sábado, 23 de febrero de 2008

LA ESTANCIA DEL GEÓGRAFO LABAÑA EN RIBAGORZA EN LAS NAVIDADES DE 1610

Juan Bautista Labaña (Lisboa, 1555 - Madrid, 1620) fue un prestigioso matemático y geógrafo portugués que a principios del siglo XVII confeccionó el primer mapa completo de Aragón. En los últimos meses de 1610 y los primeros de 1611, Labaña recorrió el territorio aragonés tomando notas y realizando mediciones para llevar a cabo el proyecto cartográfico que el rey de España y los diputados del Reino de Aragón le habían encomendado. Tanto las notas redactadas en su viaje como el mapa resultante se recogen en un libro publicado recientemente con el título de "Itinerario del Reino de Aragón" (Prames, Colección Temas Aragoneses, Zaragoza, 2006).

Además de los datos puramente cartográficos, el libro aporta otras informaciones de interés. En el terreno de la toponimia supone un inventario de nombres de poblaciones aragonesas  -también de ríos y de sierras- con la denominación que tenían en la época, no siempre coincidente con la actual. Esta última se indica en la presente edición entre paréntesis junto a la utilizada por Labaña en sus notas. Aunque en algún caso la diferencia pueda deberse a errores en los apuntes o a la condición portuguesa de su autor, en otros nos permite observar las transformaciones registradas en los nombres de los lugares desde entonces hasta hoy. Aporta también el libro interesantes datos sobre la población que algunas localidades tenían en aquel tiempo. Labaña tiende a redondear las cifras y se refiere siempre a vecinos o a casas y nunca a habitantes, por lo que para estimar el número real de éstos habría que multiplicar al menos por cinco la cifra que él anota. Hay que tener en cuenta que estamos ante simples apuntes, que de ninguna manera pueden considerarse un estudio riguroso, orientados a la posterior confección del mapa que se le ha encargado realizar. En algún caso, se hace alusión a la influencia que en determinados pueblos de Aragón tuvo la por entonces muy reciente expulsión de los moriscos. Así sucede en el lugar zaragozano de Muel, que había quedado "despoblado porque de él se fueron más de mil moriscos y quedaron sólo 16 vecinos". Además, en el libro se indica la jurisdicción a que pertenece cada localidad, de donde se extraen interesantes datos sobre los señoríos, tanto laicos como eclesiásticos, existentes en la época.

El sistema utilizado por Labaña consiste en permanecer más tiempo en las poblaciones importantes que visita, sobre las que aporta mayor información. Desde ellas suele establecer el inventario de pueblos de la comarca, que sitúa a lo largo de los cursos de los ríos principales y sus afluentes. Completa sus mediciones desde lugares elevados -castillos, altozanos, torreones, ermitas-, que le permiten divisar amplias extensiones de terreno.

Labaña redacta sus notas a modo de diario, apuntando la fecha de cada jornada e incluso, con el símbolo correspondiente, el día de la semana del que se trata. Sabemos así que salió de Madrid el lunes 25 de octubre de 1610 y regresó a la villa y corte el sábado 7 de mayo de 1611. Entró en Aragón por la localidad de Embid el 29 de octubre de 1610 y el 21 de noviembre lo hizo en la provincia de Huesca por Fago y Ansó.

Me centraré en este artículo en su estancia en la comarca de la Ribagorza, donde el geógrafo pasó los últimos días del año 1610. Salvo en algún caso concreto, en que lo aclaro entre paréntesis, utilizo siempre los nombres actuales de las poblaciones que se citan.

El día 22 de diciembre Labaña se encuentra en el monasterio sobrarbense de San Victorián, en cuyos dominios incluye los prioratos de Obarra y San Pedro de Tabernas, ambos ribagorzanos. Al primero pertenecen Calvera, Castrocid, Larruy (Raluy), Morens, Visalibons, Brallans, Biescas de Obarra y Arcas. Al segundo, Seira, Abi, Barbaruens, El Run, Aguascaldas, Navarri y Belveder. Añade los llamados prioratos de los siete monjes forenses, entre los que están los de San Juste en Val de Benasque, Campo, Torre de Ésera y Graus. Además, dice que "hay otro lugar en Ribagorça que llaman Xep (Ejep) que es de la mesa conventual".

El 23 de diciembre duerme en la localidad fuevana de Charo, y al día siguiente, tras pasar por Troncedo y Perarrúa, llega a la villa de Graus. El cartógrafo permanecerá una semana en Ribagorza, pues el día 30 de ese mes lo encontramos pernoctando en Tamarite de Litera. Veamos con cierto detenimiento lo que en esos siete días anotó Labaña en su diario.

Los apuntes del día 24 están divididos en tres apartados: uno dedicado a Graus, otro al río Ésera y el tercero al río Isábena. En los dos últimos, el cartógrafo aplica su procedimiento habitual y enumera, en una larga relación, todas las poblaciones y los principales afluentes de la vertientes de ambos ríos, siguiendo siempre su curso descendente. Reproduzco íntegro el apartado referido a Graus:

"Graus -aunque Labaña escribe siempre Graos- es villa de 400 vecinos, situada en un llano a lo largo del río Ésera, el cual de Perarrúa hasta Graus -que es una legua- discurre por un valle ancho, muy cultivado. En el cabo del valle, donde se estrecha, está situado Graus, al pie de una áspera peña, donde tuvo un castillo.

