lunes, 25 de febrero de 2008

LA PRIMERA ENTRADA EN ESPAÑA DEL MAQUI "VILLACAMPA"

Joaquín Arasanz Raso, "Villacampa", fue el más famoso de los maquis altoaragoneses. Había nacido en 1917 en la pequeña aldea de La Pardina, perteneciente a la localidad de Castejón de Sobrarbe, de la que dista unos cinco kilómetros. Por su origen familiar y su lugar de procedencia, era conocido en la comarca como "Buil de La Pardina" (1). Su familia, de ideas republicanas moderadas, disfrutaba de una buena posición económica y poseía un amplio patrimonio, por lo que podría decirse que Arasanz era, como se denomina en la zona, de "una casa buena".

Aunque el joven Joaquín se mostró al principio cercano a las ideas libertarias, pronto se decantó por el comunismo, en cuyas filas mantuvo el resto de su vida una militancia ortodoxa y activa. Durante la Guerra Civil formó parte del comité local de Castejón y, al parecer, y pese a las presiones ejercidas en sentido contrario, logró evitar que se cometieran allí excesos contra los elementos considerados derechistas y conservadores. Luchó después en varios frentes y pasó a Francia con la mítica 43 División en febrero de 1939. En el país vecino estuvo internado en varios campos de refugiados. Al estallar la Segunda Guerra Mundial, participó activamente junto a otros guerrilleros españoles en la Resistencia contra los ocupantes nazis y estuvo presente en dos de sus acciones más relevantes: la liberación de los presos políticos que la Gestapo retenía en la cárcel de Nimes y la batalla de La Madelaine, en la que los guerrilleros españoles, apoyados por la aviación británica, causaron numerosas bajas a las fuerzas alemanas. Con la guerra ya decidida a favor de los aliados, "Villacampa" formó parte de los grupos de maquis que en el otoño de 1944 entraron en España a través de los Pirineos con la intención de derrocar al régimen de Franco.

Sobre esa incursión, primera de las dos que Arasanz realizó a este lado de la frontera, voy a tratar en el presente artículo. Para ello seguiré básicamente las informaciones que el propio "Villacampa" proporciona en su libro "Guerrilleros", editado en 1994. Se trata de una obra algo confusa, no muy bien estructurada y con algunos fallos de puntuación y sintaxis que dificultan por momentos su lectura. Sin embargo, a pesar de ofrecer una versión partidista y una excesiva tendencia a magnificar los hechos protagonizados por los guerrilleros, se pueden extraer del libro algunos datos que permiten trazar su itinerario por tierras oscenses entre los meses de octubre y diciembre del año 1944.

Joaquin Arasanz formaba parte de la 21 Brigada guerrillera, de la que era comisario político con el grado de capitán. Diversos grupos de maquis se concentraron a principios de octubre de 1944 en la población francesa de Sentien, a diez kilómetros de la frontera española. Los integrantes de la partida de "Villacampa" superaron los obstáculos montañosos del Pirineo francés subidos a las vagonetas de una explotación minera de Bentaillou y el día 4 de octubre entraron en España por el valle de Arán, en medio de un intenso frío y una fuerte nevada. Debieron cruzar el puerto de la Bonaigua para dirigirse al Hospital de Viella, donde desarmaron fácilmente a los sorprendidos vigilantes y liberaron a los presos políticos que trabajaban en la construcción del túnel. Sin embargo, ante su sorpresa, los liberados comenzaron a correr en dirección a Viella escapando de los guerrilleros. Aunque los prisioneros alcanzados les dijeron que huían por miedo a que se tratara de una estratagema de la policía para ponerlos a prueba, los maquis sufrieron su primera decepción en suelo hispano. Tras un primer encuentro sin víctimas con el ejército, se dirigieron hacia el sur y en el desvío que lleva a la localidad de Bono detuvieron a un grupo de soldados al que luego dejaron marchar. Una patrulla de guerrilleros entró en Senet, primer pueblo de la provincia de Lérida, e hizo prisioneros a un capitán y a dos soldados, pero en un posterior tiroteo con la Guardia Civil uno de los guerrilleros resultó gravemente herido. Sus compañeros lo llevaron consigo en su retirada, aunque murió poco después y fue enterrado en el cementerio de Benasque (2).

