la que, según nuestro GPS, habíamos recorrido 12,67 km en seis horas y media, de las que 4,40 habíamos estado en movimiento. El desnivel fue de 891 m. y, en lo meteorológico, también el día acompañó y tuvimos una excelente temperatura para la práctica del senderismo. Con motivo de las fiestas de Graus, el CER no reanudará su actividad oficial hasta el próximo 23 de septiembre, con una excursión por el vecino Sobrarbe, desde el embalse de Pineta hasta Tella y Lafortunada por el camino del Canal.