Ahora la peña está cercada por la parte por donde se puede entrar en ella, y por el lado por el que se junta con otras peñas tiene una torre, y en lo alto y llano de la peña hay una viña y árboles frutales, que son de la iglesia de Nuestra Señora. Ésta es hoy la principal de la villa, es de nueva construcción y está arrimada a la peña, donde dicen que hubo otra.

Graus es lugar de mucho comercio y paso de los que van a Francia por el valle de Benasque, que es el principal puerto de esta parte de los Pirineos.

Dicen que tomó su nombre de "Gradus" por los escalones por los que se sube a la peña en la que estuvo el castillo. Lo tomó el rey Sancho III el Grande y lo dio al monasterio de San Victorián, al cual perteneció hasta que se hizo el obispado de Barbastro. La jurisdicción civil es del obispo y la criminal es de Ribagorza. Porque siendo toda de San Victorián, los abades encomendaron la criminal a los condes de Ribagorza y la civil al obispo, cuando se hizo la separación.

A la entrada de la villa hay un monasterio nuevo de frailes dominicos, tiene diez frailes. Sobre el río Ésera hay dos puentes de piedra, uno en la villa y otro pocos pasos más arriba, y enfrente de las últimas casas de la villa por la parte de abajo entra a mano izquierda el río Isábena"

Puede observarse lo acertado de lo escrito; sólo en la confusión entre Sancho el Mayor o el Grande y Sancho Ramírez parece haber claro error.

El día 26 Labaña permanece en Graus, sube a la peña del Morral y desde allí establece una relación de pueblos (y algunas sierras), junto a muchos de cuyos nombres indica el número de vecinos y el señorío civil o religioso al que pertenecen. Estos señoríos se reparten entre la familia Bardají, el barón de La Laguna (Baronía de Castro), el condado, el obispado de Barbastro, el monasterio de San Victorián, Agustín Español (señor de Cancer) y el justicia de Graus Juan de Torquemada (señor de Portaspana). Esa misma jornada, Labaña se desplaza a Benabarre, donde pasa la noche.

El día 27 el cartógrafo permanece en esta población, sobre la que anota lo siguiente en su cuaderno de campo:

"Benavarri: villa del condado de Ribagorza y su cabeza. Situada en un otero en cuya cima había un castillo muy fuerte por sitio -porque no era señoreado por ningún lugar vecino de que se pudiese combatir-, el cual se derruyó por mandato de su majestad cuando entró el ejército en Aragón. En él se hizo fuerte Lupercio de Latrás a cuyos compañeros que eran más de 33 además de él, dio garrote el gobernador Gurrea.

Junto a este castillo está la iglesia principal de esta villa, que tendrá cerca de 200 vecinos. Hay en ella un monasterio de agustinos descalzos que hace poco tiempo fue fundado en unas casas pobres. Se funda ahora un colegio de dominicos de un convento que está a media legua de la villa, llamado de Linares, lugar de sepultura de los duques de Villahermosa, condes de Ribagorza".

Añade luego -y resumo el contenido por ser de menor interés- que allí residen el justicia y el procurador general del condado, el bayle, dos síndicos y dos jurados, y que en ella hay estudio de Gramática que imparte un racionero de la iglesia. Concluye diciendo que en la villa "se recoge trigo, vino y aceite en abundancia".

Enumera a continuación una serie de lugares divisados desde el castillo benabarrense, casi todos del barón de La Laguna. Continúan después tres apartados con largas enumeraciones referidas a la frontera del condado y al río Noguera Ribagorzana. Termina la anotación con una breve referencia a los llamados cuatro castillos pertenecientes al barón de La Laguna: Luzás, Lascuarre, Laguarres y Juseu.

El día 28 Labaña sube al arruinado castillo de La Mellera, entre Benabarre y Lascuarre, y desde allí establece otra larga relación de lugares. Esa noche duerme en la casa de La Mellera, a media legua del castillo del mismo nombre, y donde vivía, según dice, un rico labrador que le da hospedaje.

Según parece deducirse de su diario, algo confuso en este punto, el día 29 Labaña comió en Monesma de Benabarre, en casa de otro labrador rico llamado Sebastián Sarroca, "el cual tenía 90 años y en la disposición parecía de 70". Desde las ruinas del castillo, escribe su habitual relación de pueblos y lugares. Ese mismo día el geógrafo regresa a dormir a Benabarre.

El día 30 Labaña llega a la ermita de San Quilis (San Quílez), hoy en el municipio de Estopiñán y situada prácticamente en la frontera entre Ribagorza y La Litera. A esta comarca pertenecen casi todos los pueblos divisados desde el altozano en que la ermita se levanta. Esa noche duerme en Tamarite y al día siguiente, último de 1610, llega a Monzón donde recibe al nuevo año. En los primeros meses del mismo, el ilustre viajero portugués continuará su importante misión cartográfica por el Reino de Aragón, de cuyas extensas tierras va a elaborar un completo mapa que será modelo y referencia hasta bien entrado el siglo XIX.

Carlos Bravo Suárez
(Artículo publicado en Diario del Alto Aragon y El Ribagorzano)
(Foto: Castillo de Benabarre)

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