La partida de "Villacampa" se dirigió más tarde hacia Vilaller, pero la presencia de fuerzas militares obligó al grupo a ocultarse en los cercanos bosques de Castanesa. Según explica Arasanz, este fue el primer pueblo de España tomado por los maquis. Reunieron a la población y dieron un mitin en la plaza mayor explicando sus intenciones. Desde allí tomaron rumbo a Laspaúles y se refugiaron en un molino cercano a esta población. Siempre hacia el suroeste, decidieron buscar refugio en los montes próximos al pequeño pueblo de Merli. Entraron en la localidad, cenaron y se repartieron por sus casas para dormir. Desde allí se encaminaron a Bacamorta, donde, según recuerda Arasanz, el médico del grupo operó con éxito a un niño del pueblo que tenía las anginas muy infectadas. Su intención era dirigirse a Morillo de Liena, pero en el camino recibieron aviso de que los militares estaban llegando a esa población. Pudieron, sin embargo, cruzar el río Ésera y llegar hasta Navarri, desde donde buscaron refugio en la sierra de Campanué. Explica "Villacampa" que colaboradores de Morillo subían comida a los guerrilleros escondida entre el estiércol, dentro de los "esportones" de sus caballerías, y diciendo a los militares que hacían guardia junto al río que iban a echar "fiemo" a los campos de labor. Desde Campanué los maquis ya divisaban el valle de La Fueva, y Arasanz no pudo evitar emocionarse al contemplar su tierra de nacimiento.

Los guerrilleros decidieron entrar en el hermoso valle que tenían a sus pies. Puede decirse que durante varios días de aquel otoño de 1944 buena parte de La Fueva fue ocupada por los maquis, que camparon a sus anchas por algunos de sus pueblos. Fue Rañín el primero de ellos. Allí "Villacampa", queriendo evitar problemas a su familia, debía desmentir a cada paso y con poco éxito a quienes insistían en reconocerlo como "Buil de La Pardina". En el lugar le presentaron a una maestra que era prima del también conocido maqui altoaragonés Ángel Fuertes, "el maestro de Agüero", que había sido compañero de "Villacampa" en Francia y que en esas fechas se hallaba como él en misión guerrillera en España (3). Arasanz y los suyos se presentaron en otros pueblos de La Fueva, como Solipueyo y Buetas, y entraron finalmente en su capital Tierrantona. Era un sábado por la mañana y en el lugar se iba a celebrar el entierro del abuelo de la llamada casa Puyuelo, que acababa de morir. Con permiso del hijo del finado, los maquis hicieron acto de presencia en el funeral, misa incluida, y se dieron a conocer ante las muchas personas de la comarca que asistían a la ceremonia. Una especial relación tuvieron los guerrilleros con el cura del lugar mosén José Lalueza, que era natural de la vecina localidad de Abizanda. Arasanz se hospedó en casa del párroco y tuvo con él frecuentes conversaciones. Sólo molestaba al de La Pardina que al final de las misas se ofreciera un Padrenuestro por la salud del Caudillo y un Credo y una Salve para que Dios diera larga vida al Jefe del Estado.

