domingo, 25 de marzo de 2012

DE ABIZANDA A OLSÓN POR LA SIERRA DE ARBE

No hace muchas fechas realicé con el Centro Excursionista de la Ribagorza otra bonita excursión por la zona meridional de la comarca del Sobrarbe. Consistió en recorrer el PR-HU59, un sendero recientemente acondicionado que une las poblaciones de Abizanda y Olsón y transcurre, siguiendo casi siempre antiguos caminos de herradura, por la llamada sierra de Arbe.

El punto de partida del itinerario es la localidad de Abizanda, población que constituye municipio propio junto con Escanilla, Lamata y Ligüerre de Cinca. Abizanda tiene muchos elementos de interés. El más destacado es sin duda su magnífica torre medieval de treinta metros de altura, construida probablemente durante el reinado de Sancho III el Mayor, en el siglo XI, por maestros lombardos sobre la base de otra torre musulmana anterior. Su puerta de entrada está en el piso superior y se accede a ella por una escalera externa de madera. Junto a este imponente torreón quedan restos de las antiguas murallas del castillo y del ábside románico de la que fuera iglesia castrense. Además de con la atractiva iglesia parroquial gótico-renacentista de La Asunción, Abizanda cuenta con un interesante museo dedicado a las creencias y la religiosidad populares y con la casa de los Títeres, donde los famosos Titiriteros de Binéfar tienen su sede y ofrecen actuaciones con frecuencia.

Nuestro recorrido se inicia en la plaza Mayor de Abizanda, donde encontraremos la tablilla indicadora del PR-HU59. Saldremos del pueblo descendiendo hacia el llamado barranco del Río. Ya al final de la localidad pasaremos junto a un interesante pozo árabe. Tras cruzar la carretera, seguiremos al otro lado de la misma las marcas blanquigualdas que nos dirigen hacia lo alto de la sierra de Arbe. Algunos relacionan este topónimo con el origen del nombre de la comarca del Sobrarbe, que comprendería las tierras situadas sobre la sierra de Arbe, es decir, al norte de esta estribación montañosa prepirenaica.

A algo menos de cinco kilómetros de la plaza Mayor de Abizanda, y a poco más de una hora de camino desde la misma, se encuentra la ermita de San Victorián, famosa sobre todo porque en ella se realiza cada año la conocida como romería de los langostos. Se celebra el día 12 de febrero, festividad de su santo titular, o el domingo más próximo a esa fecha para facilitar una mayor asistencia de romeros. A la salida de misa, y en la parte posterior de la ermita, se extiende sobre el suelo un mantel, sábana o lienzo de color blanco sobre el que se depositan porrones de vino y tortas de caridad que son bendecidas por el párroco. Normalmente, sobre el mantel comienzan a saltar en todas las direcciones unos pequeños insectos a los que se denomina langostos. Se observa entonces con detenimiento el número y el color predominante de los mismos y, en función de ello, se pronostica cómo serán las cosechas de trigo, aceite y vino del año que acaba de comenzar. Los insectos de color negro indican la cosecha vinícola; los verdes, la de aceite; los marrones, la de cereal.

La ermita de San Victorián de Abizanda es una pequeña construcción de planta rectangular de origen medieval tardío que conserva un ábside orientado al este de probables orígenes románicos. Sobre la puerta de entrada, orientada a poniente, se levanta un pequeño atrio cubierto. En su parte posterior, junto al ábside, se alza un magnífico ejemplar de encina o carrasca. A pocos metros de la ermita, indicado con una tablilla orientadora, se llega a un espléndido mirador desde el que contemplamos un atractivo y sugerente paisaje.

Desde la ermita de San Victorián retrocedemos hasta el sendero principal y continuamos nuestro recorrido por la sierra de Arbe, transitando por un bonito camino rodeado de bosques de pinos, enebros y carrascas. Al cabo de aproximadamente un par de horas desde nuestra salida de Abizanda, llegaremos junto a las ruinas del antiguo mesón de la Sierra. Hasta aquí llega también una pista construida sobre el camino que durante siglos fue la cabañera real que unía Naval con Aínsa. La existencia en este punto del mesón de la Sierra da una idea de la importancia histórica de este camino en el que el mesón sería un lugar de casi obligatoria parada y descanso.

Siguiendo la pista y desviándonos luego a la derecha, en media hora llegaremos a la ermita de San Benito. Situada a 1075 metros de altitud, este en el punto más elevado de nuestro recorrido. Desde nuestra salida en Abizanda hemos subido poco más de cuatrocientos metros de desnivel para llegar hasta aquí. La ermita de San Benito es una construcción popular del siglo XVI, de planta rectangular bastante alargada y con poco interés desde el punto de vista arquitectónico. Sin embargo, desde ella se contempla una espléndida panorámica del Pirineo, con las Tres Sorores y las Tres Marías casi frente a nosotros y con excelentes vistas de la Peña Montañesa, las Maladetas y el Aneto, Cotiella y el Turbón, entre otros picos importantes de nuestra cordillera. A la ermita de San Benito aún suben en romería desde los pueblos de la redolada y, por su importante valor simbólico y religioso, la sierra de Arbe es también conocida en la comarca como sierra de San Benito.

Desde aquí el camino va descendiendo hasta Olsón, situado a 692 metros de altitud y aproximadamente a una hora de camino de la ermita de San Benito. Antes de llegar a Olsón pasaremos por unos edificios en ruina que se conocen como los corrales de San Jorge. Tras una última bajada, entraremos en Olsón por unos campos de olivos y en la primera plaza del pueblo encontraremos una fuente de aguas frescas llamada Font Fría. Lo más destacado de Olsón es su impresionante iglesia parroquial conocida como la catedral del Sobrarbe. Detrás de la misma, en un magnífico mirador, quedan algunos restos del viejo castillo medieval y de su iglesia castrense.

El PR-HU59 nos ha permitido realizar, en unas tres horas y media de agradable caminata, una magnífica excursión entre Abizanda y Olsón, dos localidades sobrarbenses llenas de historia y encanto.

Carlos Bravo Suárez

Artículo publicado hoy en Diario del Alto Aragón.

Imágenes: Abizanda -dos fotos-, pozo árabe de Abizanda, ermita de San Victorián -tres fotos-, ermita de San Benito y Olsón -tres fotos acércandose al pueblo por el PR-HU59. Fotos tomadas en dos día diferentes: en la excursión preparatoria y en la hecha con el grupo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que pasasteis por el museo de fósiles d Lamata ¿no?

carlos bravo suarez dijo...

Así es. Terminada la excursión,hicimos una parada en el magnífico museo de fósiles que Jesús Cardiel tiene en su casa de Lamata, un pueblo muy cercano a Olsón. El museo merece una detenida visita guiada por su propietario que con total seguridad sorprenderá gratamente al visitante.