Con “Misterio en el Barrio Gótico”, Sergio Vila-Sanjuán (Barcelona, 1957) acaba de ganar la XXX edición del Premio de Novela Fernando Lara, entregado el pasado mes de mayo en Sevilla. Periodista y escritor, Sergio Vila-Sanjuán tiene una larga trayectoria en la vida cultural barcelonesa. Ha sido colaborador de diversas publicaciones de la ciudad y actualmente dirige el suplemento “Cultura/s” del diario “La Vanguardia”. Además de varios ensayos y un par de obras de teatro, ha publicado tres novelas anteriores: “Una heredera de Barcelona” (2010), “Estaba en el aire” (ganadora del Premio Nadal en 2013) y “El informe Casabona” (2017).
Como en todas sus novelas anteriores, “Misterio en el Barrio Gótico” transcurre casi íntegramente en Barcelona. El protagonista y conductor del relato es Víctor Balmoral, que ya había aparecido en “El informe Casabona”. Balmoral es un veterano periodista de prestigio en el diario “La voz de Barcelona”, ya próximo a la jubilación y con problemas prostáticos y frecuentes urgencias urinarias. Con horario flexible, completa sus ajustados ingresos con lo que él llama pomposamente la Unidad de Investigaciones Biográficas, elaborando perfiles biográficos en profundidad para quienes lo solicitan para sí mismos o para otras personas. Soltero sesentón, pertenece activamente a un buen número de asociaciones culturales barcelonesas. A Balmoral se le aparece muy a menudo el “fantasma” de su irremplazable amigo Tomás Riquelme, fallecido tiempo atrás. Riquelme hace la función de un “pepito grillo”, conciencia o consejero, a veces incómodo y siempre irónico, de su amigo vivo, con quien conversa con frecuencia y orienta en sus indecisiones. Tomás Riquelme es el único personaje incorpóreo de la novela, todos los demás, y no son pocos, son de carne y hueso. Unos cuantos cargos de asociaciones culturales de raigambre, un canónigo de la catedral muy fumador, dos jóvenes gemelas (una religiosa y otra guía turística en el barrio), un promotor inmobiliario italiano, varios amigos de Balmoral de la época universitaria, o la mismísima alcaldesa de Barcelona, Berta Vives, con evidentes paralelismos con la que hasta hace poco tuvo la ciudad. Por cierto, también aparece una presidenta de la Generalitat, aunque con escasa presencia en la novela.
En “Misterio en el Barrio Gótico” encontramos una intrigante trama junto a una abundante y bien documentada información histórica. Aunque ambos planos están muy bien interrelacionados, el segundo tiene más presencia y mayor solidez que el primero. Sobre la intriga, y para no destriparla, solo cuatro cosas: Balmoral recibe unas enigmáticas cartas anónimas, hay una amenaza de bomba que obliga a desalojar la catedral, se produce el robo de objetos antiguos de valor, se descubren los restos de un cadáver emparedado en un viejo palacio, aparece muerto un inversor inmobiliario… Por otro lado, la hija de una antigua amiga de juventud, muy hippie y transgresora en aquellos años universitarios, pide a Balmoral que busque a su madre, que abandonó a su familia y desapareció misteriosamente unas décadas atrás.
El verdadero protagonista de la novela es el Barrio Gótico barcelonés. Vila-Sanjuán ha volcado en el libro, de manera amena y sintetizada, sus muchos conocimientos sobre la historia del barrio: su construcción y cambios arquitectónicos y algunos interesantes y poco conocidos sucesos históricos ocurridos en ese destacado espacio de la ciudad. Sorprende conocer que, en realidad, el barrio gótico tiene poco de originariamente gótico. En el libro se explica con detalle su transformación y “reconstrucción hipotética” (eufemismo de lo que otros llaman “falsificación”), con fines diversos, a lo largo de las sucesivas épocas cronológicas. Entre los hechos históricos que se citan en el libro destacan el atentado fallido contra el rey Fernando el Católico en 1492, al que salvó el toisón de oro colgado en su cuello, pues paró la cuchillada de un campesino enfadado que arremetió contra él cuando el monarca salía del Palacio Real Mayor; la estancia en Barcelona, que lo recibió engalanada, del rey Carlos I, que tenía entonces diecinueve años, durante el invierno de 1519, y en la que parece que mantuvo relaciones incestuosas con la viuda y segunda mujer de su abuelo Fernando el Católico, Germana de Foix, que solo tenía doce años más que el emperador; o el misterioso caso del obispo de Barcelona, el navarro Manuel Irurita, quien según todos los indicios fue fusilado por las milicias anarquistas en Moncada en 1936 y al que algunos aseguraron haber visto en la cuidad en 1939 al final de la guerra civil.
Escrita con elegancia, ironía y erudición, “Misterio en el Barrio Gótico” es un recorrido muy ameno por los misterios y la historia de este emblemático barrio barcelonés. Una novela que responde a la perfección a la máxima clásica de enseñar deleitando. Y parece que tanto Sergio Vila-Sanjuán como Víctor Balmoral, almas gemelas y paralelas, tienen cuerda todavía para crear y resolver nuevos misterios futuros. Estaremos a la espera.
“Misterio
en el Barrio Gótico”. Sergio Vila-Sanjuán. Editorial Planeta. 2025. 256 páginas
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