Pero la tranquilidad de esos primeros días se acabó pronto. Se encontraban los guerrilleros en Morillo de Monclús cuando una noche, casi al amanecer, fueron sorprendidos mientras dormían por una compañía de militares que había subido en su busca desde Mediano. Tres maquis cayeron abatidos por los disparos del ejército (4). Dos militares, ambos soldados de reemplazo, resultaron gravemente heridos en la refriega y fallecieron poco después: uno en el mismo pueblo y el otro al ser trasladado a Barbastro. Algunos guerrilleros se escondieron en cubas, pajares y hornos de cocer pan. La mayoría escapó por el barranco de Formigales para replegarse luego hacia Pallaruelo. Hasta allí fue trasladado uno de los miembros de la partida que había resultado malherido. Además de los muertos, faltaban otros dos integrantes del grupo: un maqui llamado Oriol y la guerrillera Pilar Vázquez. El primero se entregó a los militares, la segunda se salvó. Pilar Vázquez era la única mujer que había entrado con el grupo desde Francia. El tiroteo de Morillo la sorprendió en la casa Tejedor donde se hospedaba. Con sangre fría, se vistió con ropas campesinas de las mujeres de la casa y, cuando los militares registraban el pueblo, salió al corral y se puso a dar de comer a las gallinas llamándolas, "titas, titas...". Los soldados pasaron por su lado y la piropearon pensando que se trataba de una guapa moza del lugar, ignorantes por completo de su verdadera identidad. En cuanto pudo, escapó a Tierrantona y se refugió en la casa del cura, donde pasó la noche. Más tarde, aunque Arasanz no vuelve a nombrarla en su libro, se supone que pudo reintegrarse al grupo refugiado en Pallaruelo. Los tres maquis muertos fueron enterrados en el cementerio de Morillo y mosén José Lalueza ofició la ceremonia. Como tuvo algunas buenas palabras para los finados, los militares empezaron a llamarle "el cura de los maquis".

Sobre los hechos de Morillo de Moclús, la de Arasanz es casi la única versión de que disponemos, pues ningún historiador los ha tratado a fondo. Sólo Irene Abad y J. Antonio Angulo en su libro "La tormenta que pasa y se repliega" añaden la breve aportación de algún testigo del suceso.

En Pallaruelo les llegó a los guerrilleros la orden de retornar a Francia. Se dirigieron a Foradada del Toscar, se aprovisionaron en Viu, atravesaron Cotiella y alcanzaron el Hospital de Gistaín para cruzar la frontera soportando las fuertes nevadas y los intensos fríos del mes de diciembre de 1944. Para referirse al sufrimiento del final de su viaje, "Villacampa" acude al refrán: "Si quieres saber lo que es penar, pasa el puerto en plena tempestad".

Joaquín Arasanz "Villacampa" volvió a entrar en España a finales de 1945. En enero del 47 fue detenido en Huerta de Vero y condenado a la pena capital que luego le fue conmutada. Salió de la cárcel en 1963, vio morir a Franco y, ya en la democracia, fue concejal en el Ayuntamiento de Barbastro. Murió en 1995.

NOTAS:
(1) Antonio Villacampa era el nombre que Arasanz habia adoptado dentro de la guerrilla y así lo llamaban sus compañeros. En la comarca sobrarbense de La Fueva, era conocido como Buil de La Pardina y, cuando salió de la cárcel, en Barbastro le decían "Joaquín, el maqui".
(2) Se trataba del joven caspolino Elías Piquer, de tan sólo 17 años. Se da la circunstancia de que tres hermanos suyos también murieron violentamente en esos aciagos años: uno en el propio Caspe durante la Guerra Civil, otro en la Resistencia francesa y el tercero en un campo de exterminio nazi. Según otra versión, Piquer no habría resultado herido en Senet sino en otro enfrentamiento con los militares cerca de Benasque.
(3) Tras un tiempo actuando en su zona originaria de Los Mallos, Fuertes se trasladó al Levante y allí murió abatido por la Guardia Civil.
(4) Hay una cierta confusión sobre la identidad de los maquis muertos en Morillo de Monclús. Arasanz dice en su libro que se trataba del valenciano Richard, el catalán Serrano y el extremeño Quílez. Sin embargo, la Amical de Antiguos Guerrilleros Españoles en Francia colocó en Morillo una placa con los nombre de los maquis allí muertos: Antonio Alarjarín Paredes, Esteban Torres y Enrique Aguado. Así lo recogen F. Martínez de Baños en "Maquis y guerrilleros", I. Abad y J. A. Angulo en "La tormenta que pasa y se repliega" y F. Sánchez Agustí en "Maquis a Catalunya". Pero, este mismo autor, en "Maquis y Pirineos", sitúa la muerte de estos tres guerrilleros en las proximidades de Secastilla. Yo mismo así lo hice en un artículo que publiqué hace unos meses en estas mismas páginas ("Maquis en Ribagorza: Episodios de la Brigada 21").

Carlos Bravo Suárez

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